UNA CIUDAD HORADADA EN EL SUELO COMBATE EL CALOR EN MITAD DE AUSTRALIA Y PRESUME DE ÓPALOS

Señora siesta en Coober Pedy

Uno de los lugares más singulares y especiales de Australia se encuentra a medio camino entre Adelaida y Alice Springs. Sorprende cómo en el centro de la enorme isla, en una zona absolutamente árida, extremadamente cálida y muy polvorienta, existe una ciudad diferente y que está adquiriendo fama internacional por su peculiaridad. Distinción al poder: Coober Pedy.

Foto: FLICKR / GRAEME CHURCHARD

La vida bajo tierra nos sorprende en cuanto penetramos en el subsuelo

LAS CLAVES DEL VIAJE

  • T
  • Hay un servicio de autobuses diario que conecta la ciudad con Adelaida
  • V
  • Cuidado con las insolaciones. Es conveniente protegerse del sol para evitar problemas
  • A
  • Es fundamental echar un ojo a los preciosos ópalos que se encuentran aquí y que son un tesoro auténtico

CONTENIDO RELACIONADO

Se trata de una urbe que vive bajo tierra. Debido a las complicadas condiciones climatológicas, los oriundos de de Coober, ávidos de huir de las inclemencias del tiempo y aprovechando las condiciones de la tierra, han cavado y han instalado en el subsuelo sus casas, iglesias, tiendas, hoteles y albergues. No en cuevas o montañas, sino en las mismas entrañas del terreno.

Hay que echar una ojeada a los restos de las múltiples películas que allí se han rodado, principalmente Mad Max Beyond Thunderdome y Las aventuras de Priscilla, reina del desierto

Personalmente, si hay algo que recuerdo especialmente de esta ciudad cuando echo la vista atrás es el tema siesta. Aterricé en el lugar después de 20 horas de insufrible autobús desde el sur del país. El calor a la llegada era extremo, en realidad quemaba. Frente al calor y el sopor al aire libre encontré un bonito albergue cavado en el suelo, con galerías que provocaban que la temperatura fuera de lo más fresca y agradable... Consecuencia lógica: placentera siesta de más de dos horas que ha quedado grabada en mi memoria como algo muy feliz en mi estancia australiana. 

Pero Coober Pedy es mucho más que una cabezada. Aunque es cierto que no hay mucho que hacer, salvo visitar las minas de ópalos, una de las gemas más bellas que existen, aparte de tener una gran capacidad de astillabilidad. También hay que echar una ojeada a los restos de las múltiples películas que allí se han rodado, principalmente Mad Max Beyond Thunderdome y Las aventuras de Priscilla, reina del desierto. Aunque no hay que olvidar Planeta Rojo. Sin embargo, más allá de estos detalles, Coober Pedy es una ciudad para sentirla y vivirla, por ser tan auténtica y especial, por poder ver la genuina Australia profunda, por convivir con algunos de los aborígenes quese dejan ver en la ciudad. En definitiva, por ser tan original, algo muy un desuso en los tiempos de globalización que corren hoy en día.

No esperen grandes aglomeraciones en Coober Pedy. Escasos 2.000 habitantes pueblan una ciudad cuyo nombre deriva del término local aborigen kupa-piti, que significa 'hoyo del hombre blanco'. El sitio es especial para todo: el primer árbol que se vio acabó soldado con chatarra de hierro y todavía es visible en una colina desde la que se domina la población. Especial atracción suele causar entre los visitantes la imponencia de los templos bajo tierra. Una misa en el subsuelo es una experiencia que difícilmente se olvida. No olvidemos que excavar una vivienda de tamaño medio no supone un coste mayor que levantarla sobre la superficie. Teniendo en cuenta que se han llegado a registrar temperaturas cercanas a los 50 grados, no es de extrañar que el personal apueste por el 'formato minero'.

Entrevistas

Manu Tenorio: "En mi equipaje de mano nunca faltará mi guitarra"

El cantante sevillano se entona para hablar sobre los horizontes geográficos que lo han moldeado

Álvaro Urquijo: "Postales no escribo, hago fotos y malas"

La voz de 'Los Secretos' despliega buen humor para hablar de su perfil viajero