Casi la totalidad de la provincia de Holanda Septentrional se halla entre 1 y 4,5 metros por debajo del nivel del mar
Casi la totalidad de la provincia de Holanda Septentrional se halla entre 1 y 4,5 metros por debajo del nivel del mar - VISIT BEEMSTER
HOLANDA

Así mantienen los pies secos los holandeses que viven entre 1 y 4,5 metros por debajo del nivel del mar

Lugares Patrimonio de la Humanidad en los Países Bajos donde han sabido construir un mundo seguro a salvo del mar

BEEMSTER (HOLANDA)Actualizado:

Aproximadamente el 40% del territorio de los Países Bajos se encuentra por debajo del nivel del mar. Y, en concreto, casi la totalidad de la provincia de Holanda Septentrional se halla entre 1 y 4,5 metros por debajo de dicha altura de referencia. A los holandeses, sin embargo, no les abruma tal coyuntura: confían en el completo sistema de regulación que llevan perfeccionando durante toda su historia en aras de ganarle terreno al agua. Desecar o ahogarse. Esa ha sido siempre la cuestión, haciendo bueno otra frase hecha muy popular, al menos en los Países Bajos: «Dios hizo el mundo y los holandeses, Holanda».

El pólder de Beemster se puede visitar en barco
El pólder de Beemster se puede visitar en barco

Antes de que los mapas incluyeran Flevoland (1986), la última de las 12 provincias en que se organizan los Países Bajos y que es también la isla artificial más grande del mundo, los holandeses ya habían comenzado en el siglo XVI a desecar los numerosos lagos de la citada Holanda del Norte, los cuales amenazaban con anegar los campos de cultivos. Unos campos cubiertos, seguramente, de coloridos tulipanes. El visto bueno otorgado a la creación de lo que se denominó como «pólderes» originó, a su vez, la construcción de diques y de una red de molinos. En concreto, cincuenta y dos molinos de viento se encargaban de expulsar el agua al mar; tarea que en la actualidad asumen tres estaciones de bombeo eléctrico. No obstante, aún se conservan 11 de estos molinos en perfecto estado de funcionamiento. Uno de ellos, situado en el municipio de Schermerhorn, es, además, un museo: «El único museo-molino bajo el nivel del mar de categoría internacional», explican desde la Fundación que se esfuerza por mantener y dar a conocer a locales y turistas estas bellas y robustas estructuras fabricadas con madera de olmo.

Granjas y mansiones

Los lagos amenazaban Holanda Septentrional, sí. Pero las mareas arrasaban las tierras, destruían los diques y se cobraban multitud de vidas humanas. Por ello, varios miembros acaudalados de la Compañía de las Indias Orientales emplearon tres molinos para desecar un área que hoy es Patrimonio de la Humanidad. La Unesco reconocía en 1999 que el pólder de Beemster [un pólder es un término neerlandés que describe las superficies terrestres ganadas al Mar del Norte] representa «una de las obras maestras creadas por el ser humano»: «Los ideales del siglo XVII siguen vigentes en todo el territorio», según la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Puedes comprobar el estricto patrón geométrico de cuadrículas en que se divide el pólder a pie o contratando alguna ruta en bicicleta o a bordo de una pequeña embarcación. Se trata de un espacio natural muy apreciado por los apasionados de la observación de aves. Pero también son visibles y reseñables el buen número de granjas y mansiones en perfecto estado que acoge este pueblecito histórico donde, en algunos puntos, puedes estar a 3,5 metros por debajo del nivel del mar.

Vapor y arqueología

Los pólderes, dada su situación por debajo del nivel del mar, no pueden evacuar de manera natural el agua que traen las fuertes precipitaciones; motivo por el cual casi mil estaciones de bombeo los mantienen secos en la provincia de Frisia, por ejemplo. En la cuenca de Frisia, en concreto, el nivel óptimo del agua es de 52 centímetros por debajo del nivel del mar. Aparece, pues, otra poderosísima herramienta para sumarse a los molinos en este combate milenario que los Países Bajos mantienen con el agua.

La estación de bombeo de Wouda solo funciona diez días al año

La estación de bombeo de Wouda, otro de los diez Lugares Patrimonio de la Humanidad con que han sido distinguidos los Países Bajos, se pone en marcha solo cuando el resto de sistemas no dan abasto para controlar el nivel de agua regional -unos diez días al año-. Y con excepción de las calderas, que se redujeron de 6 a 4 más productivas en 1955, todo lo demás es original.

La instalación puede vaciar una piscina olímpica en 35 segundos y un lago grande en 48 horas. De un litro de agua se pueden sacar aproximadamente 1.700 litros de vapor. El agua excedente va a parar al Lemmer.

Estación de bombeo de Wouda
Estación de bombeo de Wouda- WOUDAGEMAAL

Schokland y Urk también se encuentran en Flevoland y son islas en tierra seca. Pese a la continua amenaza de inundaciones que se han cernido sobre ellas, han estado habitadas desde siempre. Antiguamente se localizaban en el mar de Ziuderzee, cuyo puerto era muy importante para la marina holandesa. Los árboles que rodean la isla en forma de anillo muestran claramente la antigua frontera entre la tierra y el agua.

Schokland, además, es también Patrimonio de la Humanidad. De hecho, fue el primero de la mentada decena. Los numerosos hallazgos arqueológicos encontrados en su territorio le granjearon la inclusión en el índice de la Unesco.