Top

BAYERN-REAL MADRID Siete sitios que debes conocer en Múnich, además del campo de fútbol

Una ruta por los rincones más bellos y representativos de la capital de Baviera (Alemania)

AnteriorSiguiente
  1. 1
  2. 2
  3. 3
  4. 4
  5. 5
  6. 6
  7. 7
Navegue usando los números

Surf en el río Isar

Surf en el río Isar, en el centro de Múnich-

Practicar surf en Múnich o fotografiar a los buscadores de la «ola perfecta» es posible en la capital de Baviera. Aunque pueda parecer extraño, el Parque Inglés guarda un rincón muy especial para los aficionados a esta modalidad que se practica habitualmente en el mar. Aquí lo hacen en el río Eisbach, un cauce artificial del río Isar que atraviesa el popular parqué muniqués, a muy pocos metros del Museo Nacional de Baviera. Nadar en este río está prohibido y sólo se autoriza la práctica del surf a deportistas expertos. Lo curioso de este fenómeno es que la «ola del Eisbach», que alcanza un metro de altura, no se produce artificialmente como en los clásicos parques acuáticos sino que su formación es natural cuando el agua choca con las rocas del río. Las olas dan tanto juego y tienen tanta calidad que desde 1972 se organizan diversas competiciones con gran éxito de público.

[Relacionado: Once tesoros de Berlín que nunca se olvidan]

La Residencia

La Sala de Antigüedades, en La Residencia, Múnich- @jfalonso

La Residencia de Múnich fue el hogar oficial de los monarcas bávaros desde 1385 a 1918 y encierra por tanto más de 500 años de la historia de esta dinastía. El palacio es enorme y su visita imprescindible en la ciudad, aunque quizás la estancia que más maravilla a los visitantes es el Antiquarium, la Sala de Antigüedades, por su maravillosa bóveda de cañón y su sorprendente colección de más de trecientos bustos en mármol de emperadores romanos y de sus familias. La sala fue construida entre 1568 y 1571 y su autor, Wilhem Eckl, quiso hacer un indiscutible guiño a la arquitectura romana en el pavimento de mármol, los peldaños frontales y los zócalos laterales. La sala fue destruida durante la II Guerra Mundial, pero fue restaurada con gran acierto tras el conflicto bélico.

Los templos de la cerveza

Unas jóvenes posan con su cervezas durante la Oktoberfest, en Múnich- EFE/ANDREAS GEBERT

Se dice en Múnich que todo aquel que quiere disfrutar de su cerveza y profundizar en la historia de esta bebida debe pisar alguno de los grandes salones de la vieja ciudad que cuenta con producción propia. Uno de los templos históricos de la cerveza es Hofbrauhaus (Platzl, 9) y funciona desde 1589 cuando inició su actividad comercial como fábrica de «weissbier» (cerveza de trigo) proveedora de la casa real bávara.

Las 43 campanas del carillón muniqués

El mercadillo de Navidad que se celebra cada año en la Marienplatz- AFP PHOTO / JOHN MACDOUGALL

El carillón de Marienplatz es seguramente la primera atracción que disfrutan los turistas cuando llegan a Múnich. Ubicado en el viejo corazón de la capital, lo podemos encontrar en la torre del Ayuntamiento Nuevo (85 metros), un bello edificio neogótico construido entre 1867 y 1909, que destaca por sus gárgolas y figuras. El carillon, el quinto más grande de Europa, suena diariamente gracias a sus 43 campanas a las 11.00, 12.00 y 17.00 (en verano), entonando hasta cuatro melodías. El conjunto está compuesto por 32 figuras autómatas de cobre que representan un torneo medieval (en su parte superior) y una danza típica de Múnich (en la inferior).

La «pisada del diablo» en la catedral

Catedral de Nuestra Señora, en Múnich- Diliff

«Frauenkirche», la catedral de Nuestra Señora, es la iglesia más grande de Múnich y uno de los edificios góticos más representativos de Alemania. El templo de 109 metros de altura, coronado por dos torres gemelas levantadas en 1525, resultó muy afectado durante la II Guerra Mundial, aunque se salvaron algunos tesoros como el mausoleo de Luis IV de Baviera, el altar de San Andrés y un pequeño grupo de vidrieras. A la entrada del templo, una huella en el suelo llama la atención de los visitantes. Se trata de la «pisada del diablo» que, según la leyenda, el diablo dejó durante su paso por la catedral. Pero son las torres, visibles desde cualquier punto de la ciudad, la principal atracción de esta iglesia que puede recibir a veinte mil feligreses en su interior.

La villa olímpica

Villa Olímpica de Múnich, con el estadio y, al fondo, la ciudad-

Aunque el Bayern Munich juega en el Allianz Arena desde 2005, visitar el antiguo estado olímpico de la ciudad es siempre una opción recomendable. El «Olympiapark» se construyó en 1972 con motivo de la celebración de la vigésima edición de los Juegos Olímpicos. En esta superficie de 270 hectáreas se organizan ahora conciertos, pero sus dos atracciones principales siguen siendo la subida a la torre («Olympiaturm»), de 290 m, un magnifico mirador de toda la ciudad, y la visita al viejo campo de juego y vestuarios del equipo muniqués.

El palacio natal del «rey loco»

Palacio de Nymphenburg- @jfalonso

Un palacio y unos jardines de ensueño a las afueras de la ciudad. El palacio de Nymphenburg es un majestuoso edificio barroco que sirvió de residencia de verano a los reyes de Baviera. Aquí nació Ludwig II, el famoso «rey loco», y en su interior se pueden visitar algunas salas que recuerdan como fue su vida con pinturas, objetos personales y su conocida colección de trineos y carruajes. En el exterior, la fachada de 670 metros de longitud destaca ante un hermosos jardín de 240 hectáreas y un canal fluvial que se convierte en una improvisada pista de hielo en invierno.

AnteriorSiguienteToda la actualidad en portada

comentarios