Las tumbas del cementerio judío son de la época medieval andalusí (1000-1050)
Las tumbas del cementerio judío son de la época medieval andalusí (1000-1050) - J. CARRIÓN
JUDERÍA DE LUCENA

Por qué miles de turistas judíos quieren visitar esta ciudad cordobesa

En Lucena se halla el cementerio judío medieval más grande de los excavados en Europa

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Lucena surge en medio de una rica campiña de olivos y viñas, ya en plena comarca de la Subbética, en el centro de Andalucía, un estratégico lugar que fue elegido por los judíos para levantar una ciudad-estado a la que llamaron Eliossana («Dios nos salve»). Diez siglos después, los turistas hebreos han vuelto a esta ciudad donde se encuentran muchas de sus raíces.

En 2006, gracias a la construcción de una carretera de circunvalación en Lucena, se descubrió un cementerio judío medieval único, el más grande de los excavados en Europa. En este lugar alejado del casco viejo se hallaron casi cuatrocientas tumbas, de las que 216 mantenían importantes restos humanos de la época medieval andalusí entre los años 1000 y 1050, el periodo de mayor esplendor de la Lucena judía. En todas las tumbas el ritual de enterramiento utilizado había sido la inhumación, en fosa doble o sencilla, a veces con nicho o covacha lateral tapada con lajas o tégulas romanas. Y en todas ellas se había empleado el ritual de purificación judía.

Once años después, se puede decir que este hallazgo hebreo ha cambiado la vida de esta Lucena cordobesa rica también en otros patrimonios, como el musulmán o el cristiano. Primero, llegaron los especialistas de las cofradías de enterradores judíos de Gibraltar para preparar los restos y reenterrarlos en unas tumbas reforzadas que ahora aparecen con una estructura metálica que las protege del agua, y a continuación comenzó el desfile de turistas hebreos de países como Estados Unidos, Israel, Canadá o Argentina, que ya conocían desde su etapa docente infantil la importancia e incluso el nombre de Eliossana. Todos ellos están activando la economía de esta población que en el siglo XII contaba con 2.500 judíos lucentinos.

El patrimonio judío se centra en el corazón de Lucena, la hondonada lo llaman algunos de sus habitantes. Un lugar histórico que vivió su máximo esplendor entre los siglos XI y XIII, un periodo en el que la ciudad acuñó su propia moneda, creó su propio ejército y se convirtió en un oasis de privilegio para sus habitantes dentro de las murallas con la aprobación del Reino de Granada. En la ruta se pasa por la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, el barrio de la Barrera, el más flamenco pues aquí nació la tercera peña más antigua de Andalucía con el nombre del barrio, y la Iglesia de Santiago, con una inquietante leyenda que asegura que existe un pasadizo secreto que comunicaba el templo con el Sagrario de la Iglesia de San Mateo, lugar del enterramiento de Noé, el superviviente bíblico del diluvio universal.

A continuación surge en el centro la calle Flores, famosa en la localidad por su monumento al Santero con cara descubierta y por su biblioteca, donde se pueden conocer detalles de la ruta de tapas, otro clásico lucentino con 40 bares y 40 tiendas organizadas para este menester. Solo unos metros después, atravesando el espacio de la antigua Puerta de Granada, aparece la Plaza Nueva, agujereada en sus entrañas para la construcción de un enorme parking de vehículos, con su templo talismán, la Iglesia de San Mateo, el único recinto sacro en el interior de la medina que fue mezquita en el periodo de dominio almohade después de haber cumplido las funciones de sinagoga. El interior del templo resulta espectacular, destacando la ya mencionada capilla del Rosario, un ejemplo del barroco cordobés que pudo ser elegido para levantar la tumba de Noé.

La lista de visitas en esta Lucena judía es extensa, pues en este espacio se desplegaron casas, sinagogas y una escuela talmúdica muy importante, que ahora se complementan de alguna manera en pleno siglo XXI con el único coro de música sefardí que dirige Antonio Rodríguez. No pueden faltar en el paseo el Palacio de Santa Ana, que organiza cenas sensoriales a ciegas de dos horas; la Iglesia de San Pedro Mártir de Verona y la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno,con una imagen impactante de Jesucristo, o el Castillo del Moral, pues fue en estos muros donde donde Boabdil, el último caudillo del reino de Granada, quedó apresado y encerrado en la Torre del Homenaje, antes de ser presentado ante los Reyes Católicos para rendir el último trozo de poder musulmán a los soberanos de Castilla.