Los cucurrumachos de Navalosa
Los cucurrumachos de Navalosa - DIP. ÁVILA
CASTILLA Y LEÓN

De las mascaradas al turismo ornitológico: por qué triunfa Ávila como destino de turismo rural

Mascaradas, ciudades fortificadas o espacios naturales completan una oferta única

ValladolidActualizado:

La tranquilidad se rompe al son de gaitilla y tamboril. Los «mozos» solteros o los quintos se atavían con máscaras demoniacas o zoomorfas o se pintan la cara, toman cencerros, esquilas o campanillas y se lanzan a las calles para purificar los males de la localidad. Se trata de las mascaradas, unas fiestas que hunden sus raíces en ritos prerromanos de las sociedades agrícolas y ganaderas y que han conseguido llegar hasta nuestros días inundando de barullo muchos pueblos españoles. Son uno de los grandes atractivos que llegada esta época del año entraña el turismo en el medio rural, en el que Ávila es uno de los destinos más populares. En esta provincia, estas ancestrales costumbres hacen de reclamo y reúnen cada año a curiosos en torno a sus «harramachos», «machurreros», «zarramaches», «toras» y «cucurrumachos», como se conoce a las distintas variedades de la tradición en estas tierras.

La cultura popular es uno de los grandes encantos de los amantes del turismo rural, aquellos que se entregan a lo auténtico, a lo sencillo y a los grandes tesoros desconocidos que lejos de la ciudades merecen más que una visita. En este sentido Ávila ofrece tres grandes fortalezas: la naturaleza, la cultura y la gastronomía. Siguiendo con el ámbito cultural y popular, en esta provincia se asienta un amplio legado artístico y patrimonial, en el que destaca, entre otros, el arqueoturismo, con la presencia de los castros de la época vettona, auténticas ciudades fortificadas, con murallas y fosos. Allí vivían entre 500 y 2.000 personas. A ellos se suma un gran número de figuras zoomorfas, toros o verracos, como «Los Toros de Guisando» en El Tiemblo.

Humedales de El Oso
Humedales de El Oso-DIP. ÁVILA

Sin duda uno de los grandes encantos de Ávila es su patrimonio natural, capitaneados por la imponente Sierra de Gredos. Además de la posibilidad de adentrarse en los distintos territorios verdes, destaca la oferta de turismo ornitológico, con observatorios diseminados por las zonas más propicias para ver aves y los humedales de El Oso, que forman parte de la Ruta de las Aves que une el continente africano y los países nórdicos. Además, es un lugar idóneo para quienes les guste mirar las estrellas.

Para adentrarse en la naturaleza abulense hay un sinfín de opciones. Desde piragüismo a rutas de senderismo, a caballo o en bicicleta. A ellas se suman los recorridos que se podrán realizar en vehículos eléctricos en el Parque Regional de la Sierra de Gredos a través del proyecto Moveletur.

Buena mesa

El tercer caballo de batalla de la provincia de Ávila apunta hacia la conquista del paladar. En primer lugar, por un enotusimo que ha ampliado su cartera con la nueva Denominación de Origen Protegida Vinos de Cebreros. Esta incorporación se suma a la DO Rueda, también presente. Y en segundo, por una amplia y reputada cocina tradicional. De hecho, la mejor forma de degustar los caldos es como maridaje de tradicionales carnes y legumbres autóctonas y otros manjares típicos de esta provincia.