Diez grandes paisajes de España que aman los animales

En el otoño, la fauna toma el protagonismo. Buscamos lugares de nuestra geografía donde disfrutar de este espectáculo natural

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  1. Tras el rastro del oso, Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias

    Ruta por el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias
    Ruta por el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias - TURISMO DE ASTURIAS

    Los osos pardos cantábricos hacen acopio de su bocado otoñal favorito, los frutos silvestres que completan sus reservas ante la inminente llegada del frío. Prismáticos y guías permiten culminar con éxito el día de seguirles el rastro.

    Dónde. En Asturias, tierra de osos, los bosques del Parque Natural Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias (fuentesdelnarcea.org).

  2. Los escuadrones de grullas, Gallocanta

    Grullas en la Laguna de Gallocanta (Teruel y Zaragoza)
    Grullas en la Laguna de Gallocanta (Teruel y Zaragoza) - FABIÁN SIMÓN

    Apenas siete kilómetros de largo y dos de ancho que se llenan exclusivamente con agua de torrentes subterráneos, para convertir la laguna de Gallocanta en excepcional refugio europeo de grullas. Las aves acuáticas también la frecuentan a medida que se aproxima el invierno. Pero las estrellas aladas son las grullas, que permanecen durante el día lejos de la laguna, alimentándose en los campos de cereal, y al atardecer con sus ordenados vuelos regresan a la protección hídrica.

    Dónde. En Zaragoza (Aragón), junto al pueblo de Gallocanta. Es una reserva natural y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) donde en invierno se han llegado a censar hasta 400.000 ejemplares (turismo.comarcadedaroca.com).

  3. Aves invernantes del Mediterráneo, Delta del Ebro

    Un grupo de flamencos en la laguna de El Fangar del parque Natural el Delta del Ebro
    Un grupo de flamencos en la laguna de El Fangar del parque Natural el Delta del Ebro - EFE/Jaume Sellart

    Playas, lagunas dulces y saladas, bosques de ribera, pastos y arrozales... Aquí hay espacio para todo los gustos avifaunísticos. Cerca de 8.000 hectáreas que son un paraíso de aves con la llegada del otoño. Se benefician de su magnífica ubicación en el litoral las aves migratorias para descansar en las vías del Mediterráneo occidental, pero también otras aves que la utilizan como refugio ornitológico invernal.

    Dónde. En Tarragona, un humedal que es esencial para la supervivencia de las aves de humedal y acuáticas (terresdelebre.travel).

  4. El refugio de los gansos europeos, Lagunas de Villafáfila

    Avutardas sobre un campo de ceral, en las proximidades de Villafáfila
    Avutardas sobre un campo de ceral, en las proximidades de Villafáfila - IGNACIO GIL

    Los ánsares abandonan territorio nórdico para llegar a comienzos de octubre a Tierra de Campos. Un bullicioso encuentro que se prolonga hasta finales del invierno alrededor de las lagunas de Villafáfila. A pie por los senderos o desde los observatorios, sobre todo al amanecer y al atardecer, se observa la importancia internacional de esta zona para las aves.

    Dónde. En Zamora, entre las aguas del Esla y el Valderaduey, un conjunto de balsas de escasa profundidad rodeadas de estepas cerealísticas (villafafila.com).

  5. El retumbar de la cabra montés, Sierra de Gredos

    Observación de cabras en la Sierra de Gredos
    Observación de cabras en la Sierra de Gredos

    El otoño es crucial para este sociable bóvido de notable población en Gredos. Inician su celo con la instintiva posesión de los machos que, durante todo el año han permanecido solitarios. Es cuando lucen su pelaje más oscuro y se enfrentan con otros, gracias a sus cornamentas, para acaparar hembras.

    Dónde. El símbolo faunístico de Gredos, durante las primeras y últimas horas de las jornadas de octubre, puede verse en la Plataforma, en el entorno del circo glaciar de Gredos, puertos de El Pico y Candeleda, emitiendo un sonoro estruendo (turismocastillayleon.com).

  6. Paraíso de aves migratorias, Marismas de Santoña

    Vista aérea de las Marismas de Santoña
    Vista aérea de las Marismas de Santoña

    Al norte de la península Ibérica las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel son la zona húmeda esencial de aves acuáticas. No solo como puerto de escala en sus largas rutas migratorias, sino que hasta 50 especies de aves acuáticas la eligen como el mejor lugar de invernada, por su climatología y abundancia de alimento, concentrándose por ello más de 20.000 aves.

    Dónde. El monte Buciero, una isla costera convertida en península gracias a un tómbolo, junto al que se asienta la localidad de Santoña, es la referencia y punto de partida para recorrer el laberinto de marismas del parque natural.

  7. Berrea, el despertar otoñal, Parque Nacional de Cabañeros

    Un ciervo berrea al lado de una hembra en la zona de raña del parque Nacional de Cabañeros
    Un ciervo berrea al lado de una hembra en la zona de raña del parque Nacional de Cabañeros - EFE/MANUEL RUIZ TORIBIO

    El mejor panorama de bosque mediterráneo vibra con el sonido más energético y bronco de la naturaleza, un macho de ciervo reclamando su manada de hembras. Las praderas de largas hierbas doradas en esta época del año, salpicadas de jaras y brezos se recortan con montes suaves tupidos de verde de robles y encinas.

    Dónde. Al atardecer el observatorio de las Cigüeñas, en la carretera de Pueblonuevo de Bullaque y Santa Quiteria (visitacabaneros.es).

  8. Ballena a la vista, Tenerife

    Observación de ballenas, en Tenerife
    Observación de ballenas, en Tenerife - @jfalonso

    A los cetáceos les gusta la costa tinerfeña. Los más llamativos son las colonias de calderones tropicales o ballenas piloto. Los delfines mulares son los más juguetones y curiosos, y los cachalotes son uno de los avistamientos más impresionantes con los 20 metros de longitud de uno de los mamíferos más grandes del mundo.

    Dónde. Durante todo el año más de veinte especies frecuentan las aguas del litoral suroeste de Tenerife. Barcos que salen de Los Cristianos, Los Gigantes y Puerto Colón (webtenerife.com).

  9. El banquete de las aves limícolas, L’Albufera

    Unas aves permanecen en unos postes mientras son observadas por unos turistas que pasean en barca por las aguas delparque natural de la Albufera en Valencia
    Unas aves permanecen en unos postes mientras son observadas por unos turistas que pasean en barca por las aguas delparque natural de la Albufera en Valencia - EFE/Kai Försterling

    La laguna litoral de L’Albufera es un refugio invernal de excepcional valor por las numerosas aves que pasan en ella el invierno. Comienzan a llegar en otoño las aves limícolas, quienes sacan el mejor partido de sus zonas de fango gracias a sus largas patas y sus picos finos de gran longitud que les permiten capturar los invertebrados entre los limos.

    Dónde. Se puede llegar desde la ciudad de Valencia en autobús urbano a El Palmar. En la parada de Embarcadero o El Palmar (valenciaturisme.org).

  10. Territorio lince, Sierra de Andújar

    Linces en la sierra de Andújar
    Linces en la sierra de Andújar

    Encinas y alcornoques tapizando las lomas de Andújar (Jaén) donde el lince ibérico, entre la abundancia de matorral serrano, posee de las mejores poblaciones. Monte bajo donde donde abunda su alimento, el conejo, y por el que, en octubre, se dispersan los jóvenes buscando nuevos territorios (andalucia.org).

    Dónde. En las inmediaciones del embalse del Jándula y del río, en las proximidades de la presa de Encinarejo.