LA ISLA INDIA QUE MIRA A SRI LANKA

Verde que te quiero verde en Rameswaram

Rameswaram es una isla desde la que se puede otear la cercana Sri Lanka (a sólo diez kilómetros), además de un gran sitio de peregrinación de la religión hindú. Aquí se levanta un templo junto al mar dedicado a una de las grandes epopeyas del país: el Ramayana. de Valmiki Todo en este lugar resulta curiosísimo. 

Foto: FLICKR / SUNDHARAN

Los colores de la isla de Rameswaram son realmente increíbles

Se apiñan los ghats en la misma playa con gente bañándose. Las mujeres por supuesto se bañan con toda la ropa puesta. Nada de bikinis ni

LAS CLAVES DEL VIAJE

  • T
  • Está situado tan sólo a 50 kilómetros de la isla Mannar, que ya pertenece a Sri Lanka, considera una visita
  • S
  • Cuidado con lo pesado que pueden llegar a ser los borrachos de los lugares donde se puede beber
  • H
  • Fundamental buscar un alojamiento que dé al mar para disfrutar de grandes amaneceres

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El pueblo atribuye poderes mágicos a los theerthams o estanques

es/muj/articulo/html/mu27554.htm">trikinis. Una vez bien remojados parten hacia el templo, donde se suceden una serie de theerthams o estanques, a los que el pueblo atribuye poderes. El proceso va así: los peregrinos deben bañarse y beber agua de cada theertham.

Read MoreResulta impresionante ver cómo recogen el agua mediante un cubo con cuerda y empiezan a echársela por la cabeza. Muchos otros portan envases para llevársela para beber en casa. Un agua que por cierto no es incolora; más bien está muy verde. Desde luego no sé las propiedades que pueda tener, pero está claro que viene aliñada.

La isla en sí está llena de palmeras y buenas playas. Buenísimas. Los cuatro que fuimos nos dejamos llevar por un pescador local para montarnos en su barquita. Poquísima estabilidad,  guiada por una pértiga al más puro estilo veneciano. Nos llevó a un arrecife lleno de corales donde nos dejamos unas cuantas cicatrices, heridas de guerra turística, puesto que había un poquito de oleaje y la fuerza mareal nos hizo chocar contra los corales. Con la consecuente rajita. Ciertamente sobrevive una gran riqueza coralina, con muchísimas especies diferentes. Fue una pena no verlo en condiciones por causa del movimiento del agua. Ver esto con la mar calma tiene que ser un auténtico espectáculo.

En India está prohibido, o como poco muy mal visto, beber en la calle así que fuimos a uno de los lugares específico para el trasiego. Era un sitio cerrado, con una cantidad de suciedad inimaginable, un olor terrible y lleno de mendigos alcohólicos metiéndose ron con agua por el cuerpo. No recomendado para cuerpos y mentes sensibles, al menos este antro en concreto. La cerveza nos la tomamos con muy pocas ganas, aunque no me arrepiento de conocer la cara menos amable del lugar.

Otra curiosidad de Rameswaram es que debido a la religión sólo hay un sitio para comer algo que no sea comida para vegetarianos. Fuimos allí por supuesto. Faltaría más. Curiosamente era un sitio de comida rápida: te plantan de comer en una hoja de palmera haciendo el papel de plato. El menú consistía en un pan que se parte a trozos y se rocía con una salsa picante, un pescado al estilo tandoori y unas gambas muy picantes que no estaban nada mal.

Por supuesto, todo esto se ingiere con la manos al puro estilo indio. Para beber, una jarra de agua de procedencia desconocida. La verdad que la calificación podía ser de excelente si miramos la relación precio, originalidad, experiencia y que no estaba mal del todo la comida. Lo que me pareció increíble es que en un pueblo de pescadores sea misión casi imposible dar un lugar para comer pescado.

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