EN PLAN KAMIKAZE POR LA CIUDAD DE LA ESTRIDENCIA
Shenyang se pone emocionante
- Arturo García -
- Día 04/08/2011 - 09:50 h
El acceso a Shenyang desde la gigantesca Pekín resulta un ejercicio de paciencia al alcance tan sólo de unos pocos provilegiados equilibrados. Hay que afinar en condiciones a la hora de seleccionar el tren, puesto que la cosa se puede ir a diez horas si el elegido no es el puntero y marcha a modestos 74 kilómetros por hora.
Foto: FLICKR / NINA BRUJA
Un curioso edificio de Shenyang, clásico ejemplo del máximo aprovechamiento del espacio
LAS CLAVES DEL VIAJE
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Hasta poco antes de la Expo de Shanghai podía ocurrir. Después difícilmente por la inmensa capacidad de crecimiento de la red de Alta Velocidad. La optimización de los accesos a los trenes, en cualquier caso, no pueden solventar las aglomeraciones que se forman para acceder a los andenes. Ríase usted del primer día de rebajas de enero. Ni tampoco la facilidad con la que en taquilla confirman una hora de llegada que luego no se parece ni por asomo a la real. Gajes del oficio. Nadie se murió por un poco de estrés en una estación férrea china.
| Un taxista se enfadó conmigo por querer abrocharme el cinturón de seguridad... |
Shenyang es una aldeíta de casi ocho millones de personas, conductores kamikazes total y edificios gigantes horriblemente iluminados con luces excesivas y horteras. Se ha publicado que el gobierno ha tratado de reeducar a los conductores y los peatones para evitar que la gente de fuera sufra un ataque al corazón en cada cruce... El éxito ha sido relativo.
La organización de los Juegos Olímpicos de China generó puestos de trabajo para unos dos millones de personas, pero la ampliación de las carreteras se ha llevado por delante puntos de interés históricos que van a resultar irrecuperables. En cualquier caso no se puede decir que Shenyang rebose de escenarios
Montarse en taxi en Shenyang es toda una experiencia. Los chóferes suelen complacerse haciendo de las suyas ejerciendo de kamikazes por las amplias avenidas de la ciudad. Uno de ellos incluso se enfadó conmigo cuando me puse el cinturón de seguridad. Hizo ver que le faltaba el respeto por no fiarme. Perdón por querer sobrevivir. También se complica el manejo de idiomas, sobre todo en lo que al concepto frialdad en las bebidas se refiere. Así se las gasta Shenyang.
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