PINTURAS RUPESTRES EN MEDIO DE LA NADA DE NAMIBIA
Trogloditas en Spitzkoppe
- Gumersindo Jiménez -
- Día 04/08/2011 - 09:50 h
Nos dirigimos al Spitzkoppe, casi un monolito de piedra con más de 1.700 metros de altura escudado por el Pontok, de altura casi idéntica. Se llama así por parecerse a las cabañas de las tribus damaras, que están hechas de madera y excrementos de vaca. Todo está integrado en un entorno de redondeadas rocas gigantes. ¿Dónde estamos?
Foto: FLICKR / INCEY WINCEY
Un solitario árbol proporciona la única sombra en cientos de metros a la redonda
LAS CLAVES DEL VIAJE
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Acampamos junto a unas piedras. En medio de la nada, en medio de la naturaleza. Allí cocinamos aprovechando nuestro camping gas una riquísima comida deshidratada de sobre y concluimos con una monumental borrachera de brandy sudafricano, licor de hierbas, licor de menta y licor de café. Al día siguiente nos enteramos de que hay leopardos en la zona, aunque afortunadamente el único que nos molestó para dormir fue el viento.
| Cocinamos con camping gas una 'riquísima' comida deshidratada de sobre |
Un guía local nos ayudó a recorrer la zona. Nos enseñó pinturas en la roca de nómadas de hace 2.000 años. Estas pinturas se hacían para transmitir información sobre la zona a los diferentes nómadas que pasaran por allí. Por ejemplo, un rinoceronte indica con su cuerno la dirección donde se puede encontrar agua, un serpiente quiere decir que hay serpientes en la zona por lo que hay que andar precavidos. Muy interesante este sistema de comunicación que se empleó durante cientos de años. La pintura blanca la hacían con una planta muy venenosa que se llevó a más de un artista al otro barrio.
Vimos también un árbol totalmente lleno de sabia por dentro, sabía que en esta zona emplean para cualquier problema de la piel. Pudimos ver cómo algunos aprovechaban los agujeros de los árboles para dejar una botella colgada para que se llenara con un goteo muy lento. Por cierto, que en este paraje se rodó parte de la película 10.000 a.C. y para la ocasión se trajeron cebras y gacelas saltarinas, las cuales han permanecido aquí. Habrá que ver la película.
Nos acercamos al pueblo más cercano, donde nuestro guía nos invitó orgulloso a beber agua del depósito, pero al asomarnos y ver que había algunos restos 'indefinidos' allí, ninguno nos atrevimos. Había hecha casas con botellines de cerveza y otra choza hecha con latas de refresco. Sin duda, un autentico reciclaje. Que aprendan otros.
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