El sol de Huelva ilumina Viganella, el pueblo italiano al que nunca llega la luz

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Viganella es un pequeño pueblo italiano que carece por completo de luz solar los días de invierno. Concretamente, el sol deja la localidad italiana el 11 de noviembre y regresa el 2 de febrero, lo que supone que durante 80 días la región italiana no vea los rayos del sol, o al menos, así lo era hasta diciembre de 2006.

A Giacomo Bonzani, un arquitecto y diseñador de relojes de sol, se le ocurrió una idea para que el pueblo dejara de estar sumido en la oscuridad durante esos meses de invierno. Bozani, que vive en un pueblo de la montaña, cercano a Viganella, diseñó un espejo que refleja la luz solar sobre el pueblo.

El espejo es de 40 metros cuadrados, 8 metros de ancho por 5 metros de altura y está situado a unos 870 metros por encima de la localidad. Lo realmente increíble y lo que ha contribuido a convertir este pequeño pueblo en reclamo turístico, es que el espejo además está controlado por un programa informático que rastrea el sol y hace que los paneles del espejo se inclinen y giren, de manera que los rayos se reflejen siempre hacia el pueblo.

El espejo fue hecho en Huelva, España, y en 2006 el presidente del Patronato, José Prieto, explicó que el acontecimiento fue bautizado como el «Encuentro de la Luz, y se trata de una iniciativa sin precedentes que, desde una visión turística, pretende ser expresión de solidaridad e intercambio cultural».

Una vez finalizado el protocolo, dos niños, uno de Huelva y otro de Viganella, fueron los encargados de pulsar el botón que accionó el espejo por primera vez. Prieto destacó la curiosidad de que la niña de Huelva encargada de accionar el mecanismo se llamase Alba Fontella: «Alba, como el amanecer, y Fontella, que parece un apellido italiano», explicó.