Obligan a vacunar contra la rabia a unos 60.000 perros de 56 pueblos

Obligan a vacunar contra la rabia a unos 60.000 perros de 56 pueblos

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El Gobierno regional publicó ayer una resolución en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha en la que decreta el nivel de alerta por rabia en la provincia de Toledo tras el caso del pitbull que atacó el 1 de junio pasado a cuatro menores después de contraer esta enfermedad -de la que el territorio español está libre hace más de 40 años- en Marruecos. En La Comunidad autónomo hay un censo de 430.000 perros, de los que 150.000 corresponden a la provincia de Toledo.

Asimismo, la Junta de Comunidades obliga a la vacunación en menos de 15 días de perros, gatos y hurones censados en 56 municipios de la provincia de Toledo, incluida la capital, en un radio de unos 30 kilómetros con el epicentro en Argés, zona que se les prohíbe abandonar y donde están censados alrededor de 60.000 canes. En declaraciones a ABC, el director general de Agricultura y Ganadería, Tirso Yuste, quiso mandar un mensaje tranquilizador a la población porque los análisis realizados el pasado sábado a siete perros que pudieron estar en contacto con el pitbull con rabia -que fue abatido la semana pasada- han determinado que los niveles de anticuerpos de estos canes son cinco veces superiores a lo que determinan las autoridades sobre esta enfermedad. Pese a ello, los 7 perros permanecerán aislados un mes en instalaciones situadas en la localidad de Numancia de la Sagra, según ha sabido este diario.

Como ya informó ABC, el pitbull sacrificado había pasado temporadas en Marruecos, donde la rabia es una enfermedad endémica, y en Barcelona, donde permaneció en estrecho contacto con otros dos perros con niveles de anticuerpos por encima de lo recomendado. La resolución aprobada por la Junta impide a perros, gatos y hurones de las localidades afectadas desplazarse fuera del perímetro de seguridad, así como participar en concursos o certámenes que supongan la suelta o concentración de animales.

La vacuna contra la rabia para perros es obligatoria en Castilla-La Mancha desde finales de junio de 2012, -un periodo de tiempo menor a un año-, algo que fue resaltado por el director general de Ganadería como una actuación «irresponsable» del anterior Gobierno socialista. Yuste explicó que en una Comunidad como Castilla-La Mancha, lugar de tránsito entre Europa y el norte de África, la obligatoriedad de vacunar contra la rabia no debió suprimirse por el anterior Ejecutivo regional, sobre todo teniendo en cuenta que en las regiones limítrofes sí existe esa obligatoriedad, y todo ello pese a que el territorio español está declarado libre de rabia desde hace décadas. Dirigiéndose a la población propietaria de mascotas, ya sean perros, gatos o hurones, Yuste señaló que «ante cualquier duda sobre cómo tiene que actuar, que acuda a su veterinario, quien determinará si lo debe microchipar, vacunar o no».

Explicó el director general que los cachorros de menos de tres meses no deben ser vacunados porque se encuentran protegidos por los calostros de la madre.

«También hemos prohibido la circulación por espacios públicos de animales sueltos», añadió Yuste. Preguntado si esto no es ya una actuación punible explicó que sí, pero dentro de ordenanzas municipales, como de la ciudad de Toledo, que expresamente prohibe los animales domésticos sueltos por la zona urbana e insta a llevarlos con correa o cadena resistentes de longitud adecuada para dominr al animal.

«Muchas veces usted habrá visto que el propio propietario del perro lo lleva a sus pies, pero está suelto», explicó, y subrayó que en el caso de animales especialmente peligrosos, como pitbulls o rottweiler, deben llevar de forma obligatoria bozal e ir sujetos con cadena o cuerda que les impida alejarse más de dos metros. Finalmente, en zonas de esparcimiento, estos animales tendrán que estar correctamente vacunados y con la cartilla en mano por si lo requieren las fuerzas del orden.