Análisis

«Wipeout»: el regreso de la Fórmula 1 del futuro

El videojuego de carreras de naves propone un ritmo frenético de competición que no tiene miramientos con los rivales

MADRIDActualizado:

El icónico videojuego de carreras futurista renace de sus cenizas. Cargado de frenetismo y acompañado por una banda sonora de marcada índole electrónica, «Wipeout Omega Collection» recoge la esencia de aquellos títulos clásicos de hace veinte años y lo lleva a un nivel donde la calidad gráfica brilla por encima de todo.

El título pivota sobre una velocidad muy superior a la que estamos acostumbrados en los juegos de conducción de coches, la alta rivalidad con los competidores -elevados aquí a casi el nivel de enemigos- y el control de la gravedad. Este recopilatorio, bien remasterizado, incluye lanzamientos anteriores como Wipeout, Fury y 2048. Aunque su mayoría suponen pocos cambios respecto a los originales, sobre las consolas PlayStation 4 se tiene a mano un título que a nivel gráfico está bien conseguido. En este caso, el videojugador puede entretenerse con unos 26 circuitos diferentes y 46 naves disponibles, las cuales se van desbloqueando conforme avanzamos y le cogemos el tranquillo al asunto de los «loopings», volteretas, los saltos y las caídas en vertical.

El juego permite competir en solitario en un modo carrera que va incrementando su dificultad y desbloqueando nuevas competiciones y vehículos, pero el efecto de adrenalina se nota cuando se adentra en el mundo online, con carreras de hasta ocho jugadores conectados. UY, cómo no, en pantalla partida. Una delicia y casi una batalla cuya regla es, por supuesto, vencer a todos los demás. Todo en su conjunto logra dar un vuelco al estómago.

Las velocidades alcanzadas en algunos momentos dificultan, pues, el control de los vehículos, pero se dispone de unas mecánicas que sirven de truquitos especiales, aunque hay que llevar un cierto cuidado con no irse de bareta: los aerofrenos. Son dos los que portan cada nave, y dependiendo de si se presiona el izquierdo o el derecho el giro y el paso por curva será más o menos pronunciado.

En carrera, existen unos elementos adicionales, unos potenciadores, que se pueden aprovechar para elevar al máximo la velocidad punta de manera temporal, lo que puede ayudar a rascar unos valiosos segundos y lograr adelantamientos espectaculares en el momento más oportuno. Y, cuidado, porque también puede ser un arma de doble filo y desestabilizar la nave en un momento dado y chocar contra los muros. Toda la ventaja adquirida se desvanece de un plumazo. Así que todo gira en torno a una operación básica: prueba y error. No perdona fallos en este caso y, lo más probable, es que perdamos un tiempo valioso si rozamos las paredes.

Fiel al ADN de las primeras entregas, la premisa sobre la que se sostiene esta suerte de Fórmula 1 del futuro es el entretenimiento puro y duro, la lucha constante contra el crono y los rivales, y una diversión vertiginosa. Además de los modos de juego, «Wipeout Omega Collection» ofrece la posibilidad de crear sus propias carreras y competir contra amigos. Otro de los aspectos esenciales dentro de la competición es hacer uso de armamento para quitar de enmedio a los rivales, al más puro estilo Mario Kart, lo que obliga al jugador a vigilar no solo el trazado sino a los enemigos que vienen por todas partes.