Mira en el video una secuencia del juego - J.M.S.
ANÁLISIS

«Uncharted: El Legado Perdido»: las chicas son guerreras

Pese a que cerró la trama principal con Nathan Drake, la saga continúa a manos de dos personajes femeninos, Chloe y Nadine, que ya habían hecho sus pinitos anteriormente, presentando sus credenciales en un título de corte continuista

MADRIDActualizado:

A las primeras de cambio la esbelta silueta de Chloe Frazer se localiza entre la multitud. Es India, y es en esta localización donde arranca el videojuego «Uncharted: El Legado Perdido», un título independiente o spin off de la serie principal que ha tenido cuatro entregas anteriores, la última el pasado año, y que ha dejado el listón demasiado alto en el género de aventuras y acción.

La cazadora de tesoros australiana, introducida en «Uncharted 2», vive una serie de acontecimientos posteriores a «Uncharted 4». Es su minuto de gloria, pero no está sola. De repente la trama se va enredando y se une a Nadine Ross, una de las antagonistas de la anterior entrega y jefa del ejército mercenario Shoreline. Por ases del destino ambas deben juntarse para vivir su propia aventura, encontrar el colmillo de oro de Ganesh, tesoro perdido de la civilización Hoysala.

Con nueve capítulos por delante y algo más de diez horas de juego, «El Legado Perdido» representa una continuación de la saga principal. En todos los sentidos, puesto que pese a contener una historia original, en la que se van descubriendo secretos y conociendo más detalles de la personalidad de los protagonistas, sigue con las mismas mecánicas que la entrega anterior. Es muy continuista, y eso se aprecia incluso en las localizaciones y entornos, que da la sensación de estar ante un «deja vu» constante por culpa de las situaciones conocidos por los seguidores.

Si ir más lejos, las nuevas protagonistas, erigidas como heroínas con permiso de Lara Croft, se manejan en muchos escenarios con un jeep, el mismo que conducía Nathan Drake en «El Desenlace del Ladrón». Da la sensación de ser un reciclaje del trabajo anterior con la salvedad de los pequeños coqueteos con una mayor libertad de movimientos frente a la mano creadora del guión que decide el ritmo de la narrativa. Al menos así se percibe en numerosos momentos que, además, hila muy bien la introducción de las descomunales secuencias cinematográficas.

No obstante el primer título sin Nathan Drake al frente cumple los estándares exigidos por una superproducción de renombre y, en ese sentido, ofrece un detallado mundo repleto de vegetación y un poderío técnico impresionante que no oculta su destreza visual. Pero a nivel jugable, son pocas las aportaciones que introduce.

Para un estudio tan aplaudido y considerado como Naughty Dog es extraño el escaso avance respecto a las anteriores entregas. De hecho, Chloe, personaje jugable, hace uso de un lazo y un piolet (como si se tratase de «Rise of the Tomb Raider») para avanzar. Espectaculares panorámicas se funden con un sistema de juego reconocible en donde la vertiginosa verticalidad del «parkour» y las frenéticas secuencias de intercambio de disparos es el recurso más habitual.

Pero es una fórmula exitosa que sigue teniendo muchos adeptos. Munición generosa, coberturas y unas mecánicas específicas donde se puede hacer uso del sigilo para ocultarse entre la abundante vegetación para deshacerse en silencio de algunos enemigos son sus principales elementos. Y sí, sigue funcionando a la perfección. Porque, junto a ese reconocible secreto jugable, subyace una trama que va ganando pulso y una fuerza descomunal en la que aparecen momentos inesperados y giros de guión, siempre envueltos en retazos de humor sarcástico que forma parte de la personalidad de Chloe. En un momento dado, y sin dar demasiadas pistas sobre su historia, se une al plantel Sam Drake, denostado hermano de Nathan que hizo su aparición en la anterior entrega principal.

El juego, cuya reproducción produce un intenso ruido de la consola sobre la que se ejecuta (en este caso, PlayStation 4 Pro), vuelve por los derroteros con la inclusión de un modo de supervivencia muy exigente y un multijugador divertido que funciona a las mil maravillas. Que el estudio y PlayStation decidan continuar sus pasos es aún pronto, pero sin duda tiene posibilidades dado el buen resultado. En consecuencia, podemos estar ante lo mismo pero planteado de una forma distinta.