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ANÁLISIS

«Star Wars: Battlefront II»: que la Fuerza te acompañe

La nueva entrega del videojuego de disparos exhibe un poderoso apartado gráfico y entona el mea culpa al incorporar, por exigencias de la comunidad, una trama histórica original que cubre un vacío de treinta años, pero discurre con altibajos y presenta un arrebatador modo multijugador que funciona de manera consistente

MADRIDActualizado:

La comunidad de jugadores siempre decide. Esa imperiosa fuerza que puede elevar hacia los cielos una obra o destrozarla sin miramientos ha provocado que Electronic Arts reflexionara sobre su estrategia comercial con «Star Wars: Battlefront II», nueva entrega del videojuego de disparos inspirado en el universo galáctico por antonomasia. El controvertido sistema de progresión ha provocado que, tras una dura polémica, los requerimientos para lograr ventajas y mejoras sean más accesibles.

Porque otra cosa no, pero este título ejerce de palanca hacia el desafío constante. A echarle horas para alcanzar niveles superiores. Pero eso tiene una doble cara; desbloquear a los personajes más poderosos requiere de mucho tiempo, por lo que aquellos jugadores que deseen subir de nivel más rápidamente deberán pasar por caja. La presencia de las llamadas «cajas de recompensas» -un sistema de microtransacciones- por las que los jugadores obtienen mejoras ha vuelto a demostrar que estamos ante una práctica cada vez más habitual en la industria. El acceso a los héroes más poderosos está condicionado por los puntos conseguidos a lo largo de los enfrentamientos, al igual que las habilidades están soportadas por la aleatoriedad de estos cofres.

A grandes rasgos, «Star Wars: Battlefront II» es equilibrado y visualmente alucinante. Se sostiene en tres pilares, un interesante modo historia, un adictivo modo multijugador y un divertido modo arcade en el se ofrece incluso la posibilidad de disputar partidas en pantalla dividida y sin conexión a internet. La idea de esta opción es disfrutar de un ritmo más rápido en ocho lugares en los que hay que elegir el bando que uno más desee; bien el lado luminoso, bien el lado oscuro.

No obstante, su pilar maestro y la joya de la corona se localiza con facilidad, su entorno multijugador online. Se mantiene su vocación masiva, pero se ha conseguido perfeccionar la propuesta en comparación con la de la anterior entrega. Es más grande y variado. Hay bastante más contenido. De manera consistente se abren batallas a gran escala de hasta 40 jugadores (20 por equipo), en las que se vive una tensión constante, se encuentran disponibles cuatro clases de soldados y ofrece la posibilidad de combatir montado en aeronaves como los rápidos cazas TIE empleados por el ejército imperial o los esbeltos X-Wing de los rebeldes.

En estas disputas online también se encuentran otros tipos menores con la presencia de ocho jugadores. Es necesario combinar las llamadas cartas estelares, por las cuales los jugadores activan una serie de ventajas o armas distintas para afrontar la contienda. En función de cada modo los papeles se van intercambiando de tal forma que propone una atractiva variedad, al igual que los diferentes escenarios, unos diez planetas, la mayoría reconocibles por el colectivo (el selvático Endor, el helado Hoth, el desértico Tatooine o el pacífico Sullust).

En total, unas 16 localizaciones traídas de las tres trilogías existentes hasta la fecha. En función del nivel y los créditos acumulados se pueden desbloquear los personajes más emblemáticos del universo de Star Wars, es decir, de todas las entregas hasta la fecha. Por lo que no es de extrañar cruzarse, en un cierto anacronismo, al canciller Palpatine, Darth Vader, Rey, Darth Maul, Kylo Ren, Boba Fett, Luke Skywalker o Iden Versio, nuevo personaje diseñado para la ocasión.

Precisamente, la aparición de esta soldado humana imperial, perteneciente al Escuadrón Infernal, es la base sobre la que gira la historia del juego, un modo que no formó parte por extraño que parezca de la anterior entrega. A lo largo de este apartado narrativo jugable en solitario se narra una trama original certificada por el propio «padre» de la saga. Se intenta cubrir un arco argumental de treinta años. Se descubren así una serie de acontecimientos acaecidos tras la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte, el gigantesco arma de destrucción masiva diseñado por el Imperio galáctico. ¿Qué sucedió entonces? ¿Qué pasó después de «El Retorno del Jedi» y la reconstrucción del Ejército imperial que discurre en «El Despertar de la Fuerza»?

Con esa excusa por bandera, el jugador se pone en la piel de Iden Versio y sus peripecias para arrebatar el poder a la alianza rebelde. Por el camino, debe escapar y, junto con el apoyo de otros soldados y un simpático y útil droide, acabar con las tropas enemigas. En líneas generales, Star Wars se había centrado en sensibilizar al aficionado sobre la causa rebelde, pero en este videojuego se ha hecho el esfuerzo de cambiar la perspectiva. Con ella al mando el jugador pisa diferentes ubicaciones por tierra y aire, intercalando fases de sigilo y acción desenfrenada.

Se trata de doce misiones, lamentablemente muy lineales y de corta duración (unas seis horas en total) y con ciertos altibajos narrativos. Peca en ocasiones de ser algo predecible, pero la trama abraza a la épica y los giros de guión que se le debe exigir a una historia de Star Wars. Los momentos interactivos se intercalan con secuencias cinemáticas, resolviendo así los tramos de la historia. También permite controlar otros personajes de Star Wars como Luke, Leia o Han Solo, conociendo de primera mano los entresijos de sus habilidades.

Corrigiendo algunos detalles que chirriaban de la anterior entrega, «Battlefront II» ha dotado de mayor profundidad el comportamiento de la Inteligencia Artificial de los enemigos, logrando comportamientos más impredecibles y agresivos. Buscando además un cierto equilibrio, la robustez de los mismos es ligeramente superior, con lo que es necesario atinar bien en los disparos para eliminarlos de un plumazo.