ANÁLISIS

«Dissidia Final Fantasy NT», solo para nostálgicos

Explotando el nuevo modo de juego del «Final Fantasy XV», la nueva entrega de la saga presenta batallas de tres contra tres en las que el jugador puede ponerse en la piel del largo plantel de personajes del universo fantástico

MADRIDActualizado:

Con motivo de la celebración del 30 aniversario de la saga Final Fantasy, Square Enix le encargaba al Team Ninja de KOEI Tecmo que desarrollase un videojuego de acción que pudiese servir de homenaje a las tres décadas de personajes épicos que han pasado por las pantallas de todo el mundo. Así nacía el crossover «Dissidia Final Fantasy NT», una delicia para los nostálgicos que han crecido con los personajes de las más de quince entregas y que ahora podrán disfrutar en versión remasterizada a la altura del «Final Fantasy XV».

Lo primero que llama la atención es precisamente este apartado: los gráficos. Ver a personajes como Tidus o Squall con la misma nitidez y detalle que Noctis es algo que a más de uno le provocará mucha emoción contenida. El jugador puede escoger entre 15 personajes (tanto protagonistas como antagonistas) para elaborar su equipo de tres, teniendo en cuenta que existen cuatro tipos de guerreros: hostigador, conjurador, especialista y vanguardia.

Una vez establecida esta parte, es hora de luchar. La inteligencia artificial o el modo Plus de juego online nos ofrecerán batallas en escenarios que a los jugadores de la saga le son conocidos, y podremos disfrutar de magias, hechizos e incluso vuelos y escaladas. Es muy recomendable pasar antes por el tutorial si no se está familiarizado con la forma de juego de «Final Fantasy XV» o su «reflejo» exitoso, «Kingdom Hearts», ambos caracterizados por librar batallas en tiempo real.

Colaboración, invocaciones y objetivos

Así, contamos con dos ataques principales: por un lado «Vitalidad» y por otro «Bravura», que tendremos que combinar para derrotar a nuestros enemigos. También se pueden llevar a cabo invocaciones (bastante impresionantes gráficamente), pero que son un poco caóticas para el desarrollo de las batallas, ya que se quedan durante un tiempo atacando a diestro y siniestro en el escenario.

Por otro lado, «Dissidia Final Fantasy NT» cuenta con un sistema de objetivos al que cuesta pillarle el ritmo, ya que las batallas son muy dinámicas, los combatientes no mueren hasta que termina la batalla (reviven instantáneamente a pesar del K.O., aunque luego restará puntos a la hora del recuento final), y siempre se encuentran en movimiento, lo que podría causar un poco de confusión.

También habrá que tener en cuenta el aspecto colaborativo: tanto si juegas online como si batallas con la inteligencia artificial, tendrás que prestar ayuda a tu equipo. Durante el juego, tus compañeros te mandarán mensajes y aparecerán indicadores de su estado (si están críticos, más vale que les eches una mano si no quieres perder la batalla). También podrás enviar instrucciones para llevar a cabo las invocaciones más rápido o para ponerse de acuerdo al repartir los objetivos del equipo rival.

Un modo «historia» inusual

En cuanto a hilo conductor, a la vez que ganamos batallas, se nos recompensará con monedas que podremos canjear por memorias. Es decir, no se trata de una aventura gráfica al estilo de Final Fantasy, sino de un videojuego de acción puro y duro con la opción de conocer detalles de la historia como en una película por entregas. Como punto de partida, comenzamos con algo parecido a los anteriores títulos de Dissidia: Materia y Spiritus, que son los descendientes de Chaos y Cosmos, llaman a la batalla a héroes y villanos. Pero sus intenciones son muy diferentes a las de sus antecesores.

En el capítulo de la banda sonora, los acordes le serán familiares al jugador experimentado de la saga. ¿Recuerdan la sintonía de las batallas durante la exploración de los lugares donde se desarrollan las historias de Final Fantasy? Pues está presente, al igual que los títulos más míticos y representativos de la saga, así como una intro épica que no tiene nada que desmerecer a otras entregas anteriores. Además, se puede comprar música con los «guiles» que se recogen de recompensa por cada batalla.

Los efectos sonoros también se mimetizan con las partidas endureciendo las sensaciones. Durante los enfrentamientos, no obstante, puede llegar a ser algo caótico tanto choque de metales y gritos de batalla. En definitiva, un «crossover» correcto que evocará momentos del pasado, pero que para los ajenos a la historia se puede hacer un poco complejo y repetitivo si, además, no se pone empeño en conocer todas las posibilidades que ofrecen las batallas.