Resumen Tech 2016

Los mejores videojuegos del 2016

Aventuras bien narradas, disparos a tocateja, acción y sigilo, retrasos y varias sorpresas en un año en el que la realidad virtual ha hecho sus primeros pinitos

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  1. Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón

    A lo largo del presente año se han lanzado innumerables videojuegos pertenecientes a todos los géneros posibles, algunos de ellos fueron grandes superproducciones que mueven tanto dinero (a veces incluso más) que una película.

    Suele ser difícil confeccionar una lista porque, al final, todo suscita en mayor o menor medida una subjetividad. Propuestas que repiten patrones clásicos, otras que ahondan en la imaginación. Secuelas y continuaciones de sagas de gran trascendencia, con mejor o peor resultado. Guiones asombrosos, mecánicas de juego innovadoras, sistemas de juego adictivos llegan cada año para sumar y hacer crecer a esta industria cuyo volumen de dinero es ya superior a otros sectores tradicionales.

    Pero uno de los que ha cautivado sin duda al gran público, demostrando su fortaleza, ha sido «Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón», cuarta y última entrega del chisposo, bribón y carismático Nathan Drake, un personaje ya que forma parte del imaginario colectivo y al que se le echará mucho de menos. El título de Naughty Dog se ha comportado en la mayoría de sus apartados de manera equilibrada y solvente.

    Es más, su última aventura ha dejado el listón muy alto a pesar que el final (y no diremos qué ocurre) no haya satisfecho a todos por igual. Con una calidad gráfica brillante, una diversión y tensión permanente sumado a una historia seductora y atrayente como pocas, este videojuego de acción en tercera persona es, por méritod propios, uno de los más destacados de una temporada que ha dejado algunas sorpresas («The Last Guardian») y otras decepciones monumentales («No Man's Sky».

    Tras completarla, por cierto, el juego se extiende gracias a su modo multijugador. El jugador ha podido vivir una experiencia en donde los misterios forman parte de su emotividad. En esta ocasión, un tesoro pirata fue la excusa para emprender la aventura.

  2. Battlefield 1

    En el género de los FPS (First Person Shooter) suele suceder una cosa: se repiten patrones y mecánicas, aunque muchas de sus propuestas tienen éxito arrollador en ventas, como la serie «Call of Duty» que, a pesar de que su último lanzamiento, «Infinite Warfare», ha recibido críticas negativas no ha logrado igualar en número a anterioresentregas.

    Y ante la tendencia de alcanzar una guerra avanzada y futurista que vive la industria del ocio electrónico en materia de juegos bélicos, esta temporada «Battlefield 1» se ha distanciado (para bien) del resto de rivales recreando los horrores de la Primera Guerra Mundial en una puesta en escena brillante y sobrecogedora.

    Distribuido por historias diferenciadas por los sistemas de combate, este videojuego de disparos en primera persona de Electronic Arts ha ofrecido, además, un diseño artístico y una calidad gráfica muy lograda. Aunque su duración es corta en el conjunto del modo campaña, el juego ofrece un explosivo y amplio modo multijugador para participar en batallas de toda índole.

    El juego permite, entre otras cosas, ponerse en la piel de distintos protagonistas a medida que avanza la historia y visitar distintas regiones como Francia, Italia y Arabia. Como es obvio dada la contextualización, el jugador es capaz de contar con una amplia variedad de armas de la época como fusiles de cerrojo, semiautomáticos y automáticos, artillería pesada, lanzallamas y gas mostaza.

    Otro de los atractivos es la oportunidad de controlar diversos vehículos blindados, incluyendo tanques ligeros y pesados, automóviles blindados, cazas biplanos y acorazados, así como montar a caballo en batalla. Todo un espectáculo.

  3. Dishonored 2

    Aunque este lanzamiento tampoco ha logrado superar la emoción y sorpresa de su primera entrega, «Dishonored 2» ha logrado cautivar por su planteamiento filosófico y su desarrollo de niveles y misiones. En esta ocasión, este título de acción-aventura y sigilo en primera persona ha permitido elegir jugar como Emily o Corvo, respectivamente, lo que cambia radicalmente el estilo de juego.

    Con una mayor libertad para decidir si poner en marcha el sigilo o probar de manera directa con resolver los conflictos, el título ha dejado buenos momentos a pesar de que sus gráficos dejan algo de qué desear. La mala optimización, además, ofreció momentos desesperantes, sobre todo, en su versión PC.

    «Dishonored 2» permite a los jugadores decidir si resolver los conflicto de manera directa utizando un sistema de combate sangriento o, por el contrario, avanzar sin ser visto. El perosnaje puede combinar poderes, armas y artilugios para eliminar a sus enemigos.

  4. Overwatch

    Mira en el video un fragmento del juego
    Mira en el video un fragmento del juego - J.M.S.

    El primer «shooter» en primera persona de Blizzard ha salido redondo. Una propuesta directa y frenética le ha valido para conquistar a los jugadores, sobre todo los más competitivos. Este videojuego cuyos gráficos recuerdan a las series de animación de antaño, ha sido, sin lugar a dudas, otra de las grandes sorpresas del año.

    «Overwatch» ha sido, sin duda, una de las grandes sorpresas del año con su combinación de elementos de los tradicionales Moba -Campo de Batalla Multijugador Online, por sus siglas en inglés- con una perspectiva subjetiva. El resultado: partidas frenéticas y tensión constante.

    El planteamiento es directo y el esquema de juego es vertical y frenético. Están al alcance 21 héroes disponibles, que se dividen en tres grupos dependiendo de la dificultad que implique su manejo.

    Jugadores primerizos se sienten atraídos por Reaper o Soldado 76, con unas habilidades muy espectaculares y de manejo más intuitivo, lo que permite entrar en las refriegas de manera competente desde el principio, mientras los más avezados irán optando por Genji o Hanzo, letales pero más complicados.

  5. Final Fantasy XV

    Tanto tiempo esperando y ya se ha convertido en el mejor de la serie de rol y fantasía de los últimos diez años. «Final Fantasy XV» es abierto, innovador y moderno y, con su propuesta abierta, ha logrado introducir una serie de elementos que logran atraer al espectactador. Y ya lo dicen los títulos de crédito al principio: «Para los fans de la saga y los que ahora se incorporan».

    Y, para ello, el juego cuenta con nuevas mecánicas (un sistema de combate en tiempo real, muy directo y vertiginoso) y una estética totalmente vanguardista en donde los jugadores pueden incluso conducir vehículos. El mapa es, a su vez, extenso y amplio, aunque algunas misiones secundarias resultan farragosas de completar.

    Repleto de acción, el argumento propone una historia en donde las fuerzas armadas de Niflheim han lanzado un ataque devastador sobre el reino de Lucis, expulsando al príncipe heredero Noctis y a sus camaradas de sus hogares y obligándolos a luchar.

  6. The Last Guardian

    Otro videojuego que llevaba en la cocina demasiado tiempo. Pero ha cumplido con creces, salvo por algunos problemas técnicos y un visionado de la cámara pésimo. «The Last Guardian» ha sido emoción perpetua y un poema visual.

    Lleno de ternura y emoción, el videojuego de corte independiente ha estado en desarrollo durante diez largos años, una década de despistes, de retrasos en los que su creador, Fumito Ueda, autor de otros títulos de culto como «Ico» o «Shadow of the Colossus», ha querido ajustar hasta el más mínimo detalle.

    De texturas artísticas y diseños preciosistas, el título propone una aventura metafísica envuelta en papel onírico en donde la inmensidad desafía a un sistema de juego repleto de rompecabezas y cooperación.

    Aquel niño, el personaje controlado por el videojugador, debe progresar en su aventura, pero no puede (ni debe) hacerlo en solitario. Sin ningún tipo de armas con las que defenderse, Trico está de su parte, aunque adiestrarlo por completo es imposible.

    La criatura sigue, sobre todo, al principio su propio patrón animal y, por tanto, sus movimientos pueden resultar imprevisibles. Con ello se persigue un cierto equilibrio en las mecánicas de juego, a pesar que los movimientos y comportamientos de su cámara ha sido verdaramente un obstáculo para la diversión.

  7. Dark Souls III

    Era fácil superar la anterior entrega (que tampoco era difícil). Pero volvió a lo grande, regresando a los inicios de esta serie odiada y amada por tantos jugadores. Con unos gráficos más depurados, más abierto y ágil y nuna curva de dificultad muy pronunciada, «Dark Souls 3» ha sido otro de los mejores del año.

    El videojuego de rol en tercera persona ofrece una siniestra aventura de fantasía en un mundo vasto y desconcertante, en donde los jugadores deben hacer frente a un bestias temibles, trampas peligrosas y secretos ocultos. El resultado, batallas exasperantes y sangrientas sin igual.

    Desarrollado bajo los conceptos básicos y las mecánicas propias de la célebre saga, el estilo de combate sigue siendo uno de los más interesantes del mundo de los videojuegos.

    Porque posiblemente, además de utilizar escudos para bloquear ciertos ataques y flechas, habrá que jugar a rodar y a evitar los lances de los enemigos, inesperados y desconcertantes en muchas ocasiones. Se han añadido, por cierto, golpes de aturdimiento. Los movimientos, no obstante, son más ágiles y rápidos que en los primeros títulos, y eso ha sido algo para agradecer.

  8. Forza Horizon 3

    El género de coches ha recibido esta temporada un título imprescindible para los amantes de la velocidad. «Forza Horizon 3» es un festival de aceleraciones, con carreras no solo por asfalto sino por tierra, arena y múltiples situaciones.

    De corte muy arcade, en donde pesa más la jugabilidad que la simulación a veces frustrante, el videojuego exclusivo para Xbox One y Windows 10 se ambienta en Australia, con sus contrastes y su distinta orografía que permite imprimir dispares sensaciones.

    El videojugador se puede encontrar con un listado de 350 coches de varias marcas (disponibles desde el primer momento) y estilos que ofrecen estilos de conducción diferentes. Adictivo y cautivador.

  9. Titanfall 2

    Innovador y también adictivo, «Titanfall 2» ha incorporado este año un modo historia que ha enriquecido el concepto de juego llevándolo a la altura de los mejores Call of Duty. Este título no concede un segundo al aburrimiento ni a la dejadez y demuestra la gran personalidad que tiene. Esa campaña individual, distribuida por capítulos y algo corta, relata el ascenso de un soldado, Jack Cooper, convertido en piloto de un «titán» por un fortuito incidente.

    Con una narrativa propia de los tradicionales «First Person Shooter», el juego ofrece un planteamiento que da pie a la libertad de enfrentamientos pese a estar profundamente guiado. De hecho, la combinación de dos estilos de juego diferentes, el videojuego ofrece un sistema de juego apoyado por dos importantes valores, la sencillez y el frenetismo.

    Todo ello favorece a la acción, que no decae en ningún momento, deseando siempre ir a más. Aunque corta la historia, el videojuego introduce en el universo de Tifón, un planeta a explorar, por lo que expone al jugador a terribles enfrentamientos en donde el reto es encumbrar al héroe que todos llevamos dentro.

    Armas de todo tipo, coberturas, divertidos momentos «parkour» para deslizarse por las paredes verticales gracias a los propulsores y enfrentamientos cuerpo a cuerpo se unen para favorecer el trabajo del pistolero, de nuevo ofreciendo el tradicional planteamiento de uno contra todos y sálvese el que pueda pero que cumple a rajatabla.

  10. The Division

    Aunque ha tenido picos en los que se ha registrado un menor número de jugadores, la propuesta de este videojuego de disparos en tercera persona ha sido esperanzadora. En «The Division» el jugador se pone en la piel de un agente secreto del Gobierno norteamericano cuando las cosas se tuercen. Aunque existe un progreso lineal, se enmascara bajo un paraguas de una cierta libertad. Ficticia, es así, puesto que no se trata de un mundo totalmente abierto en donde los jugadores puedan moverse como Pedro por su casa.

    En consecuencia, se recurre al patrón clásico de aceptar misiones principales y secundarias que le mandan desde un punto A hasta un punto B. Como resplandeciente baza decir que hay una gran abundancia de contenido y que las misiones secundarias, por ejemplo, no resultan excesivamente cargantes a la hora de decidir completarlas. Ayudarán, además, para mejorar el progreso.

    Con una jugabilidad tremendamente adictiva, las misiones, no obstante, ofrecen se dibujan desde una paleta cromática lo suficientemente amplia como para sentir que uno controla la estrategia a seguir. Ayuda el potente y bien cuidado sistema de coberturas y la puesta en escena de las mismas, con las que el jugador puede avanzar sigilosamente en la búsqueda de un mejor espacio visual en aras de acertar con el tiro de gracia. Una zona pensada para la reunión de jugadores conectados y la posibilidad de desarrollar misiones en modo cooperativo online han sido otro de sus logros.

  11. Fifa 17

    En el planeta fútbol, un año más la serie de EA ha demostrado su entereza. Sacando músculo, «Fifa 17» ha introducido un modo historia muy interesante y, con algunos pequeños cambios desafortunados como el comportamiento de los porteros, sigue liderando este deporte.

    Si bien es cierto que «Pro Evolution Soccer 2017» ha crecido más y es la primera vez, después de mucho tiempo, que le disputa el trono, la calidad gráfica y el contenido ha favorecido al Fifa para llevarse el gato al agua.

  12. NBA 2K17

    Otro que no tiene rival, al menos por el momento. «NBA 2K17» ha vuelto a encestar con buen tino para convertirse en el rey de la cancha.A nivel técnico se han introducido ligeras mejoras. Los jugadores, por lo pronto, son más ágiles y hábiles, pero revierte una cierta dificultad en su manejo en determinadas acciones. Pero, con la experiencia, se logran regates y comportamientos más espectaculares. Se centra más en la táctica del partido, incluso se pueden efectuar cambios rápidos en tiempo real, como potenciar la defensa o los marcajes.

    Las físicas se aplican de forma consistente logrando que los jugadores sufran el desgaste del esfuerzo en los enfrentamientos. Otro aspecto a tener en cuenta es que se pueden solicitar tiempos muertos que, al igual que durante los descansos, pueden ponerse en la piel del entrenador para intercambiar modificaciones.

    Con ello los partidos han imprimido un ritmo más rápido. La acción es más frenética, propia de los encuentros reales. Esto, unido a la exposición y puesta en escena de las cámaras durante secuencias cinemáticas permite dar un paso más que le acerca a las retransmisiones de televisión. Se han introducido numerosas animaciones más atractivas, las cuales se adaptan a la variedad de situaciones que nos encontramos en la realidad. Se han añadido importantes mejoras, tales como el sistema de lanzamientos que ahora es más intuitivo y efectivo.

  13. Doom

    Un ritmo frenético, vertiginoso, con ese estilo de juego en donde hay que disparar sin apuntar y todo ambientado de manera infernal bajo una música atronadora, el regreso de la bestia ha resultado atronador. Estos elementos introducidos en este reinicio de uno de los pioneros en los videojuegos de disparos han ganado enteros para desarrollar un juego adictivo a más no poder.

    «Doom» ha sido otro de los más llamativos del año por su acción visceral vieja escuela. El objetivo ha sido mantener la entidad clásica, pero adaptada a los nuevos tiempos. La nueva entrega ha ahondado, además, en un modo multijugador de gran frenetismo en los combates y un arsenal remozado, cuyo progreso y personalización será muy amplio.

  14. Firewatch

    De corte independiente, este título en primera persona se ubica en una misteriosa Wyoming en el año 1989. El jugador controla a Henry y favorece a la supervivencia. Para ello, hay que aprovechar el terreno y los materiales a los que se tiene acceso.

    La narrativa, cuidada y enigmática, propone al jugador debatir consigo mismo, reflexionar, vivir un profundo dilema en donde hay que plantar cara al destino. Una aventura recomendable

  15. Deus Ex: Mankind Divided

    Con sensaciones encontradas, la nueva entrega de este juego de acción, sigilo en primera persona puede colocarse en una buena posición en este año. La trama de este título transcurre en el año 2029, dos años antes de los sucesos acaecidos en «Human Revolution» y el infame incidente con los Aumentos en Pancaya que provocó la muerte de millones de personas a manos de aquellos que habían instalado los aumentos.

    Este suceso generará una enorme división entre aquellos que tienen aumentos y los que no. Y en esta confusión emocional los jugadores se encuetnran entre diversas facciones que buscarán manipular a las masas desvirtuando la opinión pública sobre los aumentos en su propio beneficio y encubriendo la verdad sobre lo que realmente ocurrió.

    El jugador encarna a Adam Jensen, agente antiterrorista que hará uso de sus superaumentos, para combatir el caos social y político. El personaje cuenta con nuevos aumentos y, entre otras novedades, se encuentra con más elecciones a disposición del jugador que nunca. Desafíos, oportunidades e historias por descubrir serán algunas de las posibilidades del juego.

  16. The Witness

    Corto en duración, este tierno juego en primera persona ambientado en una isla abierta donde el jugador explora y resuelve interminables puzles. Muchos años en desarrollo y algun tropiezo que otro, este simpático título reluce, sobre todo, por su apartado artístico, de tintes preciosistas y puesta en escena brillante.

  17. Pokémon Sol y Luna

    La expectación por la nueva entrega de Pokémon era demasiado alta: vigésimo aniversario de la franquicia que popularizó a Pikachu, fenómeno global de la aplicación «Pokémon Go», comienzo de la séptima generación.

    El nuevo juego, «Pokémon Sol» y «Pokémon Luna», iba a ser mirado con lupa ante al peligro de un estancamiento. Y, aún así, no solo las colma las expectativas sino que las supera, consiguiendo ser uno de los mejores títulos de la serie hasta la fecha.

    La principal cualidad de Pokémon Sol y Luna es el plantamiento narrativo. Ahora el argumento tiene mayor peso. No se trata de vencer en los sucesivos gimnasios como en anteriores entregas, sino en un verdadero desarrollo de la historia, con profundidad y personajes carismáticos. [Por Luis Cano]