CRONOLOGÍA

«Pac-Man» cumple 35 años

La mascota de Namco Bandai, conocida en españa como «comecocos», vio la luz en los recreativos en mayo de 1980 y, tras más de tres décadas, sigue siendo un referente de la industria

La estatua de Pac-Man en la Universidad Rey Juan Carlos
La estatua de Pac-Man en la Universidad Rey Juan Carlos - JOAQUÍN SOTO

Hoy se cumplen 35 años del conocido comecocos, de Pac-Man (la mascota de Namco) y que ha resultado una figura icónica en el mundo de los videojuegos. El personaje fue una invención de Toru Iwatani, un aficionado a los pinball que se unió a la compañía luego de graduarse de la Universidad en el año 1977. Por aquellos tiempos, la Nakamura (como es conocidaza familiarmente Namco) solo producía máquinas recreativas de escaso éxito internacional, aunque el lanzamiento de Galaxian en 1979, siguiendo la estela de Space Invaders, inauguró su sendero al éxito.

Iwatani buscaba separarse de los juegos de disparos y los pinball del tiempo. Se centró en el verbo japonés «taberu», que significa comer. Recuerda en el libro de Steve Kent sobre los videojuegos que «por aquel tiempo, había muchos juegos relacionados con asesinar criaturas del espacio exterior. Estaba interesado en desarrollar un juego para las mujeres jugadores, y en lugar de centrarme en un personaje lo hice en ese concepto». Con apenas nueve desarrolladores, Namco desarrolló su juego cánonico en esta década de los años 80 y pronto Iwatani ideó el aspecto del comecocos inspirado por la forma de una pizza luego de retirar un trozo. Sus enemigos, los fantasmas, seguían todos un estilo infantil con el que pretendían llegar a un mercado más amplio.

La mécanica final es tan simple como efectiva: a través de un laberinto el comecocos debe ingerir 240 puntos. Para impedirlo cuatro fantasmas (Blinky, Pinky, Inky y Clyde) le persiguen: si le tocan, el jugador muere. Cada uno de ellos tiene estilos de persecución diferente, pero Pac-Man puede convertirse en un comecocos mayor gracias a los puntos grandes. De vez en cuando, además, aparecen cerezas o frutas como bono para obtener más puntos. El comecocos está diseñado para no tener final y a partir del nivel 255 la máquina se corrompe por un error de software. Su nombre original en Japón era «Puck-Man», y en su traslación a EE.UU. debió cambiarse a Pac-Man, por el evidente doble juego entre «Puck» y el verbo «Fuck» en inglés.

Aunque Namco pensaba que Rally-X iba a ser su «título estrella», el comecocos se convirtió en el mayor fenómeno visto en esta emergente industria, superando a Space Invaders o Asteroids. En EE.UU. llegó a cientos de millones de beneficios y para el 82 se llegan a citar 400.000 máquinas distribuidas. Un éxito total que se certificó con bastantes premios del sector recreativo, una serie de dibujos animados y también con la creación de un culto entre los jugadores. Billy Mitchell documentó su odisea al alcanzar la puntuación perfecta de Pac-Man en el documental «The King of Kong» en 2007, dirigido por Seth Gordon, y donde se pretendía que un debutante la superara. Todo este éxito supuso para Toru Iwatani nada más que una mejora en la «paga extraordinaria». En ese sentido, el mayor éxito fue poder crear varias secuelas con el personaje amarillo.

Los primeros clones

La libertad de derechos del distribuidor americano Midway respecto a Namco llevó a que se lanzaran muchos juegos basados en personaje. Uno de cierto éxito, «Ms. Pac-Man» (1981), incorporaba más pantallas y un pequeño lazo al protagonista, buscando ese público femenino. La secuela oficial desarrollada por Namco llegará en 1982 con «Super Pac-Man», de escaso éxito al modificar el diseño original (cambiaba los puntos por llaves e incorporaba puertas). Otra secuela de Midway, «Pac-Man Plus», solo tenía cambios estéticos ese mismo año, y a este se añade a la combinación entre pinball y recreativa de «Baby Pac-Man». Midway llegó, incluso, a lanzar un título llamado «Professor Pac-Man» en el año 83, con la mirada puesta en cierto mercado educativo. Ese mismo año «Pac and Gal» introducía mecánicas relacionadas con un segundo jugador por parte de Namco, aunque tuvo un éxito escaso. «Jr. Pac-Man», esta vez de Midway, fue más continuista e incorporaba como única novedad el scroll lateral.

Un título revolucionario en perspectiva será «Pac-Land», del año 1984, que cambiaba por completo el juego original para traspasar al comecocos a un género emergente como los juegos de plataformas. Colorido, con el comecocos mostrando un pintoresco sombrero tirolés, fue un cambio de registro para la franquicia, aunque no supo crear escuela. Era precedido por un creciente éxito del género de plataformas con títulos como «Manic-Miner» (1983), y su huella es esencial en el seminal juego de Nintendo «Super Mario Bros» (1985).

El paso a las tres dimensiones

Con el avance de las placas recreativas en los 80, Namco decidió pasar sus comecocos a las tres dimensiones en 1987 con «Pac-Mania». Mucho más complejo que el juego original, llevaba el diseño del clásico a unos gráficos con sprites en perspectiva isométrica. Este tipo de gráficos, puesto de moda por títulos como «Knight Lore» (1984) en los 8 bits, daba nuevas posibilidades de juego a la franquicia. Así, por primera vez el comecocos podía saltar sobre sus enemigos, añadiendo un tipo distinto de estrategia a la partida. Conoció, incluso, un inspirado plagio llamado «Mad-Mix» realizado por la compañía española Topo Soft para Spectrum en 1988.

En los años 90 las consolas serán el principal mercado para Namco y su mascota, aunque casi siempre en otros géneros lejanos al laberinto del título original. Ahí están «Pack-Attack» (1993) dedicado al puzle, la extraña aventura gráfica «Pac-Man 2: The New Adventures» (1994) o el plataformas «Pac-In-Time» del mismo año y que ni siquiera desarrolló Namco directamente.

Los polígonos llegarán poco después, con el poco conocido «Pac-Man VR» (1996), realizado por Virtuality para el hardware 2000 SU de realidad virtual de aquel tiempo. Como con la gafas de realidad virtual actuales, el jugador podía mover su cabeza en un laberinto 3d para ver si en cada esquina le acechaban o no los fantasmas. Muy lejano de ser un juego masivo, el comecocos no volverá a entornos tridimensionales hasta el año 1999 con Pac-Man World, que resultó un éxito mediano y que seguía la estela de Super Mario 64 dentro de los plataformas en tres dimensiones.

Namco, eso sí, no desaprovechó para actualizar el concepto original aprovechando la nueva potencia técnica de los recreativos y el colorido «Pac-Man Arrangement» de 1996 es una de las mejores y más desconocidas versiones del título original. Fue relanzado posteriormente en consolas, y para los jugadores es uno de los «mejores títulos» del personaje.

Un legado total

¿Qué queda del juego original en 2015? Por de pronto, un personaje reconocible ya por todos globalmente. Quizá la mejor muestra de ello sea su protagonismo en la película «Pixels», que va a estrenar Sony Pictures a lo largo de este año. La compañía de cine a través de Josh Greenstein, su encargado de distribución, cree que el comecocos es «el personaje del videojuego más reconocible de la historia». Para ello se han celebrado tanto en Japón como Estados Unidos o Europa distintos actos celebrando este aniversario.

En España iniciativas como la de la Universidad Rey Juan Carlos, donde se inauguró una estatua dedicada al comecocos, sirven como reconocimiento a unos pocos píxeles que han llenado de diversión y disfrute a cientos de aficionados. Gamelab Barcelona, así, ha reconocido al creador de Pac-Man Iwatani a través del «Premio Leyenda» que le será entregado el próximo junio. Prueba final de este éxito es que luego del 2000 los títulos de Pac-Man se han diversificado, pudiéndole ver en títulos de conducción («Pac-Man World Rally», 2006), dibujo («Pac-Pix», 2005) e incluso ediciones con juego por internet («Pac-Man Championship Edition DX», 2010). Un legado, en definitiva, que hace justicia al que pretende su creador Toru Iwatani: «Mi deseo de cumpleaños es que Pac-Man continúe haciendo feliz a la gente».

No queda ahí la cosa puesto que este año el divertido personaje volverá a las pantallas. Pero esta vez solo en dispositivos móviles. «Pac-Man 256» se lanzará este verano para «smartphones» y «tablets». En este juego, será perseguido por el famoso error 256 que le perseguirá por un laberinto interminable donde tendremos los clásicos elementos de la licencia.

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