Resumen Tech 2017

Se acabaron las curvas: las mejores SmartTV de 2017

LG, Samsung o Panasonic han presentado muchas novedades entre las que se confirma la vuelta de la pantalla plana y la tecnología LED como referente en pantallas

MADRIDActualizado:

Este año ha dejado una tendencia clara en el campo de los televisores. Los fabricantes han abandonado las curvas y esos diseños curvados que tanto atrajeron al público el pasado año para centrarse en otros aspectos relacionados con la calidad de imagen. Así, las resoluciones 4K se han convertido en el estándar a perseguir por la industria, pero mientras ese paso se acelera también se va agrandando el camino de los paneles tipo OLED.

Una tecnología que produce negros profundos y colores intensos, aunque como contrapartida está el hecho de las dudas que están depositadas sobre su escasa durabilidad. Además, dados los altos requerimientos a la hora de su producción no todas las pantallas orgánicas ofrecen la misma calidad. Aún así, esta temporada se ha exhibido una popularización de estos televisores que han continuado reduciendo sus precios hasta hacerlos más asequibles.

Otra tendencia que ha quedado constatada ha sido el esfuerzo por dar soporte a la tecnología HDR -Alto Rango Dinámico- que, pese a la existencia de varios estándares (Dolby Vision, HDR 10... ) ha permitido mejorar la calidad de imagen al ofrecer una mayor paleta de colores. Un escenario del que se han empezado a beneficiar plataformas de «streaming» como Netflix, que ha comenzado a adaptarse a esta tecnología. Así, firmas como LG, Samsung o Sony han lanzado impresionantes «cajas tontas», que cada vez son menos tontas, y que marcan el paso de la innovación.

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  1. LG Signature Oled TV W

    LG

    El pasado mes de enero LG lanzaba la gama Signature Oled TV W7, su gama más alta de televisores que pretendía ser la alternativa perfecta al QLED de Samsung. Su principal atractivo es la diagonal de 77 pulgadas y un diseño sin marcos, así como su grosor de menos de 3 milímetros, pasando del Picture in Glass de su antecesor al Picture-on-wall, ya que tiene un anclaje magnético a la pared con el fin de que exista el menor espacio entre el dispositivo y su ubicación, casi como un póster (de hecho, se puede curvar como tal).

    También cuenta con resolución 4K (UHD, Ultra High Definition) que multiplica por cuatro la resolución del Full HD (Alta definición). Y todo ello en apenas 8 kilos de peso. Eso sí, el audio necesita de altavoces exteriores que se integran en un módulo aparte con Dolby Atmos y una caja de conexiones que se conecta con un cable al televisor, ideado exclusivamente para colgarlo en la pared (no dispone de peana).

    En cuanto a calidad de la imagen, cuenta con la tecnología ULTRA Luminance, que es capaz de mejorar considerablemente el contraste entre las zonas más oscuras y las más brillantes gracias a su análisis continuo que detecta el exceso de corriente de las zonas oscuras para enviarle a aquellas más brillantes que la requieren, mejorando así el efecto de contraste.

    Además, el HDR cuenta con varias funciones: Active, que engloba todos los estándares y sistemas que hay ahora mismo en el mercado como HDR10, Dolby Vision, HLG (Hybrid Log Gamma) y Advance HDR Technicolor. Y HDR Effect, que procesa el contenido de definición estándar imagen por imagen para simular un HDR nativo. También posee una función Smart TV con webOS e integración de plataformas como Vudu, Amazon o Netflix.

  2. Panasonic OLED EZ1000

    Panasonic

    La Panasonic OLED EZ1000 tiene un público claramente definido: los amantes del cine. Se trata de una SmartTV de 65 pulgadas y apenas 5 milímetros que integra la tecnología OLED (creada por LG) combinada con el sonido de Technics, compañía perteneciente a Panasonic y que vuelve a pugnar por encontrarse entre los nombres referentes en audio.

    Aparte de las bondades OLED, la pantalla cuenta con un filtro Absolute Black, que absorbe los reflejos, y elimina la tonalidad magenta que afecta a las pantallas ideadas por LG compensando con el brillo elevado. Panasonic incluye, además, su procesador de imagen HCX2 Studio Colour.

    Así mismo, incluye los ajustes necesarios para una calibración ISF usando el software CalMAN y está certificada THX y Ultra HD Premium. En cuanto a la capacidad de la Panasonic como Smart TV, posee el sistema My Home Screen (SO Firefox), con el que configurar favoritos para distintos usuarios y un botón de acceso directo en los mandos. En plural, porque son dos: uno más pequeño y sencillo, con una superficie táctil y un micrófono para hablarle a tu televisor; y otro, con retroiluminación, mucho más completo y «al uso». También existe una aplicación para descargar en el móvil.

  3. Philips OLED serie 9003

    Philips

    Reconocido por la EISA como mejor compra de TV Oled 2017-2018 y a su diseño por Red Dot, el Philips OLED de la serie 9003 es una de las «gangas» del año. 55 pulgadas (aunque también está disponible en 66), resolución 4K Ultra HD, compatible con HDR10 y HLG, y con el característico sistema Ambilight de Philips -que proyecta luces en la pared para que parezca que las imágenes van más allá de la pantalla-, este televisor de gama alta se puede encontrar a partir de 2.600 euros.

    Diseñado en aluminio, el delgado panel OLED tiene unos marcos casi inexistentes que han provocado que la pantalla «engorde» en su parte baja para incluir las conexiones, incluido el subwoofer. Los conectores se ubican a los lados de una pantalla «flotante» sobre un soporte de plata que aguanta los 17 kilogramos de peso del dispositivo.

    A las ventajas de los paneles OLED, que permite conseguir unos niveles de negro puro y una definición de colores más que notoria, se une el nuevo motor de procesamiento de imágenes P5, una de las grandes apuestas de Philips este 2017. Este chip promete un 50% de mejora en el procesado de las imágenes sobre el chip Pixel Precise Ultra HD de la generación anterior.

    En cuanto al sonido, cuenta con la tecnología de triple anillo, que consigue un mejor movimiento de los altavoces y un sonido más intenso. Se completa con la potencia del subwoofer y la compatibilidad con sonido DTS HD Premium.

  4. Samsung QLED Q9

    Samsung

    Para hacer sombra al todopoderoso OLED de LG, Samsung presentaba en verano la gama QLED Q9, su apuesta en smart tv para la gama alta. Tratando de ser una alternativa al eficiente (pero muy caro) sistema OLED, Samsung ideaba la tecnología Quantum Dot Color. Los nanocristales del televisor, recubiertos por una cápsula llamada Quad-Layer, logran que los paneles LED consigan unos negros más puros y unos colores más vivos a un precio mucho más razonable.

    Así, combinando un panel LCD con la tecnología de puntos cuánticos (Quantum Dot), amplía la luminosidad de la pantalla. Su resolución 4K compatible para HDR hace el resto. En esta línea, la compañía ha introducido dos nuevas tecnologías: Ultra Black con panel Moth-Eye y los paneles de 10 bit. La combinación produce que se minimicen los reflejos y conseguir mejores negros, así como ampliar el espectro de colores. Por otro lado, Samsung ha eliminado la fabricación con cadmio, sustancia dañina para la salud y el medio ambiente. Otro punto a favor.

    En cuanto al diseño, Samsung ha optado por un marco muy fino y se puede colocar tanto sobre una superficie gracias a sus dos estilizadas peanas o sobre la pared, con un sistema que no deja hueco entre ésta y el dispositivo. Con formas tan minimalistas, las conexiones se sitúan aparte.

    Pero, sin duda, el principal atractivo es su tamaño: 88 pulgadas. Con el objetivo de conquistar a un público creciente y ávido de pantallas grandes, QLED 9 es una opción perfecta con un precio razonable:

  5. Sony Bravia OLED A1

    Sony

    Sony era una de las primeras en enseñar sus cartas en el terreno de las SmartTV. En enero lanzaba Bravia A1, su primera incursión en la tecnología OLED 4K HDR, abriendo paso a las presentaciones que vendrían después (pero sin desmerecer lo presente). El regreso a la tecnología OLED, de la que fue precursora la firma japonesa allá por 2007, era algo muy esperado por el público. Y lo ha hecho por la puerta grande.

    Aunque esta tecnología está copada por LG, Sony aporta el sistema X1 Extreme, con un procesamiento de imágenes en tiempo real un 40% superior a la anterior generación mejorando la experiencia de manera muy visible para el usuario. Suma el sistema Triluminos, que favorece una paleta de colores más amplia y natural. Todo ello con un motor X-Reality PRO, que aporta un nivel de detalle ultrarrealista. Por supuesto, compatible con HDR10 y Dolby Vision.

    Uno de los puntos fuertes es el sonido: no tiene altavoces ni barra de sonido. Entonces, ¿cómo suena?Gracias al Acoustic Sourface integrado en la pantalla, que hace que ésta vibre como lo haría un altavoz, pero sin que el ojo humano note el movimiento. El subwofer, detrás del televisor.

    En cuanto al diseño, disponible en 55, 65 y 77 pulgadas, está recubierta por un mínimo marco, recubierto de cristal y la peana se sitúa detrás, dejando la pantalla ligeramente inclinada, a modo de caballete.