Arab Andy se enfrenta a penas de hasta diez años de prisión
Arab Andy se enfrenta a penas de hasta diez años de prisión - YOUTUBE

Un «youtuber» causa el pánico con una falsa amenaza de bomba y lo retransmite en directo

Arab Andy entró en la Universidad de Washington con unos altavoces que anunciaban la detonación del artefacto para gastar una broma por la que otros usuarios de YouTube le habían pagado dinero

MadridActualizado:

Las bromas pesadas retransmitidas a través de YouTube son una moda desde hace un tiempo que cada vez está llegando más lejos. Tanto que pueden llegar a crear verdadero pánico entre las víctimas y puede ocasionar hasta pena de cárcel, como ocurre con Arab Andy, un «youtuber» que ofrece retransmitir en directo cualquier mensaje siempre y cuando se le pague con dinero. Así, Andy puede reproducir desde una declaración de amor en medio de un centro comercial a un audio en el que se escuche un hombre masturbándose al lado de un parque infantil. Todo vale mientras se pague la cuota.

Su último «encargo» ha sido emitir el sonido de una cuenta atrás de la activación de una bomba en una clase llena de gente en la Universidad de Washington. Según apuntan medios locales, el «youtuber» entró con el móvil en la mano en una de las aulas, lo que provocó el desconcierto de algunos presentes. A continuación, emitió un mensaje a través de unos altavoces escondidos bajo su ropa en el que se podía escuchar: «C4 se ha activado con éxito, la cuenta atrás de la explosión de la bomba se inició con éxito». Una serie de pitidos que van haciéndose más intensos y seguidos se mezcla con el nerviosismo de la gente en el aula, que sale despavorida mientras Andy continúa retransmitiendo a través de su cuenta de YouTube.

La broma termina cuando el «youtuber» sal tranquilamente a la calle y es arrestado por la policía, a la que asegura que él no es responsable y que solo está reproduciendo el contenido que le han pasado (y por el que le pagan por retransmitir en un lugar público, conocido como TTS). Incluso la detención fue reproducida en «streaming» en su canal.

No es la primera vez que Aran Andy lleva a cabo una broma similar, ya que entre sus «logros» figuran avisos de falsos ataques nucleares de Corea del Norte o emitir disparos en medio de un centro comercial de Seattle. Sin embargo, este último «encargo» puede suponer una multa de 20.000 dólares y hasta diez años de prisión, ya que en Washington una falsa amenaza de bomba se considera un delito de clase B.

El vídeo fue retirado de YouTube por violar las normas de contenido, pero antes de que la plataforma lo eliminase, muchos otros usuarios lo copiaron en sus cuentas, por lo que aún puede verse a través de varios perfiles en dicha web.