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Piotr Levashov, el «hacker» detenido en Barcelona que se hizo multimillonario lanzando «spam»

Con solo 36 años, se ha convertido en un auténtico capo del correo basura gracias a su extensa red de computadoras infectadas por virus que también alquilaba a otros cibercriminales

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La detención en Barcelona, la semana pasada, de un hacker ruso por su presunta implicación en el ciberespionaje de EE.UU. ha pasado -casi- desapercibida. Al fin y al cabo, casi nadie conoce a Piotr Levashov, el detenido. Y eso que es uno de los cibercriminales más buscados. Un auténtico capo del «spam» cuyo negocio le ha reportado unas cifras económicas de escándalo.

Tal y como publica «The New York Times», EE.UU. lleva años tras este «hacker». Incluso agentes federales estadounidenses llegaron a viajar hace tiempo hasta Moscú para obtener ayuda de sus homólogos rusos y detener, así al a uno de los mayores «spammers». Pero Rusia cerró las puertas en las narices a la nación más poderosa del país. Según el diario, Piotr Levashov, que usaba el seudónimo de Peter Severa, «estaba protegido, probablemente por el gobierno ruso y no podía ser tocado». El Departamento de Justicia sostiene, además, que Severa era el socio ruso de Alan Ralsky, conocido como 'el padrino del spam'.

No es la primera vez que EE.UU. y Rusia chocan frontalmente en este sentido. Evgeniy Mikhailovich Bogachev, el cibercriminal multimillonario más buscado del mundo, vive plácidamente en Rusia mientras el FBI le vigila en la distancia sin poder hace nada por la falta de acuerdo de extradición entre ambos países y porque, al final, todo el mundo sabe que los mejores ciberdelincuentes son contratados por el Kremlin.

Años llevaban los agentes esperando a que Piotr Levashov cometiera el más mínimo error para poder detenerle. Y así ha sido. Sus vacaciones en Barcelona le han llevado hasta el calabozo. Poco después de su arresto, agentes de ciberseguridad y varias compañías privadas desactivaban su red de ordenadores infectados, según informó el Departamento de Justicia de EE.UU. Cabe reseñar que ocupa el séptimo puesto de ROKSO, el ranking de los 10 principales «spammers» del mundo.

Piotr Levashov, durante su arresto en Barcelona
Piotr Levashov, durante su arresto en Barcelona- POLICÍA NACIONAL

Levashov, de 36 años, es el creador de «Kelihos» (2010), una «botnet» que llevaba a cabo Ataques de Denegación de Servicio (DoS) contra sistemas externos, envío masivo de «spam» o robo de monederos de Bitcoin. De hecho, EE.UU. sufrió un brutal ciberataque masivo en octubre de 2016, poco después del pirateo informático de servidores electorales, y las dudas sobre la relación del «spammer» con estos hechos circulan con intensidad.

Brian Krebs, periodista especializado en seguridad, explica en su web «KrebsOnSecurity» que «Kelihos» fue «un motor de spam que durante varios años infectó entre 70.000 y 90.000 ordenadores y que era capaz de enviar aproximadamente 1.500 millones de mensajes de 'spam' al día». Según el periodista, Piotr Levashov tuvo unos ingresos de 438.000 dólares (413.000 euros) y ganó en comisiones 145.000 (136.000 euros).

Propaganda del Kremlin

Pero, además, Krebs cree que Severa probablemente ganó más dinero alquilando su red de ordenadores a otros «spammers» que lanzando él mismo sus propias acciones. «Por 200 dólares (188 euros), los usuarios podían contratar a uno de sus 'botnets' para enviar 1 millón de piezas de 'spam'. Las campañas de correo electrónico no deseado que promocionan las estafas de subastas y empleo cuestan 300 dólares (282 euros) por millón, y los mensajes de correo electrónico de 'phishing' podían explotarse a través de la botnet de Severa por el precio de 500 dólares (471 euros) por millón».

«Los agentes y analistas de la seguridad cibernética han seguido a Levashov desde al menos 2006. En ese tiempo, él ha hecho una fortuna», indica «The New York Times». Además, Levashov alquilaba su enorme red de computadoras infectadas por virus a otros cibercriminales que querían atacar cuentas bancarias y distribuir «ransomware» de forma masiva. «Tenía el control de más de 100.000 ordenadores», asegura el diario.

«A pesar de su extensa empresa criminal, Levashov ha vivido muy bien en San Petersburgo, su ciudad natal. Tenía un hogar grande y guardaespaldas», asegura el diario. Su esposa, que también viajó con él a Barcelona, era una organizadora de bodas de alto nivel contratada por la élite de la ciudad rusa.

Se cree que el Kremlin ha protegido a Levashov durante todo este tiempo e incluso habría jugado un papel importante en la política, ya que podría haber sido contratado por el gobierno ruso para llevar a cabo ciertas acciones contra EE.UU. y favorecer, así la victoria de Trump.

En este sentido, Brian Krebs se muestra muy crítico: «En los últimos días, muchos medios de comunicación occidentales han devorado los informes de una publicación rusa de que su detención en España estaba relacionada con los ataques de piratería relacionados con las elecciones estadounidenses del año pasado. Aunque hay una escasa evidencia de que el arresto del «spammer» tuvo algo que ver con la elección, el éxito de esa narración es un excelente ejemplo de cómo la máquina de propaganda del Kremlin es experta en fabricar noticias falsas, socavar la confianza pública en los medios y distraer la atención de la historia real». El periodista asegura que el Kremlin está detrás de esta propagando para seguir «sembrando dudas en la mente del público occidental sobre la legitimidad del proceso democrático». De hecho, «The New York Times» señala: «A pesar de que los medios de comunicación rusos dicen lo contrario, funcionarios estadounidenses dijeron que Levashov no jugó ningún papel en los intentos de los 'hackers' del gobierno ruso de inmiscuirse en las elecciones presidenciales de 2016 y apoyar la candidatura de Donald J. Trump». Es decir, a Piotr Levashov se le ha detenido por ser un cibercriminal con un extenso currículo.