Detalle de una imagen en Snapchat
Detalle de una imagen en Snapchat - SNAPCHAT
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Por qué las «historias» y el video vertical han roto internet: es el mayor fenómeno de las redes sociales

Las redes sociales como Facebook y el auge de los teléfonos móviles inteligentes potencian nuevos formatos multimedia que, hasta entonces, tenía mala visión social

MADRIDActualizado:

Señores, el video en formato vertical ya no es propio de usuarios con exiguo conocimiento de la imagen. Las redes sociales y, en especial, la popularización de los teléfonos móviles inteligentes han roto con los cánones establecidos por los patrones y dogmas académicos clásicos que defendían que la grabación y producción de contenido multimedia debía orientarse bajo una reproducción horizontal y espectral de la vida. Ahora, sacudiéndose su estigma, quiere marcar su territorio como fenómeno al alza. El futuro, ahora, son las «historias» de corta duración y en formato vertical.

Parte de ese notable éxito se encuentra en las aplicaciones de mensajería instantánea, que han venido introduciendo en los últimos dos años una divertida función, conocidas en el argot anglosajón como «story». Un estilo de representación visual que potencia sin duda los contenidos multimedia (videos, fotografías) y que, después de hacerse popular en las «apps» de chat, han abrazado otras redes y servicios digitales. La última en hacerlo posible, Netflix, que en su última actualización para dispositivos móviles ha incorporado avances de sus series y películas a modo de tráiler. Un «vistazo» que incentiva el consumo y el descubrimiento de contenidos.

Antes, Snapchat fue digno precursor de este formato que se consume fácilmente a través de un dispositivo móvil. Lo curioso del asunto es que, generalmente, este tipo de historias se reproducen con el «smartphone» en vertical. Es decir, con una sola mano agarrando el terminal-la posición natural para sostenerlo-, lo que ha propiciado a que se experimente con nuevas narrativas y formatos distintos. Algo en lo que ha entrado con fuerza las «stories».

Representa un contenido fresco y dinámico que sugiere desde una pequeña pantalla, sin penetrar en el tema, y que contribuye a alimentar la necesidad de descubrimiento de los usuarios. Se consume rápido y de manera fácil. El video ha acabado por capitalizar todo internet. Y las «historias» convergen hacia las plataformas sociales. De hecho, según datos de Cisco, el 55% del tráfico del tráfico mundial a través de las redes móviles se genera en formato vídeo. E irá a más en los próximos años.

Otra de sus grandes bazas radica en su capacidad para ofrecer con gran rapidez una pincelada de un acontecimiento. Pequeñas historias de escasa duración que se consumen como si no hubiera un mañana. Es, por razones obvias, uno de los formatos más interesantes de los últimos años a la hora de consumir contenidos. Incluso informativos, en donde medios de comunicación y empresas experimentan en sus perfiles.

Snapchat, por ejemplo, creó un negocio alrededor de esto asociándose con empresas informativas y revistas internacionales para distribuir, adaptándose a este tipo de creaciones, noticias y avances de sus próximos reportajes. Una alegría en movimiento que se extiende como la pólvora y que el mundo del marketing lo ha sabido aprovechar también para sus campañas y anuncios.