Tecnología - Redes

«Facebook nunca habilitará 'No Me Gusta' porque la red se hundiría»

Vicente Serrano ofrece en su libro «Fraudebook. La red social que se hace con nuestras vidas» una reflexión pública profunda sobre cómo Mark Zuckerberg gestiona la vida de millones de personas que en realidad no son amigos, sino productores de contenido que trabajan para que él haga negocio

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook
Mark Zuckerberg, CEO de Facebook - AFP PHOTO / LLUIS GENE

«Fraudebook. La red social que se hace con nuestras vidas» es el título «aterrador» del último libro de Vicente Serrano. Y eso que él mismo también tiene cuenta en ese gran foro que ideó Mark Zuckerberg en sus tiempos universitarios. Si no hubiera sido así, habría sido imposible publicar esta obra que analiza las dimensiones ocultas y aparentemente inocuas e inocentes que articulan la vida en las redes sociales.

«Facebook es un fraude pero no en el sentido jurídico», aclara Vicente Serrano. Y lo es por tres motivos. El primero porque si bien es verdad que Facebook ha ampliado nuestra libertad de comunicación, los más de 1650 millones de usuarios que tiene en el mundo han dado algo a cambio. «Nos dice que es gratis pero el usuario, en realidad, presta algo a cambio: su afectividad. Aunque se trate de algo muy íntimo, se le cede a Facebook a cambio usar la red social», aclara el autor. Y es que basta con leer las condiciones de uso para volver a recordar la célebre frase que comparten todos los expertos: «Si en internet algo es gratis, el producto eres tú». De esta manera, los millones de usuarios de Facebook «generan una serie de beneficios a la compañía gracias a lo que cada uno produce». En concreto, Facebook generó 1.510 millones de euros de beneficios en el primer trimestre de este año gracias a las fotos que subimos, actualizaciones de estado, publicaciones que compartimos, los innumerables «Me gusta» que damos, etc.

El segundo aspecto que destaca Serrano tiene que ver con la amistad. «Es algo mucho más delicado y no tan simple», asegura el autor. Y es que si por algo se ha definido siempre Facebook es por ser la red social de la amistad, donde los amigos, con independencia de que geográficamente estén separados, permanecen unidos gracias a la red social.

«Pero los amigos que aparecen en Facebook no son realmente amigos», recuerda Vicente Serrano. «El concepto de amistad que maneja la red social es laxo y se mezcla con actos de promoción, se usa para herramientas publicitarias... Y la pena es que los más jóvenes no conceden ya otro tipo amistad», reseña el experto.

En tercer lugar, Facebook es un fraude por el concepto que tiene de biografía. Para el autor, la red social configura una biografía de cualquier cosa cuando lo normal es que «se construya tras una vida entera».

En definitiva, todo en Facebook está falseado. La red social ofrece una «realidad» paralela, donde los usuarios no son amigos, sino productores de contenido que trabajan para que Zuckerberg haga negocio. Y así es.

El creador de la red social tuvo su propia película y de hecho no contó con su aprobación. «Es espectacular cómo comenzó Zuckerberg», reconoce Serrano, para quien el joven multimillonario no es más que un joven «muy de nuestro mundo, de una sociedad muy superficial donde se consigue el éxito con facilidad».

Sin embargo, «Zuckerberg gestiona la vida de millones de personas», recuerda. De hecho, «la película da una imagen muy pobre de él. Desde el punto de vista social es algo incapaz. No consigue llevar adelante la relación con su pareja y el filme termina con él solicitándole amistad a ella». Esta escena es, para el autor, una muestra de incapacidad en la vida real que Zuckerberg ha querido trasladar a la virtual. «No puedes trasladar la vida afectiva a las relaciones virtuales», sostiene Vicente Serrano.

Vivir por y para «Me Gusta»

Pero la realidad es que Facebook vende. Se trata de un negocio en el que solo tiene cabida una parte muy pequeña de las relaciones humanas. Sólo existe el «Me Gusta». Todo es felicidad, alegría, amistad... «No es una red en la que tenga cabida el odio», reseña el experto, «aunque las relaciones humanas sean mucho más complejas». En la vida, todos tenemos enemigos, hay cosas que no nos gustan, discutimos, etc.

Pero la amistad en Facebook no es así. Es una amistad irreal, paralela a las auténticas y complejas relaciones humanas. «Por esta razón, Zuckerberg no pondrá jamás el botón de «No Me Gusta». La red se hundiría», advierte el experto.

Seamos sinceros: quienes suben las fotos de sus vacaciones en la playa, los «selfies», imágenes de momentos especiales... Es con un claro objetivo: obtener muchos «Me Gusta» y comentarios positivos. A nadie le gustaría recibir un «No Me Gusta» en un «selfie» en el que ella o él lucen tipazo en la playa. Por esta razón, Zuckerberg lanzó «Reactions», cuyo uso es, además, mínimo.

El problema es que esta cultura del «Like», según el autor, «genera ansiedad, depresión, narcisismo... Y eso no es bueno como modelo social». Por ello, urge una reflexión pública que Vicente Serrano ha intentado hacer con «Fraudebook». La gente joven, especialmente, tiene que ser consciente de que Facebook es una herramienta con ventajas y riesgos que además genera una simplificación de nuestras vidas y relaciones afectivas. Por ello, aconseja: «Lo mejor es utilizarlo poco, más bien como herramienta de comunicación. No hay que depositar la vida en esta red social que incluso puede llegar a generar ansiedad. Si es así, mejor cerrar la cuenta».

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