ENTREVISTA

«Regular el crowdfunding es un gran paso adelante para España»

Pepe Borrell, director de una de las principales redes nacionales de financiación colectiva, explica al diario ABC las claves del futuro de esta práctica empresarial

Hace unos días que se hizo público el anteproyecto de ley llamado Ley de Fomento para la Financiación Empresarial que regula el «crowdfunding» o la financiación colectiva en España. La primera versión del documento limita la aportación a tan solo 3.000 euros por proyecto y 6.000 euros anuales por persona, lo que ha provocado que muchos medios y redes sociales se hayan hecho eco de la noticia. Pepe Borrell, director general de Crowdcube España, una exitosa red de «crowdfunding» internacional a punto de lanzar su versión española, explica al diario ABC las claves sobre la financiación colectiva.

- Pepe, mucha gente no sabrá qué es el «crowdfunding». A qué se refiere?

- El «crowdfunding» es un sistema de financiación colectiva en el que una persona obtiene financiación para su proyecto mediante aportaciones de múltiples inversores no profesionales, instrumentándose generalmente dichas inversiones por medio de una web habilitada que pone en contacto al emprendedor y a los inversores. Existen 4 modelos: «Donaciones», en el que los donantes de fondos lo hacen por el mero hecho de ver el proyecto financiado. Suelen ser proyectos solidarios o humanitarios. «Recompensas», en el promotor ofrece una recompensa (dineraria o no dineraria) a los inversores como contra-prestación a las aportaciones recibidas. También «Préstamos» («lending», en inglés), en el que el inversor actúa como un banco, prestando dinero a un tipo de interés establecido por la oferta y la demanda y los riesgos de la empresa. Y, finalmente, «Inversión» («equity»), donde el inversor invierte en el proyecto del promotor a cambio de recibir participaciones en la empresa del promotor, pasando a ser socio de la misma. El inversor persigue obtener una rentabilidad de su inversión, mediante la distribución de beneficios que acuerde la empresa o la transmisión posterior de sus participaciones en la empresa. Tal y como hacen los socios capitalistas, Business Angels y el venture capital.

- ¿Qué ventajas tiene el «crowdfunding» sobre el resto de la financiación más tradicional?

- Para el emprendedor supone un mecanismo alternativo de financiación privada que, en la mayoría de los casos, le permite continuar manteniendo el control de su empresa (quién invierte a través del «crowdfunding» no aspira generalmente a tener una participación mayoritaria en el capital social de la empresa participada) y, por otro lado, en el caso del «equity crowdfunding» permite al emprendedor dar entrada a multitud de socios en la empresa que, por interés propio, puede constituir una herramienta de marketing y publicidad muy potente. Recientemente la revista «Forbes» publicó un estudio en el que se explicaba que los proyectos financiados en plataformas de «equity crowdfunding» aumentaban sus ventas en un 341% después de la ronda de financiación. ¿Por qué? Por las propias personas que han invertido dinero en el proyecto, ya que son los primeros que quieren que vaya bien. Tus «embajadores». Para el inversor, en el caso del «equity», supone tener la posibilidad de participar en diferentes proyectos empresariales pasando a ser socio de distintas sociedades sin necesidad de tener que aportar grandes cantidades de dinero (de hecho, el borrador de normativa con la que está trabajando el Gobierno para regular el «crowdfunding» en España - el anteproyecto de Ley de la Financiación Empresarial- limita los importes que pueden aportar los inversores no profesionales), diversificando de esta manera el riesgo, y además tiene la posibilidad de tener información actualizada sobre los diferentes proyectos objeto de su inversión.

- ¿Crees que un modelo así tiene cabida en España?

- Absolutamente. En octubre de 2012, el Banco Mundial publicó un estudio en el que se detallaban los factores de éxito o fracaso que todas las plataformas deberían tener en cuenta si quieren operar en un país desarrollado. Estos son tecnología, educación, cultura, regulación y acceso a la financiación. En el estudio se facilita una serie de preguntas como si se cuentan con las infraestructuras y tecnologías adecuadas, el nivel medio de educación, si existe una cultura emprendedora, el marco regulatorio, así como la procedencia de la financiación a emprendendores. Desde nuestro punto de vista, el anteproyecto de Ley de la Financiación Empresarial es un gran paso adelante para España. De esta forma seguimos avanzando y nos vamos acercando a niveles de países como Francia o Reino Unido. Si se trabaja en línea con las directrices europeas y no se limita la inversión en estos proyectos, el modelo no solo tiene cabida, sino que tiene muchas posibilidades de convertirse en uno de los países europeos que más proyectos financie a través de plataformas de «crowdfunding».

- ¿En qué podría ayudar a la situación que vivimos en España actualmente?

- Por un lado, ofrece una alternativa de inversión inaccesible hasta ahora, con una cantidad mínima de inversión que empieza en 10-50 euros. Segundo, ofrece las herramientas legales a los inversores para formar parte de un Proyecto en crecimiento y en expansión. Y, por último, ayuda a la creación de empleo. Desde el lanzamiento de Crowdcube en marzo de 2011, 103 empresas han conseguido financiación por un valor total de 25 millones de euros. Estas mismas empresas tienen previsto crear más de 1.000 puestos de trabajo durante los próximos 3 años. Y todo ello gracias a miles de inversores que han creído en emprendedores.

- ¿Cuál es el perfil de un inversor de «cowdfunding»?

- Tú, yo, tus amigos, el dueño de una tienda o el mismo Sr. De Guindos. Todos somos «crowdfunding» y entre todos podemos cambiar las cosas.

- ¿Qué piensas sobre el borrador del anteproyecto a la denominada Ley de Fomento de la Financiación Empresarial?

- La industria del «crowdfunding» debe estar regulada para ofrecer un mejor servicio a los inversores y a las empresas que buscan financiación tanto de capital como de deuda. Creemos que la regulación implicará la profesionalización de las plataformas del sector, lo cual es imprescindible si queremos ser una alternativa creíble y seria a las fuentes de financiación tradicional. No obstante, no compartimos los límites impuestos por el proyecto de ley ya que muchos Business Angels pueden y quieren invertir cantidades superiores, lo cual favorece a la financiación de proyectos y la creación de empleo. El Gobierno debería implementar una regulación que vele por la transparencia, los derechos de información y protección legal de los inversores sin incurrir en dirigir las decisiones de los mismos. Estas limitaciones privan a los emprendedores de recursos económicos que de otra manera podrían ser invertidos en el desarrollo de proyectos y creación de empleo. Para desarrollar la industria del «crowdfunding», los profesionales del sector debemos velar por la protección y transparencia y estar regulados y supervisados por la CMNV y el Banco de España. Creemos que el Gobierno va en la dirección correcta y está totalmente alineado con las directrices europeas.

- ¿Por qué crees que el gobierno quiere limitar el «crowdfunding»?

- Que el Gobierno quiera regular el «crowdfunding» tiene sentido, si lo que se pretende es establecer unas reglas de juego claras y transparentes con el objetivo primordial de proteger al inversor no profesional. Nosotros aplaudimos y apoyamos este objetivo, que debe ser la filosofía del «crowdfunding». Algunos creen que el Gobierno regula este método de financiación por temor a que la banca pueda llegar a ser la principal perjudicada, aunque nosotros no compartimos esta idea: los bancos pueden y deben ayudar a la expansión en España, y pueden salir igualmente beneficiados de la potenciación y consolidación de este mercado. En países como los EEUU y Reino Unido, grandes bancos y empresas tecnológicas (con intención de entrar en el sistema financiero) ya han tomado posiciones en plataformas de «equity» y «lending». En 2012, el importe recaudado por las plataformas de este sector ascendió a 1.950 millones de euros y en Europa está cifra alcanzó los 692 millones. Es obvio que esta cifra seguirá aumentando y no sería de extrañar que España pueda alcanzar cifras considerables durante los próximos años.

- ¿Cómo afecta esta ley al modelo de «crowdfunding» actual?

- Supone un reconocimiento a la utilidad del «crowdfunding» y a la necesidad de establecer un marco de supervisión. No obstante, debemos ser conscientes de que la Ley solamente afecta a las plataformas de inversión («equity») y deuda («lending»). Estas plataformas necesitan cumplir con una serie de requisitos, entre otros, como el tener unn capital social de al menos 50.000 euros, disponer de un seguro de responsabilidad civil, registrarse en la Comisión Nacional del Mercado de Valores o el Banco de España, informar de los riesgos que conlleva la inversión en este tipo de proyectos y el riesgo de pérdida del capital invertido, así como la confidencialidad sobre los proyectos que busquen financiación. Para los inversores, no podrán realizar inversiones de más de 3.000 euros por proyecto ni más de 6.000 euros en un periodo de 12 meses en el conjunto de los proyectos publicados por una misma plataforma de «crowdfunding».

- En el caso de legislar esta práctica, ¿qué regulaciones serían necesarias?

- Sería recomendable poder distinguir entre inversores sin conocimientos e inversores profesionales. El propio inversor debe poder decidir en qué proyectos invierte y en cuáles no. Por ejemplo, nosotros, en Crowdcube Spain – en línea con las directrices de la Financial Conduct Authority -FCA- (entidad encargada de supervisar el crowdfunding en UK, en términos similares como se pretende que lo haga la CNMV aquí en España) ya teníamos previsto realizar un test previo a todos los usuarios que quieran invertir en los proyectos que publicaremos. Creemos que una vez los inversores hayan pasado el test de idoneidad deben tener la capacidad de decidir sobre la gestión de sus ahorros e inversiones sin estar sujetos límites arbitrarios.

- Si pudieras hablar con los responsables del anteproyecto, ¿qué les dirías? 

- Reitero lo dicho anteriormente: la protección del inversor debe ser una prioridad, pero sin fijar límites. Debemos ofrecer a los usuarios una herramienta que ayude a certificarse y a tomar decisiones por sí solos.Paralelamente, aprovecharía la ocasión para pedir una actualización de la Ley de Emprendedores publicada en el BOE el pasado 28 de septiembre de 2013. Las deducciones fiscales existentes para incentivar la inversión privada en empresas de nueva creación son fundamentales para las plataformas de «equity» y «lending crowdfunding». Y la Ley actual ha quedado muy lejos de lo esperado.

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