¿Qué falta para que llegue la LTE a España?
El Galaxy s4 es compatible con LTE - efe

¿Qué falta para que llegue la LTE a España?

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En los últimos meses se han presentado varios dispositivos móviles que destacan, entre algunas cosas, por su capacidad compatibilidad con redes LTE o 4G. El iPhone 5 y el recién estrenado Galaxy SIV son algunos de los ejemplos. Sin embargo, en España esta funcionalidad no puede usarse (por ahora) debido a que no está implementada esta red. El ministro de Industria, José Manuel Soria ha indicado repetidamente que el sí 4G va a estar disponible en España. Varios fabricantes y operadoras de telefonía se encuentran realizando pruebas de voz en esta red. Pero aunque exista este panorama que parece esperanzador, hay otros factores que retrasan la implementación de esta red.

Primero, ¿qué es LTE o 4G?. Las siglas LTE derivan del término Long Term Evolution, un estándar de la norma 3GPP y «es una nueva tecnología móvil, la cuarta generación de móviles, que permite especialmente tasas de transferencia de datos rápida (…) A diferencia de 2G o 3G, que fueron diseñados para llevar voz y datos, 4G ha sido diseñado desde el principio para llevar sólo paquete de datos. Por lo tanto, voz se llevará a través de 4G como VoLTE», explica Juan Carlos F. Galindo, director de Comunicación de Telefónica.

Desde la división de Telecoms & Media de la consultora Altran simplifican el concepto. Se trata de un red que se «basa en el protocolo IP», es decir, el mismo que se utiliza para las conexiones de Internet. «Es la evolución de los estándares de la telefonía móvil», resumen.

Los expertos la publicitan como una red «10 veces más rápida» que la 3G, es decir, se traduce en beneficios —no solo de conexión. «LTE es visto como un catalizador para facilitar nuevos servicios innovadores y aplicaciones de banda ancha como juegos en movimiento, videoconferencia de alta definición, transferencia de todo tipo de comunicaciones, internet móvil…», considera Galindo de Telefónica sobre las ventajas

Pero no sólo será un beneficio para el usuario de a pie que hace conferencias vía Skype en el móvil, sino que se traduce en mejoras económicas para empresas y para el país que la adopte.

Relata Amadou Diop, director de desarrollo de infraestructura y redes en Altran, que el operador de telefonía inglés EE decidió hacer un experimento en Estados Unidos antes de decidir si ponía en marcha el LTE en Reino Unido. De ese estudio resaltó tres datos claves: con esta red se aumentaba en un 67% la productividad en las empresas, se reducía 44% el tiempo invertido y aumentaban un 79% las relaciones de negocios. Ante tales cifras EE decidió activarla en Reino Unido. En Altran destacan que la LTE provee «herramientas a los emprendedores y medianas empresas para competir con los grandes y a nivel global». En Telefónica coinciden con estas ventajas ya que la LTE proporciona «un ecosistema de terminales más robusto que permiten mejorar sectores distintos de la economía como la electrónica, la automoción o la salud».

Un problema de espectros

España tiene en este momento una economía muy frágil y todas las ventajas que ofrece el LTE le podrían venir muy bien al país. Pero hay algunos problemas que solventar antes que esta red pueda estar operativa. El primero de ellos es el espectro radioléctrico. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones autorizó en España tres anchos de banda para 4G, la 800 MHz, 1800 MHz y 2600 Mhz. Según esto, los operadores y vendors (Huawei, Ericsson, etc) empezarían a experimentar y a invertir sus recursos en dichas frecuencias. Pero en España el problema, relata Diop, recae en la frecuencia de 800 MHZ.

Esta banda es codiciada por los operadores porque tiene mayor propagación y menores requisitos de inversión para ofrecer cobertura, pero en España justo esa frecuencia está ocupada por la TDT (Televisión digital terrestre). El conflicto de intereses entre las partes fue resuelto por dictamen de la Unión Europea y para el año 2015 esta banda debe ser «liberada» para que los operadores de telefonía puedan utilizarla. El problema es que no pueden hacer nada previamente y además se tendría que hacer una «reantenización» para que la televisión sea pasada a otros espectros.

El Ministerio de Industria señaló el año pasado que solo el proceso de reantenización costará unos 300 millones de euros. ¿Quién va a pagar este cambio? Soria señalaba que el coste lo tendrían que asumir los usuarios, y que cada uno tendría que pagar 20 euros. Desde Altran apuntan que no creen que sea posible un acuerdo previo a 2015 entre los operadores de telefonía y de televisión.

Así que la banda de 800 Mhz no estará libre hasta 2015 pero quedan otras más. Según Diop la 1.800 Mhz no representa un problema pero ya está ocupada por los servicios 3G y 2G, y la 2.600 Mhz está libre pero no tiene el alcance que desean, además que es más costoso invertir desde cero en ella.

Falta capital y planificación

En España aparte del problema sobre el uso de las bandas se unen otros factores, el de planificación de mercado y el monetario. Según el estudio «Evolución del macro-sector de las Telecomunicaciones en España 2012-2015» presentado por Altran en 2012, no hay un consenso entre operadores y vendors sobre las redes que se utilizarán en los próximos años.

Por ejemplo, los operadores de telefonía señalan que en 2015 un 30% de sus redes serán «fija de banda ancha con xDSL» (familia de tecnologías que proporcionan acceso a Internet mediante la transmisión de datos digitales a través de los cables de una red telefónica local), otro 25% lo ocuparán las redes 3G y 3.5G y en último lugar con 21% las redes fijas de banda ancha con FTTx (fiber to the home). Es decir, los operadores no están contemplando implementar como modelo de negocio el LTE aunque sí estén haciendo pruebas. En el caso de los vendors la tendencia para los próximos años serán: en primer lugar la red FTTx, en segundo la red móvil 3G y 3.5G y en último lugar el LTE.

Frente a estas perspectivas se junta también el dinero —o la falta de él. Por un lado se prefiere esperar hasta 2015 para que la inversión en LTE no sea tan excesiva. Pero por otra parte los operadores y vendors todavía están intentando monetizar la inversión que han realizado en 3G. Solo en el año 2012 se invirtieron cerca de 1.200 millones de euros para el mantenimiento de las redes actuales. Ese gasto se tiene que convertir en beneficio todavía.

A lo que se suma el problema económico en los españoles de a pie, los que usan esos servicios y dan las ganancias a los operadores. ¿Cuánto está dispuesto a pagar un español por el LTE y sus ventajas?. Las operadores aún sacan sus cuentas para saber si les será rentable pero saben que España ganaría mucho con la red LTE. Desde Telefónica señalan que los «planes comerciales se irán definiendo en función de las disponibilidades de red y en función de las demandas de los clientes».