Música y tecnología, dos elementos hoy en día inseparables

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Hablar de Stephen Webber es hablar de muchas facetas de una misma persona, todas relacionadas con el ámbito de la música, su pasión y su razón de ser. No en vano Webber, ganador de un Emmy y con más de 25 años de experiencia a sus espaldas en la industria de la música, es compositor, músico, dj, productor musical y también profesor y director de innovación en tecnología musical en la prestigiosa Berklee College of Music en Valencia.

-Con motivo de la celebración de Emtech España 2013, el foro de innovación organizado por la edición en español de MIT Technology Review y que tendrá lugar en Valencia del 5 al 6 de noviembre, hemos entrevistado al autor y solista de Stylus Symphony, su obra musical más rompedora y que combina una orquesta completa con hip-hop, trip-hop y dubstep. Así es como Webber vive la música y su transición hacia un mundo, la era de la información, que está cambiando radicalmente la manera en la que ésta se crea, se compone, se toca, se produce y, cómo no, se consume. «No tener miedo a hacer las cosas de forma diferente» es, en su opinión, la clave para innovar en un ámbito, el de la música, en el que la audiencia cada vez tendrá un papel más protagonista y activo.

- ¿Hasta qué punto ha cambiado la tecnología la forma en la que se crea, se toca, se produce y se consume la música?

-La transformación de la manera de crear, componer, tocar, producir, distribuir y consumir música ha sido absoluta. Muchos de los que no han sido capaces de adaptarse han visto cómo el mundo se desintegraba delante de sus ojos. Por el contrario, aquellos que sí han logrado emplear el poder de la tecnología y ejercer algún control en esta dirección lo han hecho bastante bien.

- En su opinión, ¿cuáles son las innovaciones recientes más importantes producidas en el campo de la música?

-La audiencia quiere interactuar con la música de una forma más activa y participativa. Y de donde proviene mucha nueva energía es de los sistemas interactivos, que permiten a los oyentes tocar, hacer remixes, dirigir e interactuar con los artistas y otros oyentes.

- ¿Cómo cree que evolucionará el mundo de la música gracias a la tecnología y a la innovación en un futuro?

-Preveo un tiempo en el que nuestros dispositivos podrán elegir la música que nos gusta escuchar de forma intuitiva, en el que nuestra música se adaptará de forma automática a nuestro estado de ánimo y movimientos, al ritmo al que andamos y prácticamente a todo lo que hagamos y en el que podremos escuchar nuestra propia música sin molestar a los demás y sin tener que llevar engorrosos cascos o auriculares.

- Con el auge de las tabletas y los «smartphones» muchas personas se están lanzando a crear música con aplicaciones específicas para estos terminales. ¿A qué achaca esta tendencia?

-Las personas escuchan con los ojos. Las tabletas y los «smartphones» ya nos ofrecen la posibilidad de añadir un ámbito visual a nuestra experiencia musical, así como un buen grado de interactividad.

- ¿Considera importante para un músico que sepa escribir aplicaciones relacionadas con la música?

-No todos los músicos necesitan ser programadores. De hecho, la charla que daré en el próximo congreso Emtech, que se llamará «Inventando el álbum de 2025», parte de la premisa de que los artistas están teniendo que reinventar la rueda cada vez que hacen algo innovador, como Biophilia de Björk. Sin un producto interactivo estándar y moderno de la industria que puedan usar como un lienzo, los artistas se están viendo forzados a convertirse en startups de aplicaciones si su visión les lleva a abrazar la tecnología. Una vez que esto cambie, una vez que hayamos accedido a embarcarnos en la expresión de la música moderna, veremos otra era dorada de la creatividad.

- ¿Qué expectativas y objetivos persigue en el Máster de Innovación en Tecnología Musical del que es responsable en España y que ofrece estudios avanzados a los artistas y compositores que desean profundizar sus habilidades tecnológicas?

-Tenemos muchas expectativas. Los estudiantes de nuestro máster están desarrollando habilidades del nivel de un Ninja en la mayor parte de las plataformas más rompedoras. Pero nos estamos esforzando también en desarrollar líderes para los que la innovación y la maestría se conviertan en una forma de vida.

- ¿Cree que es posible aprender a innovar?

-Lo creo. Tenemos muchos datos sobre innovadores a lo largo de la historia escrita. Si comparas las notas existentes emergen claros rasgos y pasos que llevan a la innovación.

- ¿Cuál es el factor más importante para ser un innovador en el terreno de la música en la actualidad?

No tener miedo a hacer las cosas de forma diferente.

- ¿Qué músicos describiría como innovadores?

-Brian Eno, Herbie Hancock, Imogen Heap y Björk. Y yendo más atrás en el tiempo Les Paul, Bob Moog y Frank Zappa. E incluso más John Cage, Stockhausen y Beethoven. Y este solo es el principio de la lista.

- Antes comentábamos que la forma tradicional de comercializar y consumir música también ha cambiado radicalmente en los últimos años debido a los avances tecnológicos. ¿Cómo ve el futuro de la industria en la era de las tecnologías de la información?

-El futuro es apasionante. Hay docenas de sistemas compitiendo por la audiencia y muchos otros sistemas por ser aún lanzados. El futuro pertenece a aquellos que están lo suficientemente locos como para creer que pueden cambiar el mundo, a los innovadores que son lo suficientemente listos como para adaptarse rápidamente y lo suficientemente trabajadores para llevar sus ideas a la cultura.

- Una curiosidad, usted es un multi-instrumentista que incluye en sus producciones guitarras, teclados, banjos, mandolinas, platos… ¿Cuál es su instrumento favorito?

-Los amo a todos por diferentes razones. Estoy divirtiéndome mucho tocando los platos con Encanti, un DJ/músico electrónico del programa. El otro día rompí el banjo de cinco cuerdas por primera vez y fue divertido. Aunque la mayor parte de mi formación musical la he dedicado a la guitarra clásica, así que este último es probablemente el más satisfactorio para mí.