Detalle del Xiaomi Mi Mix 2, actual buque insignia de la marca china
Detalle del Xiaomi Mi Mix 2, actual buque insignia de la marca china - XIAOMI

Xiaomi quiere apuntarse a la fiesta de los móviles para «gamers»

Con su participación en el proyecto The Black Shark, el fabricante chino puede poner en marcha una nueva línea de productos pensado para jugar a videojuegos desde el móvil

MADRIDActualizado:

«Arena of Valor», «Fantasy Westward Journey», «Monster Strike», «Clash Royale» y «Clash of Clans» fueron el pasado año los videojuegos móviles más exitosos del mundo. Un mercado en expansión que generó en 2017 más de 59.000 millones de dólares. Todo un negocio que ningún fabricante de productos tecnológicos quiere pasar por alto. Tampoco los teléfonos móviles inteligentes, que poco a poco empiezan a ofrecer modelos pensados, precisamente, para consumir estas exigentes aplicaciones.

Tras el Razer Phone, Xiaomi pretende entrar en este embrionario segmento de mercado. Para ello, prepara el lanzamiento de una nueva línea de negocio, The Black Shark, según los rumores surgidos a raíz de un informe del gobierno chino en el que destacan las intenciones de los fabricantes locales de introducir un dispositivo de altas prestaciones con un «sistema de refrigeración aeronáutico», aunque sin concretar de qué tecnología se trata.

Con ello, Xiaomi, el cuarto mayor fabricante de teléfonos en estos momentos, aspira a ampliar su catálogo de productos, dado que no solo vende dispositivos electrónicos, sino también utensilios de cocina y accesorios para baño. Los primeros indicios apuntan a un «smartphone» con un procesador de alta gama y un apartado gráfico equipado con un DSP, un procesador de señal digital. Se trata de un sistema pensado para optimizar aplicaciones que requieran operaciones numéricas a muy alta velocidad. Es decir, los juegos móviles.

En caso que finalmente se ponga a la venta, el fabricante asiático deberá atraer al público a través de su tradicional estrategia de precios contenidos. El Razer Phone, uno de los primeros terminales diseñados para mejorar la experiencia de los juegos móviles, apostó por una pantalla de 5.72 pulgadas y resolución 1.440 p, aunque reforzó la tasa de refresco hasta producir 120 Hz para que las imágenes se movieran de manera fluida. En su interior se encontró un potente chip Snapdragon 835, el mismo que Qualcomm, su fabricante, ha introducido en algunos de los móviles más avanzados del mercado, y reforzado por 8 GB de memoria RAM.

La escalada de prestaciones que cada vez inundan los teléfonos premium han incentivado el consumo de estas aplicaciones que, por lo general, exprimen al máximo los dispositivos. Hay títulos muy exigentes a nivel técnico. Algunos modelos como Sony Xperia XZ Premium, Samsung Galaxy Note 8 o iPhone X ofrecen características tan altas que permiten disfrutar de los juegos móviles con solvencia. Un modelo «solo» para «gaming» puede llamar la atención de primeras, pero posiblemente no esté dirigido a un público masivo.