Detalle del nuevo Pixel 2 XL
Detalle del nuevo Pixel 2 XL - ARCHIVO

Pantalla quemada y «bendgate»: los problemas que investiga Google sobre los nuevos móviles Pixel XL

El gigante de internet abre una investigación sobre unas unidades de su nuevo dispositivo móvil que se dobla si se ejerce demasiada presión con los dedos al tiempo que los primeros análisis de medios norteamericanos critican la mala optimización de los paneles

MADRIDActualizado:

Ya tiene Google su primera crisis con sus nuevos «smartphones». Todavía no ha salido a la venta en el mercado español y el Pixel 2 XL, nuevo modelo de teléfono móvil de la firma americana, viene acompañado de una serie de problemas. Por ahora no dejan de ser algunas pocas unidades, pero se han iniciado las primeras investigaciones internas para esclarecer los motivos por los que el terminal puede llegar a doblarse si se ejerce una gran presión con los dedos. Por ahora se desconoce si se trata de casos menores o de si es algo más grave que puede poner en peligro su comercialización.

Bautizado como «bendgate», se trata de un caso similar al que sufrió Apple en 2014 cuando lanzó el iPhone 6 Plus. Era la irrupción de la firma americana en el formato de grandes dimensiones «phablet» y que obligó a cambiar en la siguiente generación el proceso de fabricación y reforzar el chasis. Normalmente, cuando sale a la venta un terminal de alta gama suelen difundirse diferentes pruebas de resistencia y de caídas. En un video, un usuario que ya ha tenido acceso a un modelo demuestra que se puede doblar con facilidad, llegando incluso a rallarse.

Un problema que, aunque por ahora es menor, ha obligado a la marca a prestarle atención. Pero tampoco ha empezado a ganar para disgustos. Los primeros análisis del dispositivo en medios norteamericanos han puesto la voz de de alarma sobre la calidad y optimización de la pantalla empleada en el Pixel XL, un panel tipo OLED que por regla general suelen presentar colores intensos y negros profundos, no siempre del agrado del consumidor final. En este caso, se trata de una variante P-OLED, una pantalla OLED con sustrato de plástico y fabricada por LG.

Pero en esta ocasión, se ha criticado desde la calibración generada por la compañía a los supuestos defectos que producen imágenes de mala calidad y quemadas, inexplicable para un dispositivo de alta gama que supera los 950 euros de precio. Este tipo de paneles, los llamados OLED, son muy valorados en la industria y los consumidores suelen quedar fascinados.

Pero tienen una serie de problemas adicionales. Por un lado, la limitación a la hora de fabricar. Son pocos los fabricantes que los producen (entre ellos, LG y Samsung) y, además, requiere de un extremado cuidado para garantizar su calidad durante su fabricación. Cada uno de esos paneles, además, necesita de una calibración (ajustar brillo, colores, contrastes, nitidez…) para obtener un entorno de visualización concreto y homogéneo en todos los móviles de la serie. Todo apunta a que la firma americana lanzará una actualización de software próximamente para mitigar estos fallos, aunque se desconoce por el momento si se trata realmente de un defecto de fabricación.

«La pantalla del Pixel 2 XL ha sido diseñada con la tecnología avanzada P-OLED, incluida la resolución QHD+, una amplia gama de colores y una alta relación de contraste para obtener imágenes naturales. Nuestros productos han pasado exhaustivas pruebas de calidad antes del lanzamiento en la fabricación de cada unidad. Estamos investigando activamente el problema», apuntan fuentes de la compañía americana en declaraciones al medio «The Verge».