Comparativa

El nuevo Samsung Galaxy S8 frente al iPhone 7: ¿cuál es mejor?

La firma surcoreana presenta su nuevo buque insignia en telefonía móvil que entra de lleno en la tendencia de pantallas inmensas, elimina el botón físico de Inicio e introduce un accesorio para conectarlo un monitor y un teclado

MADRIDActualizado:

A falta que Apple mueva ficha en septiembre para desvelar el iPhone del décimo aniversario, Samsung vuelve a intentar el factor tiempo para anunciar su buque insignia en telefonía móvil. Su nueva propuesta, el Galaxy S8, se convierte, de facto, en el dispositivo móvil a batir. La firma surcoreana es líder de ventas a nivel mundial en este sector, pero ha visto comprometida su imagen de marca (y, con ello, importantes pérdidas económicas) a raíz del caso Note 7.

Un varapalo que no debe volver a sufrir el gigante asiático, por lo que se ha esmerado hasta el último detalle para asegurar la fiabilidad de sus baterías, las cuales se mirarán con lupa en los próximos meses. Pero el nuevo modelo seduce por varias cosas. Por lo pronto, su gran pantalla montada sobre un chasis muy compacto que ofrece una sensación óptica de estar ante un móvil todo-pantalla. Si bien es cierto que no es la primera marca en hacerlo, Samsung ha ejecutado un conjunto de novedades atrayentes y originales para entregar un «smartphone» innovador en su diseño y potente en sus prestaciones.

Adiós al botón físico

Ambos tienen diseños «premium» con materiales de alta calidad. Pero, por fuera, son bien distintos. Por lo pronto, el botón Inicio ha mutado en el Galaxy S8. Existe, pero no está ni en la forma ni en la posición que estaba hasta la fecha. Es, básicamente, invisible al estar integrado dentro de la propia pantalla. Aunque este es un diseño que se ha rumoreado que llegará también al próximo iPhone, lo cierto es que a día de hoy el iPhone 7, hasta la fecha el móvil más reciente de Apple, conserva su característico botón físico en donde integra el lector de huellas dactilares Touch ID (por cierto, el Galaxy S8 lo ha trasladado a la parte de atrás en un movimiento polémico).

En ese sentido el iPhone se queda atrás puesto que ofrece más espacio para los marcos. El gigante americano, por su parte, eliminó al clavija de audio «minijack» pero pese a ser un movimiento revolucionario no le han salido grandes competidores. Por medidas, la cosa también cambia, ya que el Galaxy S8 está diseñado en 148.9 x 68.1 x 8 milímetros (con un peso de 155 gramos), mientras que las del iPhone 7 son 138.3 x 67.1 x 7.1 milímetros (un peso de 138 gramos).

Asalto a las pantallas monstruosas

El panel del Galaxy S8 es de 5.8 pulgadas (2.960 x 1.440 píxeles) pero está perfectamente integrado dentro del chasis que el efecto visual es menor gracias a sus bordes curvados y su ratio pantalla-frontal de 18.5:9. Pese a tu tamaño, no parece ser un dispositivo demasiado grande. Estéticamente es asombroso al haberse reducido los bordes a la mínima expresión. Un desafío que anticipa la llegada de nuevos modelos similares en el futuro probablemente.

El iPhone 7, por su parte, conserva las 4.7 pulgadas (750 x 1.334 pixeles) de las últimas generaciones, un formato cómodo y práctico para guardarse, por ejemplo, en el bolsillo del pantalón pero posiblemente demasiado pequeño para el consumo de archivos multimedia. De nuevo, estamos ante una razón más personal que otra cosa. Pero en cuanto materiales la cosa cambia. Samsung sigue retorciendo su tecnología Super Amoled, que ofrece buenos contrastes y colores intensos, mientras que Apple apuesta por los paneles IPS LCD y los colores más naturales. Esto puede que cambie en el futuro.

La cámara, un punto a tener en cuenta

La cámara despierta, sin embargo, algunos recelos. Es cierto que Apple decidió llevar la doble lente a los modelos Plus, manteniendo con ello la configuración de un solo sensor de 12 pulgadas y apertura F1.8, además de estabilizador óptico de imagen, autoenfoque y flash de cuatro LEDs de doble tono. Samsung, a pesar de incorporar varias funciones interesantes dentro de la aplicación cámara, ha apostado por que el Galaxy S8 siga esos mismos pasos (sensor de 12 megapíxeles y F1.7 de apertura), aunque a diferencia de su actual rival (habrá que esperar a ver lo que logra la firma de la manzana en septiembre) la cámara frontal dispone de un sensor de reconocimiento facial para desbloquear la pantalla, herencia recibida del Note 7, cuya experiencia ha servido para esta ocasión. En el caso del iPhone 7, la cámara sigue teniendo esa caperuza que sobresale sobre el chasis.

Conectarse a un monitor y teclado

Otra de las cosas más curiosas del Galaxy S8 son sus accesorios. Dispone de una función llamada DeX con la que los usuarios podrán conectar el móvil a un monitor y un teclado para utilizar el sistema operativo, por ejemplo, para trabajar. Esto quiere decir que la potencia del procesador de la firma surcoreana, un Exynos 8895 de fabricación propia, es muy potente para soportar este tipo de tareas.

Con ello supera en ciertos sentidos al iPhone 7 que, pese a que también dispone de un potente chip, el A10 Fusion de cuatro núcleos, este con concepto de informática no lo tiene tan bien trabajada y soportado por 2 GB de memoria RAM (el Galaxy S8 dispone de 4 GB de RAM). Pero, evidentemente, la diferencia en el rendimiento de ambos modelos no es tan abismal, ya que aquí también entra en juego la optimización de hardware y software. Otro punto importante en el nuevo modelo de la coreana es su conectividad, que incorpora Bluetooth 5.0 (Bluetooth 4.2 en el caso del iPhone), nuevo estándar que ofrece una mayor velocidad de transferencia. Un aspecto en el que el iPhone se queda atrás es sin duda la ausencia de un sistema de carga rápida, actualmente una ventaja y casi un aspecto necesario, y del que Samsung ha vuelto a tener en consideración.

De cara a sumarse a la tendencia actual, el S8 viene con conector USB-C, obligando con ello a abandonar las anteriores clavijas, pero no representa ningún problema. Apple, por su parte, ha continuado en su línea con conectores propietarios Lightning. Otra desventaja según se mire es la capacidad interna. Samsung ha conservado la opción de introducir tarjetas microSD para ampliar sus memorias de 64 GB hasta 256 GB, mientras que el iPhone ha seguido con su desglose de versiones e intentando potenciar el alojamiento en la «nube».

Diferencias entre iOS y Android

La experiencia de uso cambia sustancialmente. Y aquí entra, de nuevo, el factor racional de la compra. Habrá usuarios que sigan fieles a Apple porque considera que el rendimiento y fiabilidad del sistema operativo iOS supera a Android, mientras que habrá otros usuarios que prefieran el manejo del ecosistema abierto de Google. Aunque en los últimos tiempos se han venido copiando mutuamente, la firma surcoreana ofrece una capa de personalización con algunas características propias. Decantarse por uno u otro es complicado porque, para gustos, los colores.

Diferencias también se encuentran en la capacidad de sus baterías. Mientras el Galaxy S8 aterriza con una pila de 3.000 mAh, Apple introdujo una de 1.960 mAh, pero pese a que en números hay mucha distancia es cierto que la existencia de menor consumo, sistemas de ahorro o el comportamiento puede hacer variar la autonomía de cada uno.