Keynote Apple iPhone X: lo que se sabe y no se sabe

Tras meses de rumores, la firma americana da a conocer por fin todo el trabajo del año con un nuevo dispositivo móvil y lo más probable es que también un nuevo reloj inteligente Apple Watch en una presentación especial al tratarse de la inauguración de su nueva y futurista sede

Diseño conceptual del posible iPhone

¿Qué presentará? ¿Habrá sorpresas? El momento ha llegado. Durante dos horas, todas las miradas de la industria de la tecnología y la innovación hacen un parón a sus vidas para dirigirlas hacia un lugar, el auditorio de Apple Park, la futurista sede circular de la compañía americana que se convertirá en el escenario este martes de la presentación Keynote de sus nuevos dispositivos electrónicos.

Lo más probable es que, por supuesto, y tras meses de rumores, se presente el nuevo modelo de iPhone y la renovación de otro producto, aunque sin la misma acogida comercial, el Apple Watch. Y las quinielas apuntan a tres modelos distintos, es decir, la renovación de los iPhone 7 y iPhone 7 Plus además de uno nuevo más diferente coincidiendo con el décimo aniversario del producto.

Lo que sí se sabe es el día y la hora. Será a las 19.00 horas. En ese momento está previsto que el gigante de la tecnología encienda las luces de su fiesta en un evento siempre exclusivo y glamuroso que, en términos económicos, representa el espejo donde mirar por parte de la industria. El iPhone cumple diez años. Marcó un punto de inflexión en 2007 cuando la marca, entonces liderada por el malogrado Steve Jobs, decidió entrar en el negocio de la telefonía móvil que dominada Nokia, hoy en día una marca ausente.

Convertirse, para muchos analistas y expertos, en el invento más importante y revolucionario de las últimas décadas no le ha valido para mantenerse siempre ajena a las críticas y acusar la crisis que empieza a agitar los cimientos del «smartphone». El iPhone es, por méritos propios, la punta de lanza de la compañía. Su dispositivo estrella. El producto que paga sus facturas. Y tal trascendencia merece su momento especial.

Ni uno ni dos, hasta tres versiones

Gracias a un desliz de Apple se ha podido conocer muchos de los detalles que se presentarán el martes. Un despiste ha permitido tenerlos a mano gracias a la publicación de una versión preliminar de iOS 11, la próxima actualización del sistema operativo que lo tendría que haber llegado hasta como mínimo después de la Keynote.

Así, se puede saber antes que se haga oficial que en lugar de bautizarse a la renovación de los IPhone 7 y iPhone 7 Plus como iPhone 7S y IPhone 7S Plus será, sorprendente, iPhone 8 y iPhone 8 Plus. Estos serán los digamos «normales», pero habrá un tercer y más innovador modelo llamado iPhone X. Un par de características que ya han trascendido es que el sistema de reconocimiento facial se llamará FaceID y promete funcionar incluso en condiciones de baja luminosidad y en diferentes ángulos, así como a llegada de unos nuevos avatares animados llamados «animojis».

Durante su presentación, que bien podríamos definirla como su fiesta de cumpleaños, Apple tiene previsto anunciar no uno ni dos, sino tres modelos distintos de iPhone. Aún con el nombre oficial en interrogante, se espera que se renueven los dos modelos «normales», un iPhone 7S y un iPhone 7S Plus, diferenciados por tamaño y posiblemente por la configuración de sus cámaras, pero será el iPhone 8 o iPhone X el que llame especialmente la atención.

Diseño rompedor, con el que Apple demuestra su esfuerzo por sumarse a la actual corriente dentro de la industria que apela a las pantallas «infinitas», es decir, ampliar el ratio pantalla-cuerpo para lograr que la parte frontal del dispositivo venga cubierta casi totalmente por una pantalla interactiva. La maquinaria de la rumorología y las filtraciones -que no ha podido la compañía pararla a pesar de haber contratado a todo un equipo- ya se ha encargado de perfilar las ideas y características principales. Pero siempre queda la confirmación y verlo para creerlo.

La idea que más se ha sostenido en el tiempo y que más fuerza ha tenido es que ese nuevo iPhone vendrá con pantalla tecnología OLED, la misma que emplean firmas como Samsung, y que promete un resultado arrebatador: colores intensos y negros profundos. Además de este esperado debut, el nuevo dispositivo continuará sin la clavija «minijack», retirada el pasado año para potenciar los auriculares inalámbricos, los AirPods, que tan bien se ha recibido en el mercado, sobre todo el norteamericano.

Pero se esperan aún muchas sorpresas. Además del tipo de pantalla, que ya de por sí es una novedad, la firma liderada por Tim Cook puede también romper con una de las señas de identidad que le ha acompañado al producto desde sus inicios. Es el botón Inicio. Sí, ese circular que desde 2013 sirve además para integrar el sensor biométrico destinado a las huellas dactilares. Ha sido evolucionado con el tiempo y ha ofrecido un buen resultado. ¿Momento de pasar página?

¿Adiós al Touch ID?

En un extraño movimiento -Apple siempre trabaja sobre lo que tiene para intentar mejorarlo-, se espera que se prescinda finalmente de ese botón para incluirlo dentro de la propia pantalla, pero esa decisión puede condicionar la existencia del lector de huellas. A lo largo del año se ha hablado acerca de la posibilidad de llevarlo por debajo de la propia pantalla, pero los problemas registrados y las dudas sobre su ejecución pueden habérselo quitado de la cabeza. Frente a ello, se habla que el nuevo iPhone 8 contará con un revolucionario sistema de reconocimiento facial, aunque es difícil atender a un cambio de hábito por parte del consumidor, acostumbrado ya a colocar el dedo para desbloquear el móvil.

Siri, el asistente por voz de la compañía, también tendrá más peso en la experiencia. Se especula acerca de la posibilidad de invocarlo desde el botón físico de apagado-encendido, ubicado en el marco derecho del dispositivo.Nos encontramos en pleno auge de este tipo de software, que empieza a integrarse ya en otros aparatos electrónicos como neveras, altavoces inteligentes y todo tipo de inventos. Es la era de la voz frente a las formas tradicionales de interactuar con las pantallas.

Además de todas estas características, los nuevos iPhone apostarán por dobles lentes, sistemas de carga inalámbrica y un acercamiento hacia la tecnología de realidad aumentada gracias a la evolución sustancial de la aplicación de cámara. No será barato, la verdad; los más avispados del sector apuntan a un precio de salida por encima de los mil euros.

Un Apple Watch más independiente

Apple aprovechará la ocasión para anunciar la tercera generación del reloj inteligente Apple Watch, cuyo principal atractivo será una versión que ofrece soporte a las conexiones LTE o 4G, con lo que se podrá utilizar de manera independiente del dispositivo matriz al que se conecta. El nuevo reproductor multimedia Apple TV contará, por fin, con definición 4K y soportará HDR, que ganará enteros en una era donde la calidad visual es otro de los desafíos de la industria.

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