El iPhone 8 Plus, una de las apuestas de Apple - VIDEO: R.M.BELTRÁN

iPhone 8 Plus: viejo por fuera, nuevo por dentro

La firma norteamericana mantiene la esencia del año pasado volviendo a apostar por la doble cámara y su efecto de profundidad pero bajo una fórmula continuista

MadridActualizado:

Sin cambios por fuera y renovado por dentro. Esa podría ser la frase que mejor resume al nuevoiPhone 8 Plus. A simple vista y en la mano, antes de encenderlo, nos encontramos ante un auténtico clon del modelo anterior. Misma pantalla, mismo tamaño, prácticamente el mismo peso… Solo que desde el iPhone 7 Plus ha pasado todo un año, y ese tiempo ha sido más que suficiente para que su sucesor parezca algo anticuado, en términos de estética, respecto a los buques insignia de la competencia.

Los gama alta de los últimos meses, en efecto, han estrenado pantallas que cubren todo el frontal, sin dejar marcos; han apostado por el formato 18/9, que permite teléfonos más largos y delgados; han optado por pantallas OLED, más luminosas y coloridas; y han adelgazado su peso y su grosor. Pero nada de eso ha llegado al iPhone 8, que sigue con su pantalla IPS de 5.5 pulgadas y grandes marcos superior e inferior, y con su peso de 202 gramos, el más alto en su categoría. Eso si, la trasera de cristal ahora permite la carga inalámbrica, algo que resulta ya casi habitual en los smartphones de otras marcas.

Hay, por supuesto, una buena razón para tanto continuismo, y esa razón es que también existe un iPhone X. De hecho, ha sido en ese terminal donde Apple ha querido reunir toda su innovación estética. Presentados al mismo tiempo, parece que la firma de la manzana ha querido, esta vez, cubrirse bien las espaldas lanzando un iPhone 8 que es pura continuidad con respecto al modelo anterior. Y un iPhone X que, este sí, luce una pantalla OLED sin marcos, no cuenta con el emblemático botón de inicio, se usa de forma diferente a lo habitual y, en una jugada no exenta de riesgo, elimina el sensor de huellas Touch ID que tantas alegrías ha dado a los de Cupertino. Y todo para estrenar un nuevo Face ID en el que un nuevo sistema de reconocimiento facial basado en Inteligencia Artificial promete reconocer al propietario en cualquier situación y con cualquier vestimenta o cambio de look.

¿Acertado? Solo el tiempo puede decirlo, aunque tantos cambios de un solo golpe, pueden, quizá, ser demasiado duros de digerir para los amantes de la firma de la manzana. Por eso, el iPhone 8 Plus viene a ser una llamada a la calma, una especie de «tranquilos, si os gusta lo de siempre, aquí está». Las diferencias con la generación anterior, sin embargo, existen. Y aunque no resulten evidentes a primera vista, basta con echar un vistazo a las especificaciones del teléfono (las mismas que en el iPhone X) para darse cuenta del enorme salto dado por Apple. Destaca, en primer lugar, el nuevo procesador A11 Bionic, una auténtica bestia que ha empequeñecido, en cuanto a rendimiento, a prácticamente todos los chips de la competencia.

Con sus seis núcleos y su procesamiento neural, basado en Inteligencia Artificial, el nuevo iPhone 8 (y también el iPhone X) supera todos los test de rendimiento con una puntuación que es casi un tercio más alta que los de su competencia más directa. El teléfono, en efecto, es capaz de analizar el entorno y el modo de uso para “auto programarse” y obtener el máximo rendimiento en cualquier situación. Estamos, sin duda alguna, ante el smartphone más potente del mercado, con diferencia.

Ese plus de potencia inteligente se dirige a obtener mejores fotografías, o a la capacidad de hacer correr aplicaciones de realidad virtual y aumentada con total fluidez y sin apenas inmutarse. Y también, por supuesto, a las nuevas capacidades de la doble cámara del 8 Plus, que ahora permite nuevas piruetas en el modo retrato, como cambiar la iluminación o silueta el sujeto sobre fondo negro y colocarle después, si se quiere, el de cualquier otra imagen. Algo que podemos hacer tanto en tiempo real, mientras disparamos, como en post producción. Además, cualquier cambio que hagamos en la imagen será reversible, de forma que en cualquier momento podremos echar mano del original para aplicarle cualquier otro efecto o tratamiento.

El precio del nuevo iPhone 8 Plus parte de los 919 euros para el modelo con 64 GB de memoria y sube hasta los 1.100 para el de 256 GB, suprimiendo el modelo intermedio de 128 GB. Por supuesto, surge una pregunta: ¿vale la pena gastar ese dineral teniendo, por solo un poco más, otro modelo, el iPhone X, con todas las novedades de Apple? O dicho de otra forma: ¿Le saldrá a la firma de la manzana bien su estrategia de lanzar dos modelos, uno de aspecto tradicional y otro revolucionario? Muchos se preguntan, a este respecto, si el flamante iPhone X no terminará por canibalizar al iPhone 8 y 8 Plus. La respuesta, dentro de unos meses.