WhatsApp tiene más de 900 millones de usuarios en todo el mundo - ARCHIVO

WhatsApp de por vida

Jan Koum, fundador de la aplicación de mensajería, asegura en unas jornadas que dejará de cobrar a sus usuarios y avanza que mejorará el servicio para convertirse en un canal de comunicación entre empresas y clientes

MADRIDActualizado:

Cambio de rumbo, una nueva perspectiva. La popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, que cuenta con más de 900 millones de usuarios en todo el mundo, romperá con su actual modelo de suscripción, por lo que su descarga en los dispositivos móviles será gratuita próximamente para todos sus usuarios.

Así lo ha confirmado el fundador de la compañía Jan Koum durante su intervención en las jornadas Digital-Life-Design DLD, que se celebran en Múnich (Alemania), quien ha adelantado que esta «app», actualmente filial de Facebook, optará por otro modelo de negocio y dejará al margen la controvertida suscripción de la que ha hecho gala hasta la fecha. De esta forma, borrará de un plumazo la polémica que le ha acompañado desde su lanzamiento. «Vamos a deshacer la suscripción de 1 dólar», avanzó.

Cada cierto tiempo, los usuarios alzan la voz al mostrar su enfado cuando, pasado el primer año de uso, el servicio le reclamaba el pago de una cantidad cercana al euro (0.89 céntimos de euro en España) para continuar utilizándolo. Sin embargo, el periodo solía ampliarse automáticamente al cabo de unos días, aunque en sus términos de uso siempre se ha mantenido la descripción de que se trata de un servicio de pago.

«Muchos usuarios no tienen un número de débito o tarjeta de crédito y les preocupaba que perdieran el contacto con sus familiares y amigos»Jan Koum

Una de las razones para justificar esta decisión se debe, en parte, a que el sistema de pago no ha funcionado tal y como se esperaba. «Durante muchos años hemos pedido a algunas personas pagar una cuota por usar WhatsApp después de su primer año. Como hemos crecido, hemos encontrado que este enfoque no ha funcionado bien. Muchos usuarios no tienen un número de débito o tarjeta de crédito y les preocupaba que perdieran el contacto con sus familiares y amigos».

Además, Jan Koum ha confirmado que se está trabajando en nuevas características para convertir a WhatsApp en un canal para que las empresas se comuniquen con sus clientes y usuarios. Esta será, se intuye, una nueva vía de negocio, siendo este un uso que se va extendiendo en algunos sectores como medios de comunicación y operadores de telefonía pero se tratan, de momento, de meros ensayos de nuevas formas de resolver conflictos. A su juicio, un WhatsApp para los negocios va a «revolucionar claramanete la comunicación de las empresas con sus clientes».

Sin publicidad

La compañía, en ese sentido, ha descartado la opción de inserción publicitaria para sufragar los gastos de mantenimiento. Uno de los objetivos es probar nuevas herramientas que permiten usar WhatsApp para comunicarse con las empresas y organizaciones, una opción que ya está experimentando Facebook con Messenger, su otra aplicación de mensajería que ya suma 800 millones de seguidores. «Eso podría significar que un usuario hable con su banco acerca de si una transacción reciente ha resultado fraudulenta o con una línea aérea acerca de un vuelo retrasado», subraya.

Koum ha asegurado que ya hay empresas están encontrando formas de utilizar WhatsApp para llegar a sus clientes, pero sí ha reconocido que la compañía podría hacer facilitado mejor este proceso. Para corregirlo, se experimentarán con diferentes enfoques, pero agregó que, de momento, «no hemos escrito una sola línea de código», por lo que esta opción se postergará más adelante.

Pérdidas millonarias

Con todo, esta aplicación es, por ahora, poco rentable para su propietaria, Facebook, que desembolsó 19.000 millones de euros en su adquisición. Bajo su paraguas, la popular aplicación que junto con otras similares ha roto con el negocio de los tradicionales mensajes de texto (SMS) y ha pasado de 450 millones de usuarios a estar cerca de alanzar la cifra de mil millones para final de año. En 2014 se registraron pérdidas de 230 millones de dólares.