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Los datos que WhatsApp excluye del sistema de cifrado

La popular aplicación de mensajería blinda el acceso a sus mensajes, aunque hay algunos datos que quedan al margen, como la hora y número de teléfono

MADRIDActualizado:

Es un paso importante, pero se queda a un par de peldaños por debajo de lo esperado. El sistema de cifrado de comunicaciones introducido por WhatsApp, popular aplicación de mensajería instantánea, permite blindar los mensajes enviados entre el usuario emisor y el usuario receptor, aunque hay algunos detalles y datos que no están dentro de este mecanismo que promete mayor seguridad y privacidad.

En ese sentido, WhatsApp sí almacena una serie de datos personales como la fecha y la hora de los mensajes y el número de teléfono de los contactos, con lo cual sí se podría saber las horas de actividad, cuándo se mandó un mensaje y a qué contacto. La razón, señala la compañía, es para intentar cumplir con las leyes establecidas por cada país en los que operan.

Así lo refleja en los términos de uso de la aplicación, actualizados hasta julio de 2012: «El contenido de los mensajes enviados no sean almacenados o retenidos por WhatsApp. Los únicos registros del contenido de los mensajes residen directamente entre el emisor y los dispositivos móviles de receptores y que pueden eliminarse a elección del usuario. No obstante, WhastApp puede guardar la información de la fecha y hora asociada a los mensajes enviados con éxito y los números de teléfono móvil que intervienen en los mensajes, así como cualquier otra información que WhatsApp está obligado por ley a mantener».

Este anuncio de WhatsApp de cara a robustecer el cifrado en sus comunicaciones y garantizar globalmente que ningún contenido será accesible a terceros ha avivado, no obstante, la polémica mundial sobre la seguridad tecnológica en las telecomunicaciones. Con mil millones de usuarios en el mundo, esta popular «app» ha ampliado a todos sus usuarios y servicios el cifrado «extremo a extremo» en sus comunicaciones, que hasta ahora funcionaba en chats individuales para mensajes de texto.

Esta tecnología, que garantiza automáticamente que sólo el emisor y el receptor de la conversación puedan leer lo enviado y nadie más, ni siquiera WhatsApp, se aplica ahora en conversaciones grupales, llamadas y archivos compartidos. Los mensajes llevan una especie de «candado» del que sólo los sujetos involucrados en la comunicación tienen su código o llave para abrirlo, explica la empresa en un comunicado. Este movimiento de WhatsApp era previsible dada la fuerte presión en el negocio ante la pujanza de plataformas similares de telecomunicaciones más seguras, como Telegram.