Probamos el Samsung Galaxy S9 y tengo dudas: ¿demasiado parecido al modelo anterior?

El nuevo terminal de la firma surcoreana da el salto a las cámaras dobles para no perder el ritmo de la industria, una tendencia que ya está presente en los iPhone o Huawei más avanzados, y que ahora llega a la gama Galaxy después de ingresar en el Note 8 del pasado año, aunque con una diferenciación: la apertura variable

MADRIDActualizado:

Un par de semanas de uso intensivo han servido para darse cuenta de que, sin dejar de ser uno de los mejores smartphones del mercado, el nuevo Samsung Galaxy S9 -sobre todo, su modelo más avanzado, el Galaxy S9 Plus- es más una evolución que una auténtica revolución. Su diseño continuista, junto a las también magníficas prestaciones del modelo anterior, en efecto, hacen que, en el fondo, las diferencias con el Galaxy S8 sean menos abultadas de lo que cabía esperar.

Sí, es cierto que la cámara incorpora, como se puede ver en el vídeo, toda una nueva colección de nuevas capacidades. ¿Pero son todas necesarias? Los «emojis» personalizados, por ejemplo, son un añadido francamente simpático y divertido, pero ya existen varias apps en el mercado gracias a las que se puede hacer exactamente lo mismo con cualquier teléfono... En cuanto a la integración de la realidad aumentada a traves de Bixby, los resultados de su uso continuado dejan un sabor agridulce en la boca.

El reconocedor de alimentos, por ejemplo, que en teoría debería decirnos con solo enfocar la cámara cuántas calorías tiene la comida que vamos a ingerir, resulta que no reconoce un buen número de platos y los confunde con otros. Y lo mismo sucede con muchos monumentos y edificios singulares, o con productos de los que queremos conocer el precio, por lo que esas funciones, que sin duda están bien pensadas, quedan para poco más que para hacer una demo con amigos pero, a la hora de la verdad, tienen muchas probabilidades de fallar. Puede que ese defecto se corrija con el tiempo, con el añadido de más y mejores catálogos de productos, edificios y comidas que garanticen un mayor porcentje de aciertos.

Otro de los puntos característicos del Galaxy S9 Plus era la posibilidad de que el terminal nos reconozca con solo ponerlo delante de nuestra cara. Samsung ya dejó claro que no se trataba de un verdadero modelado tridimensional del rostro, que resulta prácticamente infalible, sino de un sistema hibrido que mezcla el reconocimiento facial clásico con el también convencional reconocimiento de iris. El resultado de la suma de ambos sistemas es un poco mejor que cada uno de ellos por separado, pero no son raras las ocasiones en que el reconocimiento falla por completo y es necesario marcar el código de seguridad si queremos acceder al teléfono. Al final, compensa desactivar esa función y volver al sensor de huellas dactilares...

La calidad de las fotografías, sin embargo, sí que es mejor que la del modelo anterior, especialmente en ambientes poco iluminados, pero es que el antiguo Galaxy S8 ya hacía una fotos tan buenas que, sinceramente, no merece la pena cambiarlo por el S9 solo por ese plus de calidad fotográfica. En definitiva, a pesar de sus especificaciones de lujo, de su cuidado diseño, de los materiales premium y de las mejoras técnicas, este nuevo Galaxy S9 no termina de despegarse del modelo anterior, con el que comparte más de lo que sería deseable.