Henrik5000

La inteligencia artificial y la salud: un mercado en auge

Este sector podría alcanzar 6.600 millones de dólares en 2021, frente a 634 millones en 2014, estima la consultora Frost and Sullivan

MADRIDActualizado:

Los avances tecnológicos también tienen su impacto (y encaje) en los avances médicos. Es más, la gran mayoría de ocasiones lo segundo ha dependido directa o indirectamente de lo primero. Pero ante la montaña de datos personales que manejamos hoy en día y el auge de los sistemas informáticos basados en inteligencia artificial cabría esperar un cambio importante en los próximos años.

«¿Y si el médico de mañana es un programa de ordenador?», se preguntan desde AFP. Y pueden acertar porque el negocio de sistemas «inteligentes» han empezado a trastocar al sector de la salud. Ambos, juntos y no revueltos, están en auge, sobre todo por el impulso de empresas y «startups» de Silicon Valley, la cuna de la tecnología. Como es el caso de los llamados «chatbots» -programas automáticos que establecen un lenguaje natural- puede que desempeñen un papel clave en el futuro como métodos de comunicación entre paciente-médico.

La inteligencia artificial se está movimiento rápidamente hacia el mundo de la medicina. Según las previsiones de la consultora Frost and Sullivan, el negocio de sistemas médicos inteligentes moverán en 2021 más de 6.600 millones de dólares (5.900 millones de euros) frente a los 634 millones de dólares (567 millones de euros) que se registraron en 2014. Los expertos apuntan a una razón: el desarrollo y popularización de los dispositivos móviles.

Entre los principales desafíos que debe afrontar la tecnología en el campo médico se encuentran mejorar los prediagnósticos médicos, el seguimiento en tiempo real de patologías, la automatización de algunos procesos o la atención más eficiente. De forma que todo lo que ha venido a englobarse en el término eHealth debe formar parte de una estrategia transversal en la que todo sume y no reste.

Un estudio de la Universidad de California pone de manifiesto que la precisión de dispositivos «wearables» tipo Apple Watch pueden ayudar a detectar latidos anormales gracias a sus sensores integrados y sus pulsómetros. Una oportunidad para obtener datos de primera mano y atender una enfermedad en las primeras fases. Las redes sociales reflejan algunos aspectos de la vida de las personas incluso algunos más íntimos. Investigadores también de la Universidad de Nottingham de Gran Bretaña crearon hace un año un algoritmo capaz de predecir ataques cardíacos mejor incluso que los médicos que utilizan pautas convencionales.

Investigadores de las universidades de Harvard y Vermont han desarrollado un sistema informático basado en algoritmos capaz de identificar casos de depresión mediante el análisis de las imágenes publicadas en Instagram. Parte de algunos parámetros y estudios cromáticos que establecen que los colores azul, gris o negro, que transmiten pesimismo. De tal forma que las personas bajo el influjo de la depresión son más propensas a aplicar filtros de estas tonalidades. La inteligencia artificial también puede ayudar a predecir la depresión y otros trastornos psicológicos. Según el investigador Jessica Ribeiro, de la Universidad de Florida, puede diagnosticar casos con un 80% a 90% de precisión y, con ello, anticiparse ante posibles suicidios futuros.

Alphabet, empresa matriz que dirige otras firmas como Google, también es otro gigante que ha dado muestra de interés en el campo médico. A través de su división Deep Mind utiliza la inteligencia artificial para dotarle a los médicos de herramientas útiles para poder evaluar las posibilidades de extenderse un cáncer así como averiguar el tipo de tratamiento que mejor le convenga al paciente. Son algunos ejemplos a los que también han empezado a trabajar otras empresas tecnológicas como IBM, Intel o, incluso, Microsoft.

Porque no solo los datos médicos están aún sin explotar a través de técnicas de análisis Big Data, aunque conlleva algunas limitaciones por cuestiones de protección de datos. Pero hay mucho más que la tecnología puede hacer. El empleo de la robótica y exoesqueletos es también muy prometedor para, entre otras cosas, en terapias físicas y rehabilitación.