Steve Wozniak, cofundador de Apple
Steve Wozniak, cofundador de Apple - ABC
ENTREVISTA

Wozniak: «En algún momento, el móvil tendrá sentimientos y pensamientos propios»

El confundador de Apple, junto a Steve Jobs, relata a ABC que el futuro de la tecnología de consumo es hacerla «invisible»

Confía en que los robots humanoides sean mejor que las personas

MADRIDActualizado:

Su nombre se asocia a una manzana mordida, aunque lleve media vida sin pegarle un bocado desde dentro. Formó parte, junto con Steve Jobs, del tándem que hizo posible la composición del primer ordenador personal de la historia. Allá por 1976, aunque la trayectoria de Steve Wozniak ha permanecido ajena a Apple. La eclosión de la empresa como multinacional (y como negocio) no la vivió en primera persona. Está dedicado a tiempo completo a pasearse por distintos eventos y saraos tecnológicos en todos los países con su retahíla de consejos a emprendedores.

Pensando en grande

A sus 65 años, peinando canas y vestido de riguroso negro betún, aún recuerda aquellos primeros años cuando rodeado de chips, cables y bocetos en papel se soñaba con un producto electrónico capaz de ayudar a las personas en sus tareas. El embrión de la computación personal tal y como se conoce en la actualidad se había desarrollado. Echando la mirada atrás, y mostrando su admiración hacia la marca de la que colocó su primera piedra, afirma que no se imaginaba hasta dónde ha podido llegar Apple en la actualidad. Y va más allá, volviendo a enterrar un mito que permanecía en el imaginario de sus seguidores. «Nunca diseñamos nuevos productos en el garaje. No diseñamos nada, ni el negocio. Es una historia inventada». El crecimiento vino después de dejar la empresa en 1985. «Todas las grandes compañías también comienzan con proyectos pequeños y van creciendo poco a poco. No pensábamos en ser gigantes cuando empezamos».

«Nunca diseñamos nuevos productos en el garaje. No diseñamos nada, ni el negocio»

«Todas las grandes compañías también comienzan con proyectos pequeños y van creciendo poco a poco»

Sí constata «Woz» durante una entrevista concedida a ABC que si una empresa «se queda en el mismo sitio ganando dinero no puede seguir dando el siguiente paso». A su juicio, Apple «todavía es una empresa que se está descubriendo y es casi como una startup». De hecho, incluso descarta que el fabricante del iPhone haya perdido frescura y creatividad en los últimos años. «Ha dado muchos pasos hacia vender valores y estilo de vida más que en productos». Y pone de ejemplo el reciente lanzamiento del Apple Watch, el reloj inteligente de la marca, que está enfocado a la personalización al contar múltiples versiones.

Mi amigo el móvil

Con motivo de su periplo madrileño, donde esta semana ha asistido a varios foros, entre ellos el World of Business Ideas de Madrid, Wozniak insiste en la idea de que su objetivo en su vida «no fue ganar dinero», sino crear «buenos ordenadores». Sin embargo, el uso de estas máquinas a nivel personal está cada vez más en caída en beneficio de los dispositivos móviles. «La evolución ahora es cada vez más grande. Entonces [por los inicios] teníamos que forzar el proceso y todo sucedía de manera más natural. El móvil se está convirtiendo en casi un amigo. Hace más cosas que los humanos. En algún momento se convertirá en un ser humano con sentimientos y pensamientos propios», vaticina.

«Todo lo que haga la vida más fácil y que sea una tecnología invisible triunfará»

Desde hace décadas, el teléfono móvil está en el centro de la vida digital. La popularización del «smartphone» lo ha elevado al podio de los productos electrónicos más vendidos. Pero aún está en sus primeras fases. «Por supuesto, se puede mejorar en el futuro», vaticina. «Como ingeniero me gustaría que todo el software fuese “open source” y que las personas se sienten a mejorarlo y dotarlo de sus propias funcionalidades. Google no mercantiliza Android, hace dinero de la publicidad, mientras que Apple gana dinero de hacer buenos productos».

Apuesta por el software abierto

Actualmente, el software que incluyen los teléfonos inteligentes está únicamente pensado para «mostrar en pantalla la información que hay en el mundo», aunque en unos años deberá ser «más natural» y «convertirse en algo invisible». A su juicio, aún no se ha descubierto la «próxima gran cosa», pero lo que tiene claro es que la forma de manejar los dispositivos actuales no es natural, aunque duda acerca de si la siguiente revolución vendrá en forma de reloj o gafas. «Todo lo que haga la vida más fácil y que sea una tecnología invisible triunfará».

Ese impulso inteligente que va abriéndose camino en las máquinas tiene en la Inteligencia Artificial un nuevo reto, pese a generar cierta controversia en la comunidad científica. No hay unanimidad. ¿Será pernicioso? ¿Tal vez aportará más beneficios que problemas? La idea de que los robots sean equiparables a los seres humanos puede llegar a aturdir, sí, pero ¿se puede confiar en un futuro benévolo y esperanzador? Para Wozniak, no obstante, no hay opción para hacer este tipo de cuestionamientos: «Cuando la tecnología llega no hay manera de sortearla. Llegaremos a un punto en que las máquinas piensen por sí solas y no tengan que ser dictadas por las personas, ya que aprenderán a resolver problemas. Esperemos que sean mejores que los seres humanos».