Detalle del Sony LF-S50G, un nuevo altavoz inteligente que integra Google Assistant
Detalle del Sony LF-S50G, un nuevo altavoz inteligente que integra Google Assistant - ABC
IFA 2017

El salón de casa lleva la voz cantante en la revolución digital

Los fabricantes de tecnología de consumo cierran el círculo de internet con la apuesta por los asistentes virtuales en forma de altavoz para el hogar en una edición sin grandes anuncios

MADRIDActualizado:

La época de los grandes anuncios y las despampanantes subidas de telón han pasado en la industria de la tecnología de consumo. Las filtraciones y los adelantos han roto con la magia. Lógico por otro lado. Todas las marcas quieren ser las primeras. Ser primero implica llevarse no solo los focos sino dar la sensación de cara al graderío que son pioneros. Y la novedad manda en este sector. Lo nuevo nuevísimo vende.

Aquellas marcas que pueden permitírselo, las pudientes, como Apple o Samsung (y cada vez más, Huawei) pasan de largo de este tipo de ferias como IFA para concentrarse en sus propios eventos alternativos que les garantiza su momento de gloria. En uno de esos llegó, recientemente, el Galaxy Note 8, un terminal de grandes dimensiones que ha servicio de banco de pruebas todos estos años para la firma surcoreana y que, en esta ocasión, se ha sumado a la tendencia de las dobles cámaras. Y en otra de esas, el 12 de septiembre, aparecerá el próximo iPhone, el terminal estrella de la americana y el espejo donde mirar por el resto de competidores.

La búsqueda del centro del hogar pasa por la voz

Esta edición de la feria germana ha dejado en claro que la voz es la gran protagonista del futuro, al menos a corto plazo. Los asistentes virtuales que empiezan a integrarse dentro de los llamados altavoces inteligentes han brillado por encima de los demás productos tecnológicos. En la búsqueda del nuevo centro del hogar, estos «gadgets» proponen servir de puente para la gestión del resto de aparatos electrónicos, muchos de ellos empiezan a mutar al conectarse.

De ahí que, después que Amazon y Google iniciaran la pelea, el resto de fabricantes hayan optado por llevar sus propias propuestas. En el caso de Apple, por ejemplo, su HomePod aún no se encuentra disponible, pero ha contribuido a abrir la veda de una forma de interactuar entre el ser humano y la máquina. La guerra de los asistentes no ha hecho más que comenzar. Ya se han producido alianzas, como las protagonizadas por Microsoft y Amazon que se han unido para cruzar datos de sus software Cortana y Alexa.

En esta carrera empieza a abrirse camino Google, que su sistema Assistant ya se ha integrado en algunos altavoces presentados durante la feria como el de Sony, cilíndrico y de pequeñas dimensiones. Controlado por este asistente, el LF-S50G permitirá controlar los altavoces, electrodomésticos y servicios digitales (Spotify, Google Play Music…) compatibles a través de instrucciones por voz. Dispone de un panel con luces LED en donde se mostrará la hora y, dado su diseño y naturaleza, ofrecerá un sonido periférico de 360 grados. Promesa cumplida también la de Panasonic que ha hecho lo propio con el SC-GA10, su primer altavoz inteligente que servirá de antesala para invocar a Assistant, y con él activo, pedirle que ponga música (Deezer, Spotify… ) o consultar la información del tiempo. A diferencia de otros rivales, su estética es cuadrada y sobria, por lo que ofrece un audio direccional de 180 grados.

El electrodoméstico quiere su propia revolución

Y eso lleva al siguiente escenario. Los electrodomésticos han despertado. Quieren dejar de ser la cenicienta de la tecnología de consumo. Quieren vivir su propia revolución digital. De ahí que en plena era de la llamada «Internet de las Cosas», que propone que los aparatos mundanos amplíen sus funciones gracias a internet, los fabricantes hayan abrazado esta concepción para lucirse cada año con sus ideas.

Termostatos inteligentes, televisores inteligentes, lavadoras inteligentes, radiadores inteligentes. La etiqueta «smart» lo inunda todo. Pero cobra mayor relevancia el esfuerzo por llevar los avances en Inteligencia Artificial a este escenario logrando, así, que se automaticen algunas tareas domésticas como la compra de detergente o alimentos. Firmas como LG, Samsung, Philips, Siemens y otras menos veteranas como Neato, Tado, Netatmo se han sumado a la causa. La idea con la que trabajan es el «todo conectado».

No ha quedado ahí la cosa, puesto que la voz empieza a ser ya la nueva pantalla, Siemens, por ejemplo, ha introducido Mykei, un asistente doméstico pensado para la cocina. «Hablará» y se entenderá con el resto de electrodomésticos concebidos para este entorno en donde tanto tiempo pasan las familias. Conectado a internet, no sólo se comunicará contigo a través de expresiones faciales, movimiento y habla, sino que también proporcionará nuevas posibilidades para compartir experiencias en la cocina en tiempo real, además de controlar cómodamente toda la gama de funciones de la gama de electrodomésticos con tecnología Home Connect.

La idea es agilizar los procesos y facilitar la vida de las personas. Lo que pueda hacer la máquina, que lo haga. Un pinche de cocina excepcional que no solo muestra paso a paso las recetas, sino que también es fuente de inspiración. El concepto, todavía en desarrollo, sabrá por ejemplo cuánto tiempo le queda al pastel en el horno, que alimentos hay en el frigorífico o, incluso, podrá acceder a tu música favorita para poder escucharla mientras cocinas. Pero los auriculares tampoco quieren perderse en embrollos tecnológicos. También han añadido su propio asistente virtual como lo hiciera Apple con sus AirPods. Son los casos de Bang & Olufsen o Samsung IconX.

El móvil tiene aún algo que decir

Sin ser una feria exclusivamente pensada para la telefonía móvil, al tratarse éste del aparato electrónico más importante de los últimos tiempos no se puede escapar la oportunidad de anunciar nuevos modelos. LG, con su flamante V30, se ha puesto el traje de ganador de IFA 2017 y se ha llevado los elogios de todos. Se trata de su respuesta al Galaxy S8 y Note 8 de Samsung, que por méritos propios puede presumir hasta la fecha de contar con los móviles con mejor consideración hasta la fecha.

Pero la otra gran firma coreana, pese a sus pobres ventas del G6, al menos en España, ha puesto toda la carne en el asador con su nuevo buque insignia, convertido ya, de facto, en candidato a mejor «smartphone» del año. Y no es de extrañar visto lo visto. Altas prestaciones, diseño vanguardista y una apuesta nuevamente por las dobles lentes le llevan a pelear por el cetro de la industria. Quedará por ver cómo responde el mercado, pero ya se sabe que no siempre se puede ser uno de los mejores y, a su vez, triunfar económicamente.

El G30 incorpora una alucinante pantalla OLED, pero desde una perspectiva diferente. Se trata de una tecnología P-OLED que sustituye una capa de cristal por plástico y, sin perder calidad de imagen, logra dotarle de mayor resistencia y durabilidad. Destaca especialmente por su apuesta por el vídeo y añadiendo funciones cinematográficas. Eso sí, prescinde de una de las señas de identidad de la gama, la pequeña doble pantalla. A nivel estético, recuerda más al Galaxy S8 que al LG G6. El dispositivo llega con pantalla FullVision sin marco y una relación de aspecto alargada de 18:9. El nuevo terminal del fabricante asiático incorpora un panel de 6 pulgadas, y ofrece una definición HD+ de 2.880 x 1.440 píxeles.

Sony tampoco tira la toalla. Moviéndose al margen de las tendencias de las grandes pantallas. No se sube al carro. Va más bien por su cuenta, que tampoco quiere decir que sea algo negativo. Hoy en día la mayoría de teléfonos se parecen entre sí, salvo pequeños matices. La firma japonesa ha apostado por marcos grandes pero por lo que mejor sabe hacer, la cámara.

Con una ficha técnica que cumple con las exigencias de los gama altas, los nuevos Xperia XZ1 aterrizan con escáner 3D incluso, que permite escanear objetos y rostros en tres dimensiones a través de la cámara. Entre las posibilidades de este programa se incluye la creación de un avatar para emplearlo en las distintas opciones de realidad aumentada de la cámara. A favor, su precio, de 699 euros, una cifra por debajo de los mil euros que ya han alcanzado los nuevos Note 8 y bien seguro los próximos iPhone.

La realidad mixta es la próxima tendencia

El pasado año fue la prueba de fuego de la realidad virtual. Las expectativas eran muy elevadas pero por culpa de varios factores, entre los que se encuentran su precio y limitados catálogos de experiencia, no ha cuajado como se esperaba. Salvo Sony, con sus PlayStation VR, y Samsung, con Gear VR, la mayoría de fabricantes han tenido impactos mediocres.

Microsoft ha salido victoriosa, no obstante, con su apuesta por otra visión, la realidad mixta, que cruza ambas tecnologías -realidad virtual y realidad aumentada-. El resultado, su propia plataforma, Windows Mixed Reality, de la que han surgido ya varias propuestas por parte de Lenovo, Asus, Dell o Acer. A diferencia de otras tecnologías inmersivas, estos cascos o visores cuentan con sensores integrados que permiten tomar imágenes del exterior y hacer un seguimiento de los movimientos del usuario. Todos los dispositivos logran una tasa de refresco de 90 Hz y resoluciones de 1.440 x 1.440 píxeles, con la excepción de Asus, que llega a una definición 3K.

Con estos aparatos se pondrá decidir, en función de las necesidades, si consumir contenidos inmersivos en realidad virtual -una tecnología que genera un mundo interactivo y alternativos sobre nuestros ojos- o, por ende, realidad aumentada -que superpone objetos virtuales sobre una imagen real-. Con ellos se abre el camino a experiencias productivas en las que los usuarios puedan integrar en sus procesos industriales y laborales.