EFEMÉRIDES

MacBook Air: diez años del portátil más fino que definió el presente de la informática

Con solo 0.4 centímetros de grosor y 1,3 kilogramos de peso, el equipo marcó una época al prescindir de los lectores de discos en una decisión cuestionada entonces

MADRIDActualizado:

Parece que fue ayer, pero ya han pasado diez años desde que el malogrado Steve Jobs asaltara los cielos durante una presentación en lo que anteriormente se conocía como MacWorld. Allí, bajo el influjo de a magia de las presentaciones de producto, hoy ya desaparecidas a golpe de filtración, extrajo de un sobre el MacBook Air, el ordenador portátil más fino del momento.

El equipo, de pequeñas dimensiones y muy transportable, medía tan solo 0,4 centímetros, un alarde notable en ingeniería y diseño que se agolpaba en un portátil cuyo peso no superaba el 1,3 kilogramos. Hasta entonces, estos dispositivos eran pesados y de un tamaño que dificultaba portarlo. Definió el futuro y presente de los ordenadores. Fue un 15 de enero de 2008 en la conferencia anual MacWorld que se destinaba a anunciar los ordenadores de la compañía norteamericana. La cita llegaba tan solo unos días después de la feria de tecnología Consumer Electronic Show, CES para los amigos. Un año que, como curiosidad, fue el de la despedida de Microsoft del que había sido su cofundador Bill Gates.

En su discurso ante unos 4.000 asistentes, Jobs comentó que el MacBook Air empleaba procesadores Core 2 Duo de Intel, que esta firma comprimió en un 60% para adaptarlos a las livianas dimensiones del portátil. Unos procesadores que, entonces, se movían a una velocidad de 1,6 GHz, además de soportar unas 5 horas de autonomía, algo escasas.

El equipo contaba con una carcasa realizada completamente en aluminio y ocupaba un 56% menos de volumen que otros portátiles. Había dos versiones, de pantalla retroiluminada por LED de 11.6 pulgadas (y resolución 1.366 x 768 píxeles) o 13.3 pulgadas (1.440 x 900 píxeles). La compañía, además, presentó un «trackpad multi-touch» de gran precisión y un sistema de almacenamiento con una unidad de estado sólido o SSD.

Pero lo que más llamó la atención y generó intensos debates fue que el equipo prescindía de lector de discos para CD y DVD. El formato físico tenía los días contados. Una característica, para muchos usuarios, necesaria para su manejo, pero desde la perspectiva que otorga el tiempo ahora se aprecia un movimiento importante dada la dinámica que ha sufrido la industria al migrar y ofrecer los contenidos multimedia a través de servicios digitales en «streaming» y el impulso de la tecnología en la «nube».

Otra decisión cuestionada fue que dejó un único puerto USB y un puerto «minijack» de 3.5 pulgadas. Su precio, sin embargo, no estaba destinado al gran público (1.700 dólares). Curiosamente, la compañía norteamericana ha abandonado por completo este modelo de portátil y se ha centrado, en los últimos años, en renovar los MacBook Pro par hacerlos más finos y con mayores prestaciones técnicas, así como introducir una nueva categoría bajo el simple nombre de MacBook, que ofrece versiones de 12 pulgadas y tmabién cuenta con un diseño liviano.