Estos están programados para bailar una coreografía
Estos están programados para bailar una coreografía - b. díaz

Abre sus puertas en Madrid el primer Museo de España dedicado a los robots

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Nao habla 19 idiomas, te recibe con un saludo y siempre espera a que contestes. Es simpático y amigable, pero también muy independiente. Juega al fútbol con sus amigos y, si oye las primeras notas del «Gangnam style» de PSY, no duda en arrancarse a bailar. Nada de esto sería especial, de no ser porque Nao está hecho de plástico y metal. Es un robot.

Nao es una de las estrellas de The Robot Museum, el primer museo dedicado a los robots en España. Este espacio, con «lo mejor del pasado y del futuro» de la robótica, abrió sus puertas el 14 de noviembre y su intención es dar a conocer al público en general todo ese mundo de cables, metales, ojos de cámaras y software.

Daniel Bayón, director general de Juguetrónica, confiesa que es un fanático de los robots y tras diez años bajo la dirección de la tienda ha podido armar una colección con todos esos robots comerciales que consideraba fascinantes. Por esto abrió el museo..

«El Museo es una extensión de la tienda Juguetrónica. Nace, por un lado, de mi pasión por la robótica y porque conocí a una persona, Pablo Medrano, especialista en robótica de entretenimiento. Fuimos pensando cosas y creamos esto», relata Bayón, mientras explica cada uno de los robots que integran la colección.

La mayor colección

The Robot Museum tiene la colección más grande de robots de Europa y la segunda mayor colección del mundo de perros robóticos AIBO. Bayón destaca que la mayoría de los objetos expuestos ha estado alguna vez en venta y son funcionales. Hay otros casos, como los AIBO, que son ejemplares que nunca han sido utilizados, lo que los hace aún más especiales.

«Los robots son piezas de arte, totalmente», considera Bayón. En el museo se exponen los robots comerciales de la marca Wowwee, diseñados por trabajadores de la NASA; EMROS, el robot funcional más pequeño jamás construido por SEIKO y EPSON, así como una réplica operativa de R2-D2, el androide que acompaña a Anakin y Luke Skywalker, la Princesa Leia, y Obi-Wan Kenobi en «Star Wars».

Pero hay muchos más, como robots de compañía, que tratan de simular las acciones de un ser vivo. Es el caso de Nao que se puede utilizar como acompañante de personas dependientes. También se exhiben prototipos de robots de competencia realizados por equipos de la Universidad de Alcalá de Henares.

«Queremos que el Museo sea inspirador porque buscamos crear interés en la robótica, la industria del futuro», sentencia Bayón.Para motivar a más personas en este «arte» han abierto cursos de robótica. Durante el mes de diciembre, se impartirán los domingos, gratis en la sede del Museo. Garantizan que el usuario podrá crear circuitos y lograr que su robot se mueva. Las visitas al Museo son guiadas y se hacen por grupos limitados. De lunes a viernes en tres horario: 13:00, 17:30 y 20:00. Y los sábados a las 17:30 y 20:00.

Robots con imaginación

Pero Juguetrónica y The Robot Museum no son los únicos en España que se esfuerzan por destacar la ciencia que está detrás de los robots. Desde el laboratorio de robótica de la Universidad Carlos III de Madrid, están tratando de crear robots con «imaginación». Han presentado sus avances este mes en la mayor conferencia internacional de robótica inteligente que se celebra en Japón.

Juan G. Víctores ha explicado en un documento que mediante un software propio, el robot es capaz de, por ejemplo, dibujar algo que le describen y que nunca ha visto.

Hasta ahora muchos robots eran capaces de «reconocer» objetos pero sólo si podían relacionar la imagen en una base de datos. Esperan que esto sea un avance para lograr una interacción más natural entre robots y humanos