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Facebook¿Qué es el oversharing y cómo evitar caer en sus peligros?

Es la sobreexposición de información personal en internet, en particular en las redes sociales a través de los perfiles de los usuarios

MADRIDActualizado:

Los teléfonos móviles inteligentes no son malos de por sí. Demonizar la tecnología es un error demencial, sin lugar a dudas, porque a lo largo de la historia de la Humanidad los avances han permitido el progreso de las sociedades. Aún así, muchos inventos se han empleado para fines negativos y crear daño.

Las redes sociales es un ejemplo relativamente reciente; unos servicios ideados para conectar a los ciudadanos y que gobiernos y grupos han utilizado para controlar y espiar a los ciudadanos. A veces, sin embargo, no somos conscientes de adónde van a ir a parar las imágenes y fotografías que publicamos en nuestros perfiles. Con la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos se promete una mayor seguridad acerca de para qué van a usar las empresa tecnológicas los datos personales.

Aún así, es cierto que muchos usuarios, sobre todo entre los más jóvenes, publican constantemente imágenes personales que, a pesar de sus inocentes intenciones, puede utilizarse por personas con malas intenciones. Esa práctica tiene un nombre, «oversharing». Un comportamiento que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) lo describe como «la sobreexposición de información personal en internet, en particular en las redes sociales a través de los perfiles de los usuarios».

El exceso de información facilitada en internet, así como el comportamiento de los usuarios en las propias redes sociales a través de sus identidades virtuales, suponen una «información fácil de aprovechar por usuarios malintencionados» que facilita la comisión de determinadas conductas que nos pueden ocasionar daños materiales, inmateriales y físicos, lamentan fuentes del organismo regulador.

La fiebre por contar todos los movimientos que uno hace en redes sociales como Facebook o Twitter, subir continuamente imágenes personales o poner además datos de la ubicación puede ser un arma de doble filo. Aunque no es un delito en cuestión, sí puede ser el chantaje o el robo de información personal por medio de algún tipo de técnica. «Cuanta más información se comparta en la red, más riesgo hay de robo y suplantación de identidad», advierten los expertos.

Cómo protegerse

En primer lugar, algo de sentido común: piensa detenidamente lo que vas a publicar al menos durante unos segundos y si crees que desvela demasiados detalles personales o puedes ofender a alguien replanteate si subirlo o no a Facebook o Twitter. Hay que tener en cuenta, además, que la mayoría de plataformas sociales cuentan con funciones para controlar lo que queremos mostrar públicamente o no.

Aunque con el RGPD hay una cierta garantía de saber más o menos cómo trafican con los datos, no está de más configurar la privacidad de la red social para determinar quién puede acceder a tu información e imágenes. Con estas opciones es posible, entre otras cosas, decidir si una imagen la pueden ver todos los contactos o solo unos pocos elegidos, por ejemplo, los amigos más cercanos o familiares. Lo importante es, sin duda, reflexionar antes de publicar información o imágenes, así como evitaer compartir información personal sensible.