WhatsApp, aplicación de mensajería, con más de 1.200 millones de usuarios - ARCHIVO /VIDEO: R.M.BELTRÁN

WhatsappCómo cazar bulos a través de WhatsApp

Los expertos en seguridad informática advierten del crecimiento de los timos y fraudes a través de las aplicaciones de mensajería instantánea

MADRIDActualizado:

«Los malos son cada vez más malos y más listos». Bajo esa premisa se esconde el motor de la ciberdelincuencia, capaz de adaptarse a cualquier entorno y moda con tal de acometer sus actividades, muchas de ellas ilegales y que causan estragos no solo a empresas sino a particulares. Teniendo en cuenta que las aplicaciones de mensajería instantánea están tan extendidas en la sociedad, la propagación de bulos, informaciones falsas y existencia de fraudes son cada vez más habituales.

Con más de 1.200 millones de usuarios en todo el mundo, WhatsApp es el principal objetivo de estas actividades. Este año se ha empezado a observar precisamente la eclosión de los bulos que, en muchos casos, además de generar tensión (como los casos en donde se anuncian supuestos atentados) intentan incluso aprovecharse para robar información privada de las víctimas (como el reciente timo del cupón de Mercadona).

La necesidad de detectar los timos a tiempo es fundamental. La propagación y difusión, además, debería apoyarse en el sentido común, aunque en muchos casos las técnicas utilizadas por grupos de ciberdelincuentes son tan sofisticadas que se hace complicado desenmascararlos. La suplantación de identidad o «phishing» se ha consolidado en las «apps» de mensajería. «Antes era en un mail; ahora están en todos los medios digitales de comunicación que permiten a una persona contactar con otras», señala a este diario Hervé Lambert, Retail Global Consumer Operations Manager de la firma de seguridad informática Panda Security.

«Utilizan [por los cibercriminales] todas las artimañas posibles para robar, ganar dinero y conseguir datos de cualquier tipo y estafar a la gente. Hemos pasado de una situación anterior en donde el ‘malware’ o código malicioso estaba en manos de chavales jóvenes que querían vivir su momento de gloria a toda una ingeniería altamente preparada para ganar exclusivamente dinero», apunta.

Y, por supuesto, servicios digitales tan utilizados como WhatsApp, Facebook Messenger o Telegram es el caldo de cultivo de este tipo de actividades. «En las redes sociales, cuanto más gente haya en un sitio, mejor para los ciberestafadores. Cuando mayor es el potencial de una plataforma, mejor para ellos porque tendrán más opciones de ingresar dinero», lamenta este experto, quien sostiene además el «carácter masivo y social» de estas herramientas sociales para convertirse en objetivos para timos y fraudes, así como la difusión de noticias falsas y bulos. Un escenario, no obstante, que intentan contrarrestar algunas empresas como Google, Facebook o Twitter con nuevas medidas para hacer frente a las llamadas «fake news».

Sin embargo, los expertos apuntan que la difusión de noticias falsas a través de las «apps» tipo WhatsApp es preocupante. Muchas mentiras que acaban por creerse la gente vienen de cualquier parte. A raíz del terrible suceso en mayo en el que cayeron por el hueco de una escalera en Madrid dos jóvenes, por las «apps» de mensajería se enviaban miles de mensajes que se hacían pasar por la familia de uno de ellos en los que se hacían creer que eran los padres quienes lo querían convertir en viral.

«En otras muchas ocasiones, los bulos tratan de perjudicar a empresas concretas», añade Lambert, como las falsas noticias sobre fábricas en las que se explota laboralmente a niños, pintalabios que producen cáncer o incluso el «clásico» mensaje en el que alertan que van a cerrar WhatsApp si no reenvías el mensaje a todos tus contactos.