Todo vale para no tener que pagar por un nuevo cargador
Todo vale para no tener que pagar por un nuevo cargador - Fotolia

Cinco sencillos trucos para evitar que el cable de tu «smartphone» se rompa

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A pesar de que es -después del propio móvil- uno de los utensilios que más utilizamos a diario, el cargador suele caracterizarse por dar fallos después de utilizarlo durante un breve período de tiempo. El problema usualmente suele estar en el cable, el cual tiende a partirse por los extremos debido al mal embalaje o, simplemente, por la falta de cuidado con la que enganchamos nuestro teléfono a la corriente. Por ello, la versión digital de la «BBC» ha subido hoy a su web una serie de consejos para evitar que este utensilio se rompa y tengamos que dejarnos una buena cantidad de euros en adquirir uno nuevo

1-Enrollar un muelle alrededor del cable

Usualmente, las partes de los cargadores que se suelen romper antes son los cables. Y, de forma más específica, los bordes de estos. Por ello, desde la «BBC» aseguran que lo idóneo para evitar que se partan es enrollar a su alrededor un pequeño muelle. De esta forma, evitaremos que se doblen y que su funda exterior se termine pelando. En el caso de que no tengas, no tienes más que usar el de un bolígrafo viejo que ya estés cansado de ver por casa. Sin duda, una solución sencilla, rápida y barata.

2-Usar una pajita

En el caso de que no tengas un muelle que poner alrededor del borde del cable, lo mejor es coger una pajita de las que usamos a diario para beber. Para reforzar esta sección del cargador no hay más que cortarla por la mitad, rodear con ella la parte a la que se le quiera aplicar una protección extra y, finalmente, unirla de nuevo haciendo que se funda al calor de la llama de un mechero. Ten cuidado, pues demasiado fuego puede provocar problemas de conexión. Una forma algo más compleja de evitar tener que pagar pero, sin duda, efectiva y fácil de llevar a cabo.

3-Cinta adhesiva y una hoja de papel

Si careces de muelles y pajitas, la forma más sencilla de evitar que el cable se parta es rodearlo con una hoja de papel de cierto grosor y, tras darle varias vueltas, unirla mediante cinta americana. Puede parecer que se conseguiría el mismo efecto únicamente con el adhesivo, pero lo cierto es que no suele ofrecer la misma rigidez que un folio con la suficiente consistencia.

4-Enrollar el cable correctamente

Usualmente, la mayor parte de las roturas de los cables se suceden cuando estos se guardan, y no cuando los estamos utilizando. La razón es sencilla: los enrollamos formando ochos y, al terminar, hacemos un nudo con la parte que nos sobra para impedir que nuestra «obra de arte» se mueva. No puede haber error mayor. ¿Cuál es la forma correcta? Simplemente, hacer círculos con el cable con el objetivo de evitar que haya la más mínima tensión en él.

5-Evitar tirones

Es cierto que la mayor parte de las roturas de cables se suceden cuando guardamos el cargador. Sin embargo, es igual de verdad que, cuando nuestro «smartphone» está conectado, solemos tirar del cable de un lado para otro mientras utilizamos el móvil. Esta práctica tan recurrente es sumamente dañina y suele terminar en rotura segura. Lo mismo sucede con el desagradable momento en el que alguien se enreda con el cable. Una situación que suele terminar con el cargador y el teléfono rotos.