Daniel Ek, CEO de Spotify
Daniel Ek, CEO de Spotify - Efe

Un usuario de Spotify gana 235.000 euros en un mes con una lista de reproducción falsa

El individuo, cuya IP está ubicada en Bulgaria, «estiró» las normas de esta plataforma para hacer fortuna

MadridActualizado:

Hecha la ley, hecha la trampa. Un usuario de Spotify habría ganado unos 288.000 euros (235.000 euros al cambio) «estirando» las normas de esta conocida plataforma de reproducción de «streaming» que en los últimos años se ha convertido en el espejo donde mirar sobre el futuro de la distribución de contenidos digitales.

Según se desprende de una investigación publicada por «Music Business Worldwide», la lista «Soulful Music» esconde tras de sí una máquina de hacer dinero. Una estafa que, por otro lado, podría ser legal. La clave de esta historia está en que «Soulful Music» es una de las listas de reproducción más populares de Spotify. Es la número 25 del mundo y la undécima de Estados Unidos. Su IP es de Bulgaria y ha encontrado la manera de ganar miles de euros en «royalties» forzando las normas de esta plataforma.

Las canciones apenas superan los 30 segundos, el mínimo establecido por Spotify
Las canciones apenas superan los 30 segundos, el mínimo establecido por Spotify

Para ello subieron 467 canciones propias de algo más de 30 segundos (el mínimo que permite Spotify), aunque los primeros temas de la lista eran algo más largos, se supone que para no levantar sospechas. Después se cree que «Soulful Music» creó 1.200 usuarios premium para Spotify y les puso a escuchar la lista en bucle durante todo el día. Sorprende que, para ser una de las más populares del mundo, no llegue a los 2.000 suscriptores.

El caso es que, con esos usuarios ficticios, consiguió para su lista unos 72 millones de reproducciones mensuales. Si Spotify paga 0,004 dólares por cada reproducción, «Soulful Music» pudo ganar como mínimo 288.000 dólares con sus breves canciones. Todavía se está investigando si este hecho supone una estafa o solo un caso de abuso.

De momento, la compañía sueca eliminó las canciones de su plataforma y vigila muy de cerca otras prácticas similares para que nadie más se haga de oro con unos derechos de autor ficticios tanto por las canciones (de apenas medio minuto) como por los oyentes (creados por el mismo autor de las canciones).