El coste de reparación del nuevo iPhone puede ser un problema para los compradores
El coste de reparación del nuevo iPhone puede ser un problema para los compradores - STATISTA

El iPhone X: el más moderno... y el más frágil

Un estudio realizado por SquareTrade muestra que el último dispositivo lanzado por Apple es el más quebradizo de toda la gama iPhone

MadridActualizado:

El pasado 3 de noviembre Apple sacó a la venta su último dispositivo: el iPhone X. Miles de personas en todo el mundo se agolparon en las tiendas oficiales de la compañía estadounidense para adquirirlo. Su precio, se puede comprar a partir de los 1.159 euros, no era un problema. La multitud necesitaba probar las últimas integraciones tecnológicas que posee el nuevo smartphone de Apple. Pero no todo son buenas noticias. Hay una característica del nuevo iPhone que puede conllevar más de un problema al comprador: su fragilidad.

Según la compañía especializada en planes de protección de dispositivos móviles SquareTrade, el iPhone X es el más frágil de su gama. A esta conclusión han llegado después de realizarle un test de fragilidad, el cual ha dado resultados muy negativos, debido sobre todo a la pantalla completa de vidrio que dispone y la falta de botón de inicio.

Durante las pruebas, según SquareTrade, el iPhone X sufre problemas después de una caída, ya sea frontal, lateral o trasera. Aparte de las roturas físicas en la pantalla, también sufre fallos internos que provocan la disfuncionalidad de algunas de sus últimas novedades, como el sistema de reconocimiento facial. Desde SquareTrade, estos resultados «pueden llevar a muchos a cuestionar si vale la pena la inversión».

La fragilidad del último iPhone y su gran coste hacen dudar de la rentabilidad de la compra, sobre todo porque los costes de reparación del dispositivo pueden hacer disparar el precio (ver el gráfico elaborado por el portal Statista) de la inversión en más de un 50% de los casi 1.200 euros de su coste inicial. Los técnicos de SquareTrade comprobaron que el iPhone X tiene una pantalla OLED «más fina y más costosa»; una placa base más pequeña, múltiples cables y una batería separada que es «más difícil de quitar». A causa de todo esto, Apple cobra hasta 321 euros por sustituir la pantalla frontal y unos 611 euros por otras reparaciones, ha afirmado la compañía de planes de protección.

El director creativo de SquareTrade, Jason Siciliano, ha calificado al nuevo iPhone como un producto de «alto riesgo» por su fragilidad y por las costosas tarifas de reparación que cobra Apple en la mayoría de los arreglos.