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Las Smart TV que decoran tu casa

Las pantallas de televisión se reinventan para convertirse en un elemento más de la decoración, sin dejar de lado la más avanzada tecnología

Signature W7
Signature W7 - LG
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Si los inventores de la televisión vivieran hoy, alucinarían con la evolución del diseño de los televisores. Las descomunales y aparatosas pantallas de tubo se han convertido en objetos dignos ya de exponerse en un museo. Los modelos ultra-mega-delgados y de grandes dimensiones han conquistado los corazones de los usuarios y ahora dan un paso más.

Los nuevos televisores quieren enamorar al primer vistazo y se visten de alta costura para adornar como un elemento decorativo más en el hogar. He aquí algunos ejemplos de televisores deluxe por fuera (y cargados de la última tecnología por dentro), que van entrar inmediatamente en tu lista de objetos de deseo.

Samsung The Frame

The Frame
The Frame - Samsung

Que fuera presentada en París en el seno del Museo del Louvre ya dice mucho de las aspiraciones de esta singular tele: The Frame se transforma en una obra de arte, en un cuadro de los que acaparan todas las miradas. Se mimetiza con el resto de piezas y pasa desapercibida, hasta el punto de que es muy difícil distinguirla al lado de otros cuadros. Es una elección perfecta para quienes aborrecen que el televisor robe todo el protagonismo en el salón y lo ocultan. En el “modo arte” se camufla completamente y destaca, pero por la pintura o fotografía expuesta en la pared, no por la tele en sí. Una idea genial no solo a nivel estético, sino también práctica por el ahorro de espacio que supone colgarla.

The Frame
The Frame - Samsung

Desarrollado en colaboración con el suizo Yves Béhar, uno de los diseñadores maestros contemporáneos, se puede elegir entre tres acabados para el marco (wengué, beis y blanco), que es intercambiable, y dos tamaños (55 y 65 pulgadas). Viene con obras de arte de reconocidos artistas precargadas (y se pueden comprar más con unos clics desde el Art Store) y muestra también cualquier fotografía, por ejemplo, una capturada con el smartphone. Lanzada en Casa Decor de la mano del interiorista Guille García-Hoz, está equipada con la nueva “conexión casi invisible” (un cable óptico transparente) y el montaje en pared “No Gap” de Samsung, lo que permite a los usuarios encajarlo sin problemas en cualquier lugar sin que los antiestéticos cables supongan un problema. Su precio no es tan elevado: la pequeña cuesta 1.999 euros y mientras que la de mayor tamaño se vende por 2.999 euros.

Loewe Bild 9

Bild 9
Bild 9 - Loewe

Aparte de un marco vistoso, otro elemento que marca la diferencia decorativa es el soporte. Nada de bases aburridas a la vista, sino todo lo contrario. Y tanto por la forma como por los materiales y colores. En esa línea, este modelo del fabricante alemán destaca por su estilosa peana de acero dorada mate (también se vende en gris grafito). Confiere a la TV un aire escultórico muy elegante. Se inspira en los dorados años 20, la escuela Bauhaus y el art déco. Combinada con los 7 milímetros de grosor de la pantalla seduce al instante. En ese diseño minimalista está integrada una barra de sonido que aparece o desaparece de forma automática cuando se enciende o apaga el televisor. La parte de atrás se viste con sus mejores galas: está recubierta con un tejido que tapa los cables y conexiones. El de 55 pulgadas vale 6.499 euros, el de 65 pulgadas, 8.499 euros, y la peana dorada, 2.999 euros.

Sony BRAVIA Serie A1

Bravia Serie A1
Bravia Serie A1 - Sony

Menos es más en este televisor con un diseño rompedor inspirado en una 'A', ya que al verla de perfil recuerda a esa letra. De frente, parece un marco de fotos gigante, casi todo es pantalla. Cuenta con un grosor de tan solo 7,8 milímetros, y no incorpora altavoces sino que la propia pantalla actúa como uno. El sonido sale directamente de ella, produciendo una sensación completamente nueva en el espectador. Se apoya sobre el suelo o una mesa mediante un soporte tipo caballete, que oculta todos los cables y un potente subwoofer, y se pliega para colgar la tele de la pared. La de 55 pulgadas se comercializa por 4.000 euros y la de 65 por 6.000 euros.

Samsung SERIF TV

SERIF TV
SERIF TV - Samsung

Puede presumir de ser una tele con alma decorativa. Impacta por su diseño, sencillo y sofisticado a la vez, entre moderno y vintage, en una palabra: superoriginal. Algo que no extraña si tenemos en cuenta que la han diseñado los hermanos franceses Ronan y Erwan Bouroullec. Para crearla se inspiraron en la letra i mayúscula de la tipografía Sarifa. De esta manera, los palitos inferior y superior de la I aportan, respectivamente, una base sólida de para colocarla sin necesidad de peana y un pequeño estante. Una propuesta única que se vende en tres tamaños, 24, 32 y 40 pulgadas. Excepto el más pequeño, los otros es posible apoyarlos sobre unas atractivas patas.

Cómo no, en esta tendencia donde la estética importa tanto como la tecnología, las partes traseras de los televisores lucen igual de bien que por delante. En el caso de SERIF TV, un panel de tela magnética esconde las conexiones y los cables. Las dos más grandes se pueden comprar en blanco o azul marino (por 1.499 euros y 999 euros), la mini en blanco o rojo (699 euros).

LG Signature

Signature W7
Signature W7 - LG

Sí, las teles superfinas también son tendencia y un plus en decoración. Pero este modelo de televisor eleva el nivel a delgadez extrema: tan solo 2,7 milímetros de grosor, una medida nunca antes vista en un televisor, ni siquiera en los móviles más esbeltos. Está pensado para colgarlo o, mejor dicho, adherirlo mediante imanes a una estructura especial finísima (2 mm) fijada en la pared. ¿Los cables y conexiones? Se encuentran en una barra de sonido (Dolby Atmos) que complementa a esta pantalla flexible (ambos se unen con un cable hiperfino). Esta singular ventana al mundo se vende en 65 pulgadas (8.999 euros) y 77 pulgadas (19.000 euros).

Bang & Olufsen BeoVision 14

Bang & Olufsen
Bang & Olufsen - BeoVision 14

Nada más verla la amarás por ese look tan lujoso que resulta de mezclar el cristal antirreflejos de la pantalla, el marco de aluminio y la cubierta del altavoz hecha de forma artesanal con delicadas láminas de madera de roble. Esta última se puede intercambiar por otras, también de tela de diferentes colores, para personalizar la tele o por si renuevas la decoración y ya no te encaja. En la última versión, denominada Cool Modern Collection, el borde metálico del televisor viene en tonos bronce. La de 40 pulgadas con roble y soporte fijo vale 6.780 euros y la misma, pero en 50 pulgadas, 8.980 euros.

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