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Salud y fitness

El adiós al reloj o cómo correr por sensaciones

La nueva tendencia del running es olvidarse del tiempo y dejarse llevar

Correr sin reloj, la mejor forma de evadirte y sentir tu cuerpo
Correr sin reloj, la mejor forma de evadirte y sentir tu cuerpo - Pixabay
ActualizadoMaría AguirreMaría Aguirre ColaboradorSeguirLeer despuésCompartir

Si te gusta el running o al menos lo practicas de forma activa, es posible que hayas detectado una tendencia que empieza a sacar la cabeza especialmente entre algunos atletas expertos: correr por sensaciones. No tienes que revisarte la vista si crees observar a corredores que acuden a una carrera sin ningún pulsómetro o reloj en su muñeca; tampoco están locos, simplemente han decidido experimentar la sensación de dejar a un lado el cronómetro para concentrarse exclusivamente en su cuerpo.

El running es un deporte que goza desde hace tiempo de una salud exquisita, hay incluso personas que llevan años con esta disciplina como uno de los pilares de su vida. Uno de sus grandes secretos es que te permite marcarte nuevos retos de manera permanente y casi infinita basados en distancias, marcas o desniveles, pero es cierto que a medida que pasan los años, puedes desmotivarte un poco al perder la perspectiva del motivo fundamental por el que te enganchaste tanto cuando te calzaste las zapatillas por primera vez.

Esa sensación de disfrutar y sentirte libre pese a ir sufriendo es lo que recupera el correr sin estar pendiente de un aparato que te marque los pasos. Elisa Pérez Garabatos, Public Relations Executive de ASICS y experta runner, lo explica a la perfección: «Todos los corredores pueden, en algún momento de su vida como corredor, dejar un día el reloj en casa y salir a disfrutar/sufrir de los kilómetros escuchando sólo a su cuerpo. Es una buena manera de dejar de lado el estrés y de reconciliarte con las ganas de correr esos días que estás más perezoso».

Al fin y al cabo, correr por sensaciones es volver a los inicios. El día que decides dejar en el cajón el pulsómetro, estás predispuesto a llevar tu mente tiempo atrás, cuando saliste a trotar por primera vez, ya que la forma de iniciarse en el running es precisamente esta. De nada sirve ponerse un pulsómetro el primer día si uno no sabe cómo son sus impresiones durante la práctica. Una vez te has puesto a prueba es cuando incorporas el mejor acompañante del atleta (además de sus zapatillas) el pulsómetro, que te hace de guía a través de tus logros y mejoras en el día a día. «El primer día que alguien se lanza a correr va un poco por sensaciones, sin reloj y escuchando a su cuerpo, sintiéndolo y adaptando el ritmo de carrera a él y no al contrario, pero con el pulsómetro se evitan muchos sustos y tienes mayor visibilidad de lo que vas consiguiendo de manera empírica», comenta Elisa.

Olvídate del tiempo

El pulsómetro es un corsé necesario ya que previene ante determinados sobreesfuerzos que pueden ser perjudiciales para la salud, pero esta manera de interpretar el running es muy interesante para salir de la rutina en un momento puntual, especialmente cuando dicha rutina no viene siendo demasiado positiva. Un mal día, una mala semana de entrenamientos, estrés o cualquier otro tipo de carga negativa puede desaparecer rompiendo la dinámica y eligiendo hacer una sesión escuchando lo que te dice tu cuerpo, e incluso, por qué no, una carrera.

Es evidente que no es sencillo llevarlo a cabo en una carrera excepto si eres un runner experto que, conoce tan bien su cuerpo, que no necesita ayuda para saber a qué ritmo va en cada instante. Si te decides a probarlo, es bueno realizar un trabajo específico en los entrenamientos previos a dicha carrera, mucho mejor si es bajo la supervisión de un profesional. Elisa Pérez Garabatos propone esta manera de hacerlo: «algo muy sencillo para empezar a entrenar por sensaciones es hacer una distancia a un ritmo estable y suave (por ejemplo 1 kilómetro) y anotas del 1 al 10 la sensación de esfuerzo, otro día haces la misma distancia un poco más rápido y anotas y así sucesivamente hasta que sepas correr con sensación de 8 o de 5».

En definitiva, no estamos hablando de una nueva forma de correr porque el pulsómetro es un elemento básico para cualquier atleta, tanto por cuestiones de salud como deportivas, pero sí se trata de un modo de carrera que puede convertirse en solución cuando la cabeza no marcha y es bueno saber que no es una locura salir un día con zapatillas pero sin reloj. Lo ideal es incorporarlo a tu dinámica de trabajo tal y como concluye la especialista de Asics: «los pulsómetros acompañados de las pruebas de esfuerzo son un seguro de vida para la gente que practica deporte. Además controlan variables de ritmos, frecuencia cardíaca, calorías... pero salir a correr por el placer de hacerlo escuchando sólo a tu corazón es altamente recomendable para reencontrarse con uno mismo». Está claro que nadie ni nada te detendrá, ni mucho menos el tiempo.

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