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JOYAS

«La peregrina», la mejor perla del mundo

La gema pasó por las manos de reyes, aristócratas y diversas personalidades a lo largo de la historia

Elizabeth Taylor , la última propietaria conocida de «La Peregrina»
Elizabeth Taylor , la última propietaria conocida de «La Peregrina» - ABC
ActualizadoRaquel F-NovoaRaquel F-Novoa Redactor MultimediaSeguirLeer despuésCompartir

«La peregrina» es una perla de extraño brillo y de formas exóticas descubierta en el Golfo de Panamá en 1569. Su nombre podría deberse a las idas y venidas que experimentó a lo largo de la historia o a sus «pinitos cinematográficos», sin embargo, la «perla más valiosa del mundo» se llama así por ser «rara, de capricho, especial».

En su libro de memorias «Mi historia de amor con las joyas», Liz Taylor, la propietaria más cinematográfica de la perla, confirmó que su caniche había mordisqueado la valiosa alhaja. En este caso los escandalosos rumores eran ciertos, sin embargo, la reina de las perlas fue objeto de numerosos bulos históricos.

La reina Victoria Eugenia fue una de las artífices de los numerosos mitos que rodean la joya. Afirmó en reiteradas ocasiones y hasta el día de su muerte que el día de su boda lucía «la peregrina», cuando realmente sabía que se trataba de «la falsa peregrina», una pieza de características muy similares. También se dijo que fue María Tudor quien legó la gema a Felipe II al morir, y que desde entonces formó parte de la Corona Española. Otro bulo.

Estos son solo algunos ejemplos de los mitos que cayeron sobre la más codiciada de las perlas, que se han ido desmintiendo a través de los diferentes estudios sobre la joya. Actualmente, la verdadera historia de la gema puede ser reconstruída.

Una «joya de la corona»

Fue un esclavo de la Corona española quien encontró la perla en aguas del Caribe, una hazaña que le otorgaría la libertad. La joya pasó a formar parte del tesoro de Diego de Tebes alguacil mayor de Panamá, que en 1580 se la ofreció a Felipe II.

La perla, engarzada en el collar de diamantes que perteneció a Elizabeth Taylor
La perla, engarzada en el collar de diamantes que perteneció a Elizabeth Taylor - ABC

Los archivos documentan que perteneció a varias reinas de la Corona española. Fue retratada luciendo la perla Margarita de Austria, la esposa de Felipe III, casada por poderes con el monarca con 15 años. También el propio Felipe III posó con la gema en un retrato ecuestre. La llevaba en su sombrero.

Más tarde, la perla terminó en manos de Carlos Luis Napoleón - Bonaparte (Napoleón III), que tras su derrota se exilió a Inglaterra y la vendió al Marqués de Abercorn, James Hamilton, en 1848. La gema perteneció a diversas joyerías y coleccionistas ingleses hasta 1969.

Retrato ecuestre de Felipe III en el que luce «La Peregrina»
Retrato ecuestre de Felipe III en el que luce «La Peregrina» - ABC

En ese año Alfonso de Borbón Dampierre trató de recuperar la joya pero cuando la puja superaba los 30.000 dólares, se retiró de la subasta. Se dice que el nieto de Victoria Eugenia buscaba un obsequio para su abuela, que vivía por aquel entonces en Suiza. Otras fuentes afirman que fue la propia Victoria Eugenia quien tuvo la iniciativa de recuperar la joya e hizo el encargo a su nieto. Un dato curioso ya que la esposa de Alfonso XIII murió asegurando que la verdadera peregrina era la joya que le había regalado su marido. Mentía, ya que la gema original en su recorrido por la historia había sido engarzada en diferentes joyas, pero nunca fue taladrada, como lo estaba la «falsa peregrina» de la reina española.

Su paso por Hollywood

En aquella subasta de 1969 el martillo otorgó el «adjudicado» a Richard Burton, que pagó 37.000 dólares por la perla para dársela al amor de su vida, Elisabeth Taylor.

Liz Taylor posa con «La Peregrina» en la película «Ana de los mil días»
Liz Taylor posa con «La Peregrina» en la película «Ana de los mil días» - ABC

Se la regaló a la actriz por su 37 cumpleaños y ésta la convirtió en una de sus joyas de cabecera. Se la llevó al cine en su breve cameo en la película «Ana de los mil días» (1969), donde interpreta a una hermosa cortesana que acude a ver al rey. En la escena porta la joya engarzada en un ostentoso collar de diamantes diseñado por Cartier. Su siguiente aparición en escena se produce en 1977, en el musical «The Little Night Musical».

«La Peregrina» fue una de las más preciadas joyas del tesoro de la protagonista de «Cleopatra», nunca se desprendió de ella en vida. Después de su muerte en el año 2011 la gema volvió a ser subastada, ésta vez por la histórica sala Christies de Nueva York. Se adjudicó por una cuantía de nueve millones de euros.

Antes de la venta final, la mítica joya había sido expuesta por varias capitales europeas para que los amantes del lujo y de la historia pudiesen contemplarla por última vez.

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