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Trajes sin corbata: cuándo, cómo y por qué

La corbata pierde poder en el armario masculino.

Andrés Velencoso, uno de los modelos que siempre apuesta por esta fórmula
Andrés Velencoso, uno de los modelos que siempre apuesta por esta fórmula - Instagram
ActualizadoMaría AguirreMaría Aguirre ColaboradorSeguirLeer despuésCompartir

Si nos remontáramos años atrás sería impensable pensar que traje y corbata no fueran juntos en una misma frase. Parece que uno siempre ha necesitado del otro para funcionar, pero lo cierto es que la moda nos ha demostrado una vez más que las reglas (a veces) están para saltárselas. La corbata ha perdido su poder en el armario masculino y cada vez son más los que huyen de ella a conciencia. Lo malo es que no siempre se consigue la ejecución adecuada o se elige la mejor ocasión para llevarla a cabo. Hay determinadas cuestiones a tener en cuenta antes de tomar esta decisión si se quiere evitar que la función del traje pierda sentido.

El cuándo, lo más importante

El entorno condiciona y ciertos ambientes exigen determinada estética. Por ello, lo primero en lo que hay que pensar es el momento en el que va a optarse por esta fórmula. Esto viene marcado irremediablemente por el lugar, ya que ambos van unidos a la hora de marcar el protocolo de actuación.

Jon Kortajarena lo luce incluso en eventos de noche
Jon Kortajarena lo luce incluso en eventos de noche - Instagram

En el entorno laboral dependerá del tipo de empresa para la que trabajes. Las más tradicionales no suelen ver con buenos ojos el hecho de desprenderse de la corbata pero en cambio hay otras que huyen de los códigos más rígidos y prefieren que su plantilla opte por un vestuario más relajado. Lo mismo sucede con los eventos festivos. En las bodas, por ejemplo, olvidarse la corbata en casa no es buena idea. Tampoco lo es en fiestas con marcada etiqueta de cóctel o en actos académicos si no quieres dar una imagen equivocada.

Estudia bien la situación, asegúrate de que conoces todos los detalles necesarios antes de vestirte y no tendrás de qué preocuparte.

Cómo llevarlo a la práctica

Una vez elegida la ocasión, hay que pasar a la práctica. Esto es mucho más sencillo de lo que parece porque no hay tantas cosas de la que preocuparse. Lo principal aquí es la elección de la camisa. El color blanco resulta infalible con cualquier tono de traje, pero también puedes animarte mezclando tonos neutros o incluso ir todo al negro. Es entonces cuando toca prestar atención al cuello de ésta.

Zidane apuesta por el monocromatismo
Zidane apuesta por el monocromatismo - Instagram

Necesita enmarcar el rostro por lo que debe estar abierto pero no demasiado para evitar que el resultado sea desaliñado. Desabrocha únicamente uno o dos botones para mantener las solapas de la chaqueta juntas y, si llevas camiseta interior debajo, evita que se vea. Hazte con un modelo de escote de pico en lugar de redondo y procura que quede cubierta para dar un aspecto de mayor pulcritud.

Tampoco te olvides de una regla básica en cualquiera de los casos en los que se opte por el traje sea este más o menos serio. Esta pasa porque las dos piezas queden perfectamente encajadas en los hombros, con el largo de mangas y pierna adecuado y la anchura suficiente para que puedan abrocharse los botones sin que estos tiren ni produzcan antiestéticas arrugas.

Por qué animarte a hacerlo

Como ya hemos señalado, la razón no es más que la búsqueda de una apuesta más actual y menos estricta que la establecida tradicionalmente. Un motivo tan sencillo como válido en el que el sentido común es el que aporta la elección de la situación en la que llevarlo a la práctica.

David Beckham con traje claro y camisa blanca
David Beckham con traje claro y camisa blanca - Instagram

Una de las cosas que debes tener claro a la hora de animarte (además de lo recomendado en el punto anterior), es que los accesorios cobran más importancia que nunca. La corbata es el complemento principal por lo que si vas a prescindir de ella, no renuncies al resto de componentes que pueden dar lugar a un gran look. Sobre todo porque serán ellos los encargados de marcar la diferencia entre un estilismo soso y uno atractivo.

El pañuelo pasa en este momento a convertirse en prioritario, lúcelo con gracia para que pase a centrar atención y escoge uno que sea adecuado al traje y la camisa que lleves. Lo mismo ocurre con zapatos, el cinturón o los tirantes, el reloj e incluso calcetines si te animas a poner un toque divertido.

También los gemelos pueden ayudarte a ganar la elegancia que pierdes por el otro lado. Además, puesto que no necesitas demasiada formalidad puedes jugar con diseños más desenfadados para darle un plus de estilo.

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