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Manual de estilo del jersey de cuello alto

Cómo, cuándo y por qué llevarlo en invierno

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ActualizadoMaría AguirreMaría Aguirre ColaboradorSeguirLeer despuésCompartir

Puedes referirte a él como cuello cisne, vuelto, tortuga, enrollado, de botella o simplemente alto; la cuestión es que te animes a lucirlo. Porque, pese a que suele ser una de esas prendas que generan la misma cantidad de amor que de odio, este otoño necesitarás tener al menos uno en la recámara si no quieres quedarte atrás en lo que a tendencias se refiere.

También puedes utilizar como motivos sus aplastantes ventajas: es versátil, elegante y tiene un claro efecto estilizador gracias a que alarga claramente el torso. Si a eso le unes su innegable utilidad (nació de la unión de un suéter con una bufanda con la premisa de abrigar a los marines durante actos de servicio), las excusas para evitar llevar uno de estos jerséis en los próximos meses no están permitidas.

Calvin Klein lo plantea en tono casual, Versace anima a lucirlo con traje y Brunello Cucinelli confía en el terreno rural como su mejor contexto. Apuestas muy diferentes que demuestran que no hay firma que no haya incluido en sus colecciones al menos un modelo que cubra el cuello entre sus propuestas. Y eso que no es tan fácil lograr un buen look con él…

Cómo combinarlo

Primera regla: olvídate de accesorizarlo demasiado. Si algo tiene bueno este tipo de jersey es que es relevante por él mismo, de modo que centra la importancia en la elección del tejido y las prendas que lo acompañan.

La estética bohemia nunca falla pero no todos pueden permitírsela si se busca la naturalidad. Encuéntrala con americanas de tweed o abrigos XL en un estilo más relajado y opta en los pies por zapatos tipo oxford o brogues para enfatizar aún más.

Michael Fassbender
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Jersey + traje, una buena combinación
Jersey + traje, una buena combinación - Instagram

Si vas a llevar cuello alto con traje, has de escoger uno que sea lo suficientemente fino como para que sustituya la camisa (para equilibrar y de paso no sufrir los efectos de las calefacciones demasiado altas) y siempre en tonos sobrios como el negro, el gris, el azul marino o el siempre infalible camel.

Esta misma norma es extensible a la simple mezcla de pantalón de pinzas y blazer como manera de ser creativo de un modo más formal; o con cazadora de cuero y pantalones ajustados si el objetivo es un look urbano con algo más de garra.

Todo lo contrario ocurre con las versiones más armadas de este tipo de jerséis. El escritor Ernest Hemingway fue uno de los que más popularizaron este formato generalmente realizado en una lana más gruesa para recuperar su función principal que no es otra que la de proteger del frío a nuestro cuerpo el máximo posible. De ahí que se centren en el tejido más calentito y aparezcan con motivos puramente invernales o en una paleta de tonos mucho más permisiva.

Éstos son los que están pensados para ser combinados con pantalones de tejido denim, botas y, como no, el omnipresente “shearling coat” (o chaquetón de doble faz) para redondear un estilismo puramente rústico.

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