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Guía definitiva para llevar tirantes

Tips para sacar el máximo partido y estilo al eterno rival del cinturón

Gabriel Cohen con un look perfecto con tirantes - Instagram
ActualizadoMaría AguirreMaría Aguirre ColaboradorSeguirLeer despuésCompartir

No deja de resultar paradójico que lo que antes se ocultaba, ahora haya vuelto para ser mostrado. Fue concebido como prenda interior por lo que su utilización debía ser sobre la camisa y escondido bajo el chaleco y su uso era puramente funcional. Mantener los pantalones arriba era el único objetivo. Hablamos de los tirantes, eternos rivales del cinturón que pese a su trayectoria no terminan de cuajar en el armario masculino como sí ha hecho su sucesor. Y eso que ofrecen un sinfín de ventajas: ofrecen una mayor libertad de movimiento, mantienen la raya del pantalón sin arrugarlo, alargan y estilizan la figura por la verticalidad, evitan las antiestéticas bolsas y son mejores para el cuerpo porque no comprime la tripa.

Un poco de historia

Existen varias teorías sobre el origen de este accesorio. Los más puristas lo sitúan en en siglo XVIII en Francia cuando los hombres colocaban unas piezas de tela sobre los hombros para fijarlas al pantalón. Otras dicen que fue a partir del 1800 y nombran como creador a Albert Thurston, un británico que comenzó vendiendo aparatos ortopédicos y consiguió que reyes, presidentes y numerosas personalidades se ayudaran de sus productos para sostener sus pantalones. La época victoriana supuso su auge y en el siglo XX su expansión internacional se convirtió en un hecho.

Pese a ello, fueron años llenos de altibajos. Cuando se modificó el tiro de los pantalones y llegó el cinturón, su popularidad fue cayendo poco a poco (de la mano de la del chaleco, responsable de que se mantuviera oculto) aunque continuó teniendo leales seguidores entre sus filas. Tanto es así que hasta el actor Ralph Richardson confesó en una entrevista que lo primero que hizo cuando estalló la Segunda Guerra Mundial fue dirigirse a su sastre para comprar seis pares de trabillas de Thurston por si acaso escaseaban.

Daniel Craig como James Bond en 'Casino Royale'
Daniel Craig como James Bond en 'Casino Royale' - Instagram

Y es que, como ocurre en muchas ocasiones (véase el caso del trench) el cine tuvo mucha culpa de la repercusión del mencionado complemento. Desde el personaje de Michael Douglas en ‘Wall street’ hasta el James Bond de Daniel Craig en ‘Casino Royale’, muchos son los que han lucido tirantes en la gran pantalla. También el personaje de Alex Delarge en ‘La naranja mecánica’ popularizó esta pieza entre looks menos clásicos que ya no buscaban una utilidad sino un mero adorno.

Cuándo y cómo llevarlos

Lo primero es elegir el pantalón que vas a ponerte. Lo tradicional es que sean unos de cintura alta y que, en lugar de trabillas para el cinturón, cuente con botones ya sea por dentro o por fuera. Pero, con la incursión de los tirantes en la moda más urbana aparecieron los clips metálicos con los que poder abrocharlos a cualquier tipo de cintura. Su inconveniente es que pueden soltarse fácilmente por lo que hay que estar muy pendiente de que esto no ocurra y, por supuesto, utilizarlos para eventos más informales.

Otro de los aspectos a considerar es el tamaño de los tirantes. Todos ellos vienen con diferentes largos aunque la mayoría son ajustables. Hay que regularlos hasta un poco más arriba que la cadera y evitar que tire en exceso.

También el ancho suele ser diferente en función del modelo. Lo habitual suele ser una anchura media aunque las personas más corpulentas pueden optar por versiones con más centímetros mientras que los hombres delgados suelen ser los atrevidos con modelos estrechos.

Modelo de Hockstondbrand
Modelo de Hockstondbrand - Instagram

No te olvides de elegir la silueta. Puedes encontrarlos en de H, de X o de Y. Los primeros, los originales, han quedado casi en exclusiva para el armario infantil o uniformes de trabajo; mientras que el resto son los habituales para llevar con traje, chaqué.

Por último, aunque no por ello menos importante, está el aspecto exclusivamente estético. Puesto que la forma canónica de llevar tirantes es no enseñarlos, el color podría dar igual; pero dado que la tendencia en la actualidad pasa por mostrarlos en todo momento, lo mejor es dar rienda suelta a la creatividad como el caso de los pañuelos. Eso sí, como ocurre con las corbatas, hay que tener en cuenta que los tonos más oscuros son más formales por lo que unos en azul marino siempre serán una opción a tener en cuenta.

El material también puede variar aunque esa sensación de flexibilidad se haya conseguido a base de goma. Lo que sí se mantiene de los originales, al menos en las propuestas más exclusivas, son los detalles en piel. La regla aquí es que éstos concuerden en tono con el calzado elegido para dar un plus de elegancia.

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