Vídeo: un perro cuida de una niña que se perdió

El perro anciano y ciego que protegió a una niña perdida en el monte

Max, de 17 años, se mantuvo toda una noche junto a la pequeña Aurora, de 3

Actualizado:

Cuando una persona desaparece sin dejar rastro, la preocupación de su familia suele ser profunda desde el primer momento. Si quien se desvanece es un menor, la cosa empeora; y si ese niño es poco más que un bebé, el drama es de primer orden. Diecisiete horas son una eternidad cuando quien se ausenta es una niña de 3 años, como la pequeña Aurora, que pasó ese tiempo perdida en un bosque de Queensland (Australia). Si todo ha quedado en un susto es en buena parte gracias a Max, un perro de 17 años que cuidó de ella durante la noche.

La propia policía de Queensland, a través de su cuenta oficial de Twitter, ha difundido los detalles del heroico comportamiento de Max. Este noble 'abuelete' no dudó en quedarse al lado de la niña cuando se dio cuenta de que estaba sola y desorientada. Al parecer, Aurora aprovechó un descuido de su abuela Leisa para escapar de su casa y adentrarse en el monte sin rumbo fijo. Su desaparición fue denunciada a las 15:00 del pasado viernes y no sería localizada hasta las 08:00 del sábado, tras una noche fría y lluviosa.

«El área alrededor de la casa es muy montañosa, un terreno inhóspito incluso para caminar. La niña recorrió una distancia considerable junto al perro, que demostró su lealtad», ha explicado Ian Phipps, uno de los responsables del dispositivo de búsqueda. Alrededor de cien voluntarios se sumaron a las autoridades para intentar dar con Aurora cuanto antes. Fue Max quien, a su manera, ofreció a la policía las pistas definitivas para descubrir el paradero de la cría.

El can, un pastor ganadero australiano, es parcialmente ciego y sordo. Ya en la recta final de su vida, sus cualidades físicas están muy mermadas; pero eso no le impidió pasar una noche entera de guardia. No abandonó a la niña; y cuando advirtió que policía y voluntarios estaban cerca, se dirigió a ellos hasta conseguir que le siguieran para conducirles a Aurora. Con mucho miedo y algún que otro rasguño después de tantas horas a la intemperie, la jovencísima desaparecida fue devuelta a su hogar.

La fidelidad de Max ha tenido su justa recompensa. «Recibirá el título de perro policía honorífico por mantener a Aurora a Salvo», ha comentado la policía de Queensland en sus redes sociales. Por supuesto, no hay mayor premio para el perro que la gratitud eterna de la familia de la pequeña. «Podía haber acabado de mil maneras, pero aquí está ella, está viva, está bien y es un final feliz para toda la familia», ha declarado Leisa Bennett, la abuela de Aurora.